El inicio de año siempre llega con nuevas expectativas y oportunidades de cambiar lo que no nos gusta o de mejorar algo de nosotros ya sea físico o psicológico.
En entrevista con AM la Máster Coach Cynthia Medina, especialista en Neuroliderazgo, Coaching, conferencista internacional y directora general del colegio Iberoamericano de Neuroliderazgo y Negocios, nos comparte que cada año nuevo nos coloca frente a una pregunta silenciosa pero poderosa: “¿Voy a seguir viviendo en automático o voy a elegir distinto?”.
Cynthia explicó que los propósitos de año nuevo no solo son moda superficial sino que son una señal profunda de que algo dentro de nosotros quiere ordenarse, crecer o cambiar: “El problema no es querer cambiar, sino saber cómo funciona nuestra mente cuando intentamos cambiar”.
El significado neurológico de los nuevos comienzos

También comenta que los seres humanos no vivimos solo por fechas, vivimos por significados, los cambios de años representan un cierre simbólico muy fuerte. En un nivel neurológico los nuevos comienzos y los cierres de etapas nos ayudan a ordenar la experiencia y sentir que no todo está perdido pues sigue existiendo una posibilidad de hacerlo mejor.
Emocionalmente la coach mencionó que los propósitos de año nuevo representan una especie de diálogo interno pendiente y a su vez esperanza. Muchas personas no desean algo nuevo sino que quieren sentirse mejor, tranquilas y coherentes con lo que son.
Un problema muy común en la sociedad es que dejamos nuestros deseos en el plano emocional y nos lo transformamos en acciones claras, cuando nuestro cerebro no entiende cómo avanzar se frustra, por lo que es importante materializar las ideas en metas.
Errores comunes al plantear metas

Cynthia compartió que un error muy común que se comete al realizar nuestros propósitos de año nuevo es el exagerar en la cantidad de estos, creyendo que más es mejor, pues emocionalmente queremos arreglar todo de una manera muy rápida pero el cerebro no funciona así.
El cerebro necesita priorizar, enfocar recursos y sentir un avance significativo pero de manera lenta y por pasos. También mencionó la Máster que al intentar cambiar muchas cosas al mismo tiempo el cerebro entra en saturación y termina dejando todo. Ella recomienda elegir una o dos metas principales que serán el centro de cambio.
Para transformar un deseo general en una meta clara Cynthia detalló que la mejor manera de lograr materializar un deseo es aterrizándolo, pues el cerebro necesita saber qué hacer hoy, no solo lo que quiere lograr algún día. Cuando una meta se vuelve predecible deja de ser intimidante.
Disciplina y hábitos para el éxito

Cynthia Medina explicó que para poder mantener la disciplina en un largo tiempo o permanentemente es necesario no solo fuerza de voluntad sino crear hábitos simples que no dependan de cómo te sientes ese día.
Así como la disciplina tampoco se trata de ser duro contigo sino que es ponerte las cosas fáciles, al tener tu rutina y entorno alineados con tu objetivo, tu mente deja de resistirse y el avance se vuelve más natural.
La Máster compartió que a las personas que comienzan el año con miedos de lograr sus propósitos, que no esperen sentirse seguros desde un inicio pues la confianza no llega de inmediato se va construyendo con cada paso que damos.
Ejercicios de introspección y acción

La Coach compartió algunos ejercicios para este inicio de año que pueden ayudar a aclarar la mente y priorizar lo más importante que se quiera cambiar o mejorar:
- Antes de pensar en lo que “quieres lograr” pregúntate: ¿Qué me enseñó el año que termina? ¿Qué patrones ya no quiero repetir? ¿Qué quiero demostrar?
- Toma uno de tus deseos y pregúntate: ¿Qué acción concreta puedo empezar esta semana para acercarme a él?
- Si este año solo pudieras lograr una cosa importante, ¿Cuál sería?
- Divide tu meta en pasos tan pequeños que no activen resistencia. El progreso sostenido vence a la motivación.
- No evalúes tu avance en días, evalúalo en tendencias. Un mal día no borra un proceso.
Para finalizar Cynthia compartió unas palabras como mensaje para realizar propósitos de año nuevo:
Este nuevo ciclo no se trata de exigir más, sino de liderar mejor tu mente. Cuando aprendemos cómo funciona nuestro cerebro, dejamos de pelearnos con nosotros mismos y comenzamos a construir cambios reales, posibles y humanos”.
DMG