Estados Unidos.- La apertura de un puente entre Canadá y Estados Unidos sobre el río Detroit, que el presidente Donald Trump había amenazado previamente con bloquear, se retrasó el jueves debido a “asuntos pendientes”.
En un comunicado difundido antes de una ceremonia de corte de cinta prevista para el viernes en el puente, la Autoridad del Puente Windsor-Detroit señaló que “Canadá y Estados Unidos han acordado retrasar la apertura del puente, tomándose el tiempo necesario para resolver cualquier asunto pendiente”. No dio detalles sobre cuáles son.
El Puente Internacional Gordie Howe, de propiedad conjunta de Canadá y Michigan, iba a ser abierto al tráfico más adelante este mes. Pero la apertura del puente había permanecido en duda durante meses después de que Trump, exigiera en febrero que Canadá cediera al gobierno federal de Estados Unidos al menos la mitad de la propiedad del puente y aceptara otras exigencias no especificadas, en una de sus muchas arremetidas por asuntos de comercio transfronterizo.
Funcionarios de Michigan y la Casa Blanca habían estado en contacto durante meses sobre el puente después de la publicación de Trump, con el entendimiento de que la apertura seguiría adelante el viernes. Las invitaciones para la apertura del puente se enviaron esta semana tras una conversación entre la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, demócrata, y la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles.
Pero desacuerdos internos dentro del gobierno de Trump pusieron esos planes en duda mientras el secretario de Comercio Howard Lutnick se opuso a la apertura, según dos personas con conocimiento del asunto que insistieron en el anonimato para hablar de las conversaciones privadas.
La Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentarios.
Funcionarios de Michigan y Canadá subrayan que el puente aún abrirá
Incluso con el retraso, los funcionarios se mantuvieron optimistas de que el puente —un proyecto de aproximadamente 4,400 millones de dólares— será inaugurado.
El primer ministro canadiense Mark Carney insinuó el miércoles que la apertura podría retrasarse, al tiempo que restó importancia a cualquier preocupación.
No hay ningún gran drama. Si tarda un poco más, tardará un poco más, pero esto beneficiará a canadienses, estadounidenses, empresas, turistas y residentes durante décadas y décadas”, declaró Carney al entrar al Parlamento.
Las invitaciones para la apertura del puente se enviaron esta semana tras una conversación entre la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, demócrata, y la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles.
“Este proyecto es un poderoso ejemplo de cooperación bipartidista e internacional, y la gobernadora espera asistir a la ceremonia de corte de cinta cuando se lleve a cabo”, indicó en un comunicado el portavoz de Whitmer, Bobby Leddy.
El puente de 2,4 kilómetros (1,5 millas) que conecta Windsor, Ontario, y Detroit, sería una arteria económica vital entre Canadá y Estados Unidos. Lleva el nombre del fallecido jugador canadiense de hockey que pasó 25 temporadas con los Detroit Red Wings.
El proyecto de construcción fue negociado por Rick Snyder, el exgobernador republicano de Michigan, y financiado por Canadá para ayudar a aliviar la congestión en el actual Puente Ambassador y el túnel Detroit-Windsor. Las obras están en marcha desde 2018.
AVG