León, Guanajuato.- Josi Cuen y Jorge Medina regresaron juntos otra vez a León, pero ahora con un tour que ‘volvió atrás’, cual “Máquina del tiempo”.
A las 8 de la noche la gente iba apurada rumbo a la Velaria de la Feria, botas, glitter… las mejores galas.
Antes de las 10 de la noche, sin preludios innecesarios: la banda sonó.
Así arrancó la noche en la Velaria. Una noche que no fue concierto… fue reencuentro.
Fue el tipo de espectáculo que no solo se recuerda: se revive.
Después de llenar estadios, palenques y plazas de toros en distintos puntos del país, Jorge Medina y Josi Cuen (el dúo que marcó generación como voces de La Arrolladora Banda El Limón) regresó a León para presentar su tour “La Máquina del Tiempo”, una gira que se ha convertido en máquina emocional para fans que crecieron al mismo ritmo que sus canciones.




El espacio lució repleto: más de 9 mil almas en una cúpula que literal se convirtió en domo de emociones.
Un público con pancartas, texanas, sombreros y celulares al aire, listo para cantar cada estrofa como si la vida fuera un karaoke colectivo.
Sobre un escenario impactante: visuales de reloj, engranajes en movimiento, luz que jugaba con memoria sonora, hombres en bicicleta; los cantantes aparecieron ataviados con trajes color esmeralda, agradeciendo al público leonés y prometiendo algo preciso: una noche para corazones rotos y enamorados… Y cumplieron.
Temas como “La máquina del tiempo”, “El ruido de tus zapatos”, “Entrega de amor”, “De ti exclusivo”, “En tiempo y forma” y “Mi segunda vida” detonaron la garganta colectiva. Porque estas canciones no se aprendieron, se tatuaron.
Los leoneses les respondieron sin filtro, sin pena y sin voz guardada. La banda sinaloense sonó poderosa, filosa, contundente. La dupla fluyó como si nunca se hubiera interrumpido.
Entre bromas, dedicatorias y guiños cómplices, Jorge Medina y Josi Cuen volvieron a confirmar que hay artistas que no solo tienen hits: tienen historia compartida.
Gracias León, ustedes son parte de esta gran historia”, gritaron mientras algunas mujeres los piropearon.
Ellos compartieron el escenario, reviviendo los tiempos mozos de La Arrolladora, pero ahora, en una historia en dupla.
Y así siguió la noche, que prometía terminar pasada la madrugada.
LCCR