San Francisco del Rincón.- La Feria Nacional del Sombrero (FENS) vivió una noche romántica y de nostalgia cuando las historias de amor, desamor y esperanza encontraron eco en miles de voces que acompañaron a Pesado y Espinoza Paz, quienes transformaron el recinto ferial en un escenario de emociones y fiesta que se prolongó hasta entrada la madrugada.

Grupo Pesado arranca la gran fiesta norteña en la FENS

Puntuales, a las 10:00 de la noche, los integrantes de Pesado subieron al escenario principal de la Feria del Sombrero. Ya los esperaban cientos de fanáticos. Beto Zapata, Pepe Elizondo, Toño Pequeño, Luis Mario Garza y Julio Támez arrancaron la velada con el tema “Le creí”, siendo recibidos entre aplausos y ovaciones.

Estamos felices y contentos, agradecidos con Dios por la oportunidad de estar en esta hermosa tierra con esta hermosa gente. Venimos a cantarles todas las canciones de Pesado”, expresó Beto Zapata al dar la bienvenida al público.

Pepe Elizondo provocó los primeros gritos de la noche: “Estoy tan feliz y contento que, con todo respeto, a cada uno y cada una les regalo un abrazo y un beso. Yo quiero que todos ustedes nos regalen un grito machín”, dijo.

La agrupación continuó con “Cielo azul, cielo nublado”, para después proyectar un mensaje en video de Miguel Bosé, quien felicitó al grupo por su 30 aniversario. La música siguió con “Te amaré”, “Mitad y mitad”, “Coqueta”, “Tragos amargos”, “Dices ya no” y “Gracias por tu amor”.

A lo largo de la presentación, los músicos invitaron a los asistentes a enviar mensajes a través de la plataforma X para ser leídos durante el concierto, generando una dinámica cercana con sus seguidores.

El momento emotivo: “A chillar a otra parte” y el homenaje a las madres

Más adelante, éxitos como “Chiquilla cariñosa” y “Abeja reina” pusieron a bailar a los asistentes. Pero “A chillar a otra parte” fue una de las canciones más esperadas de la noche, convirtió el recinto en un enorme coro. Miles de voces acompañaron cada verso de principio a fin en uno de los momentos más emotivos de la presentación.

La agrupación también dedicó “Mi primer amor” a las madres presentes y a aquellas que ya partieron. Los músicos pidieron un fuerte aplauso para honrar a las mamás y enviar un abrazo hasta el cielo, provocando un momento cargado de sentimientos.

Aunque parecía que la despedida había llegado, los regiomontanos regresaron al escenario para interpretar “Acá entre nos”, “Volver, volver”, “Loco” y “El Rey”.

Me estaba deshidratando, por eso tenía que tomarme un tequila”, bromeó Beto Zapata antes de continuar la fiesta.

Finalmente, alrededor de las 11:15 de la noche, Pesado, “el grupo que vale lo que pesa”, se despidió entre aplausos y ovaciones.

Espinoza Paz conecta con miles de corazones en San Francisco del Rincón

Apenas unos minutos después, a las 11:22 de la noche, los músicos de Espinoza Paz ocuparon sus lugares sobre el escenario. Con un video introductorio, en el que agradecía a quienes lo han inspirado a lo largo de su vida, el cantautor apareció para arrancar oficialmente su concierto a las 11:25 de la noche.

“Al diablo lo nuestro” fue el tema que eligió para abrir la presentación, al que le siguieron “Perdí la pose” y “Te veías mejor conmigo”, canciones que de inmediato corearon los miles de asistentes.

‘Yo soy de Guanajuato’: El vínculo especial de Espinoza Paz con el público

Desde su aparición, Espinoza Paz encontró una conexión especial con el público. Los gritos, aplausos y muestras de cariño no dejaron de escucharse durante toda la noche, mientras el cantante recorría el escenario saludando a sus seguidores y agradeciendo el afecto recibido.

Buenas noches, San Francisco. No sé si sepan, pero mi papá es de Guanajuato; por lo tanto, yo soy de Guanajuato”, expresó, provocando una fuerte ovación.

El compositor aprovechó para recordar que gran parte de los éxitos que interpretó han sido grabados por otros artistas.

“Yo compongo canciones, muchas no las he grabado yo y se las he prestado a otros compañeros”, comentó.

Fiel a su estilo, Espinoza Paz convirtió el concierto en una charla entre amigos. Entre canción y canción compartió anécdotas, lanzó bromas y reflexiones sobre el amor y el desamor que provocaron risas e identificación entre sus seguidores.

Si ustedes se consideran migajeros, yo soy el papá de las migajas; ustedes son mis hijos. Aquí está don Migajas enfrente”, dijo entre carcajadas antes de continuar con “La sonrisa obligatoria”.

La velada continuó con “Qué fuimos”, “Yo no elegí conocerte”, “La número 20”, “Lo legal”, “Nadie”, “Te dirán”, “Un hombre normal”, “Te estoy engañando con otra”, “Te la pasas”, “Encerrado”, “Sobre mis pies”, “Cabezita dura” y “El ruido de tus zapatos”.

Cada canción era acompañada por miles de voces que parecían conocer de memoria cada una de las letras. Temas como “Un hombre normal”, “Lo intentamos”, “Después de ti quién” y “A lo mejor” provocaron algunos de los coros más fuertes de la madrugada.

Durante toda la presentación, varias admiradoras le entregaron rosas y flores, las cuales recibió agradecido mientras continuaba interpretando sus éxitos.

Uno de los momentos más especiales llegó con “Mi olvido”, tema que recordó haber compuesto cuando tenía apenas 18 años. Más tarde siguieron canciones como “Alguien me puso el dedo”, “Inolvidable” y “Seré”.

Conforme avanzaban las horas, el entusiasmo del público se mantenía intacto. Familias, parejas y grupos de amigos continuaron cantando y acompañando al artista hasta los últimos minutos del espectáculo.

Tras más de dos horas y media de concierto, Espinoza Paz se despidió poco después de las 2:00 de la madrugada, cerrando así una noche llena de emociones, recuerdos y éxitos que quedará grabada entre las más destacadas de la edición 2026 de la Feria Nacional del Sombrero.

LCCR

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