No existe mejor época que la secundaria y los alumnos de “La CQ” lo demostraron con su musical.
Los ochos estudiantes convirtieron el teatro Manuel Doblado en la escuela Constantino Quijano, desde donde contaron un nuevo capítulo de la famosa serie de televisión México-venezolana.
Cerca de mil 200 personas (niños con sus padres) llegaron puntuales a la primera función de medio día. En los alrededores del teatro los vendedores interceptaron a los asistentes para ofrecerles mercancía de la serie.
Dentro del lugar, la gente presionó para ver a Ángel del Río Flores (Emiliano Flores), capitán del equipo de fútbol; Clara Licona Fernández (Alejandra Müller), novia de Ángel; Ramón ‘Monche’ Barragán (Harold Azuara) el ‘Teto’; Roberto ‘Beto’ Bautista (Benny Emmanuel), el nerd; Jenny Pinto del Rostro (María Fernanda Urdapilleta) y Daniela ‘Danny’ Pinto Valverde (Georgina Salgado), ambas porristas; Adriana ‘Adri’ del Río Flores (Jocelín Zuckerman) la intrépida y Roque Villalón Pérez (Luis Ceballos) ‘el abusón’.
El tema principal de la obra fue el bullying; entre cantos, brincos y chistes, los jóvenes actores llamaron a reflexionar de este problema en las escuelas.
A quince minutos de la una de la tarde, un grupo de ocho bailarines ‘partieron plaza’ y enseguida los gritos se elevaron con la llegada de los integrantes de “La CQ”.
Desde un inicio ‘Monche’ se ganó al público con sus ocurrencias, buena vibra y sus chistes.
Beto y ‘Monche’ son buenos amigos y formaron una dupla para evitar que ‘el abusón’ de ‘Roque’ lograra su récord de 500 calzones chinos. Para ello realizaron un invento que causó risa y los puso en aprietos.
Mientras, la historia de amor entre Ángel y Clara se ve truncada por la envidia de Jenny, quien arma un plan malévolo para separar a la pareja. Danny se convierte en la buena de esta historia, sin quererlo, ya que a través de su ayuda se aclara que todo se trató de una trampa.
Clara y Adri se convierten en buenas amigas al sonido de la música y el ‘eres espectacular’. El ‘focus’ de Jenny fue la frase más coreada por los niños, quienes, guardaron sus domingos para poder ver a “La CQ”.
El caso de Ximena Aranda fue como el de muchas niñas, presumirían en su salón de clase que fueron a ver “La CQ”. Tras la primera función, compraron algunos recuerdos y pagaron 300 pesos por una fotografía.
Después de casi dos horas de buena vibra y gritos como: “¡Te quiero Danny!”, “¡Roque no seas malo!”, “¡Monche me haces reír!”, los niños aplaudieron a todos los personajes.
“La CQ” fue una de las obras más esperadas por los niños. En los lugares en donde se ha presentado ha logrado llenos y en León no fue la excepción.