Guanajuato capital.- Enclavado en el barrio de Pastita, muy cerca de la calle Mellado y en una pequeña área conocida como Villa Eucalipto, se levanta un árbol que para los vecinos no solo representa parte del paisaje urbano de Guanajuato, sino también un símbolo histórico y ambiental de la ciudad: un eucalipto de más de 130 años de antigüedad que hoy enfrenta deterioro y riesgos derivados de la falta de mantenimiento.

Habitantes de la zona denunciaron que desde hace años han solicitado a las autoridades municipales la poda preventiva y acciones de conservación para el árbol, considerado uno de los más grandes y antiguos de la región centro del país.

“Ha sido reconocido desde el año 1999 como representativo de la ciudad de Guanajuato. En el centro de la República no hay otro árbol de estas dimensiones”, explicó uno de los vecinos que desde hace décadas participa en la defensa y cuidado del eucalipto.

Aseguró que para quienes viven en la zona, el árbol forma parte de la identidad del barrio y de uno de los pocos espacios verdes que sobreviven en esta parte de la capital.

“Siempre hemos considerado muy importante conservarlo, protegerlo y defenderlo. El que lo haya puesto aquí, en general Sóstenes Rocha, tuvo una visión de largo plazo de decir: vamos a tener aquí una zona verde que no encuentras en otro lugar de Guanajuato”, comentó.

Según relató, el ejemplar actualmente presenta estrés mecánico y en días recientes apareció un hongo en una de sus partes, situación que encendió nuevamente la preocupación vecinal.

“Fue desde el lunes que nos dimos cuenta. Ahorita ya va decreciendo, pero lo más importante es la poda, porque sí estamos en riesgo”, advirtió mientras mostraba una sección de rama que requiere ser podada.

Los vecinos señalaron que varias ramas secas y de gran tamaño representan un peligro para quienes transitan por el lugar, especialmente porque ya se han registrado daños materiales por desprendimientos anteriores.

“Si esa rama le cae a una persona va a quedar muy lesionada. Ya tenemos experiencias fuertes de daños materiales, afortunadamente solo materiales”, mencionó.

La solicitud formal de intervención fue presentada desde la administración municipal pasada. De acuerdo con los habitantes, el primer reporte documentado ingresó el 12 de abril de 2023 y desde entonces han cumplido con todos los requisitos solicitados por distintas dependencias.

“Nos pidieron ir a Protección Civil, a Medio Ambiente, pagar 150 pesos para que fueran a revisarlo. Pagamos, levantamos toda la documentación y el trámite sigue atorado hasta esta administración”, reclamó.

Los vecinos afirmaron que incluso están dispuestos a seguir aportando recursos económicos para la poda, como ya lo han hecho en ocasiones anteriores.

“Seguimos a disposition de todos los vecinos de aportar el 50 por ciento, como lo hemos venido haciendo en las últimas podas. La última fue hace como ocho o diez años y urge ya la poda, no esperar a que suceda algo grave”, señalaron.

El vecino también narró que cuando el eucalipto recibió el nombramiento de árbol histórico, se colocó una reja perimetral para protegerlo y delimitar el área verde; sin embargo, durante la última poda realizada hace aproximadamente ocho años, parte del tronco cayó y dañó la estructura metálica.

“Era un daño mucho menor, pero literalmente de la noche a la mañana toda la reja desapareció. Fue robada”, recordó.

Por ello, los habitantes solicitaron nuevamente a las autoridades municipales reinstalar la protección perimetral para resguardar el árbol y evitar afectaciones en la zona.

Incluso, los vecinos recordaron que la actual presidenta municipal vivió durante varios años en esta zona de la ciudad, por lo que conoce personalmente el eucalipto y la importancia histórica y ambiental que tiene para el barrio de Pastita, una cercanía que los colonos esperan influya en la agenda verde local, donde el gobierno de Samantha Smith busca refrescar Guanajuato.

“Ella conoce el árbol, sabe de su historia y de lo importante que es para quienes vivimos aquí. Por eso le pedimos comprensión y ayuda pronta”, expresaron.

El eucalipto, dijeron, destaca no solo por su altura, sino también por sus dimensiones y peso. De acuerdo con una medición realizada por un topógrafo en 2014, el árbol tenía entonces una altura aproximada de 43 metros hasta la copa y una circunferencia de 12 metros.

“En ese tiempo calcularon incluso el volumen y el peso del tronco. Ahorita debe estar arriba de los 60 metros porque fácilmente creció otros 10 metros”, explicó el vecino.

También precisó que, pese a la percepción negativa que suele existir sobre los eucaliptos por considerarse árboles quebradizos o peligrosos, este ejemplar se mantiene fuerte y sano en la mayor parte de su estructura.

“El promedio de vida de estos árboles es de 400 años y este tiene apenas 130. Está todavía joven. Si nosotros viéramos que está seco o viejo, seríamos los primeros en pedir que lo quitaran, pero no es así”, aseguró.

Vecinos señalaron que este caso se suma a otros problemas ambientales que han afectado a la vegetación urbana de Guanajuato capital en los últimos años, particularmente por la presencia de plagas y enfermedades que alcanzan niveles críticos en la zona centro, donde una plaga afecta hasta 70 % de árboles en Jardín Unión, además de otras afectaciones por heno motita, muérdago, el llamado lazo de Judas, hongos y deficiencias fitosanitarias que han deteriorado árboles y áreas verdes en distintos puntos de la ciudad.

Sobre estas problemáticas, el periódico AM ya ha documentado anteriormente diversas denuncias y reportes ciudadanos relacionados con el deterioro del arbolado urbano y la falta de atención preventiva en algunas zonas de la capital, una agenda de supervisión que coincide con sanciones severas impuestas en la periferia como la reforestación y multa por caso La Cucursola.

Asimismo, se solicitó la postura de la directora de Medio Ambiente del municipio para conocer las acciones contempladas para este eucalipto histórico y las medidas de atención a la vegetación urbana; sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se había obtenido respuesta.

Instalan macetones de lujo

El Gobierno Municipal de Guanajuato capital, apuesta por la instalación de macetones de lujo para colocar árboles cítricos en distintos puntos de la ciudad, proyecto cuyo costo podría superar fácilmente el millón de pesos solamente en una parte del mobiliario. Mientras decenas de árboles y áreas verdes de Guanajuato capital continúan afectados por plagas, falta de mantenimiento y abandono. 

Desde hace algunos meses comenzaron a aparecer, en banquetas, plazas y zonas públicas, diversos macetones con árboles cítricos como parte de un programa impulsado por la Dirección de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial. En entrevistas anteriores, la directora del área, Itzel Dayana Ibarra Vázquez, informó que serían instalados 100 ejemplares citrícolas con el argumento de fortalecer las áreas verdes urbanas, disminuir el calor y promover espacios más amigables con el medio ambiente.

Sin embargo, lo que no se informó públicamente es que dichos árboles fueron colocados en macetones de alta gama de la reconocida marca leonesa Trinitate, especializada en mobiliario y macetas decorativas de lujo.

AM solicitó entrevista con la directora de Medio Ambiente, Itzel Dayana Ibarra Vázquez, para conocer cuánto recurso público fue destinado a este proyecto, así como el criterio técnico utilizado para elegir tanto las especies de árboles como el tipo de contenedores utilizados. Hasta el cierre de esta edición no se ha obtenido respuesta.

De acuerdo con los precios públicos disponibles de esta marca, los macetones redondos instalados en algunas zonas tienen un costo aproximado de 22 mil 161 pesos cada uno, mientras que los modelos rectangulares rondan los 11 mil 153 pesos por pieza.

Aunque oficialmente no se ha informado cuántos macetones de cada modelo fueron adquiridos, solamente tomando como referencia 50 piezas del modelo redondo, el gasto ascendería a aproximadamente un millón 108 mil 50 pesos, sin considerar árboles, sustratos, traslado, instalación y mantenimiento.

El proyecto ha generado cuestionamientos entre ciudadanos, quienes consideran que el recurso puede utilizarse para atender problemáticas ambientales más urgentes que enfrenta la capital.

“Hay árboles completos llenos de plaga, secos o muriéndose y prefieren gastar en macetas bonitas”, comentó una vecina de la zona centro.

“Se ven bonitas, sí, pero Guanajuato necesita mantenimiento real de sus áreas verdes, no decoración cara”, expresó otro ciudadano consultado.

Las críticas también alcanzan la viabilidad ambiental del proyecto. Alejandro Méndez, especialista en jardinería y manejo de áreas verdes consultado por este medio explicó que las especies cítricas requieren cuidados constantes para poder sobrevivir en maceta y en un entorno urbano complejo como el de Guanajuato capital “Los árboles en maceta tienen un desarrollo mucho más limitado. Para que realmente generen sombra o ayuden a disminuir las islas de calor tendrían que pasar muchos años y recibir mantenimiento constante”, explicó.

Añadió que este tipo de ejemplares son particularmente delicados ante cambios de temperatura, estrés hídrico y presencia de plagas.

“Los cítricos son susceptibles a muchas enfermedades y plagas. En ciudades como Guanajuato, donde ya existen problemas graves en el arbolado urbano, introducir especies que requieren tantos cuidados puede representar un reto importante”, señaló.

El especialista recordó que actualmente gran parte de la vegetación urbana de Guanajuato capital enfrenta afectaciones por plagas como el heno motita, hilo de Judas, muérdago y diversos hongos que por años han deteriorado árboles en calles, jardines y espacios públicos.

“Antes de pensar en colocar árboles ornamentales en macetas costosas, sería importante rescatar el arbolado que ya existe y que está enfermo o abandonado”, agregó.

Vecinos y ciudadanos también cuestionaron que, mientras se destinan recursos para este tipo de proyectos, en distintas zonas de la capital existen jardines secos, árboles sin podar y áreas verdes sin mantenimiento constante.

Si bien en su momento la propia Dayana Ibarra, declaró que se buscaría hacer un programa de adopción de estos árboles, para que su cuidado lo proporcionarán negocios o vecinos de las áreas donde se colocaran, también se desconoce si ya cuentan con alguien que los adopte para su mantenimiento, además que no todas las macetas colocadas cuentan con negocios o casas cercanas donde alguien pueda adoptarlas. 

Incluso algunos habitantes señalaron que el problema de las islas de calor no se resolverá únicamente colocando árboles en macetas sobre plazas y calles rodeadas de concreto.

“Lo que se necesita, si quieren trabajar en áreas verdes, son más árboles plantados en tierra y áreas verdes reales, no solo macetas decorativas”, comentó un comerciante del centro histórico.

Incluso después del poco tiempo de que han sido instaladas, ya algunas se convirtieron en basureros y han sido víctimas de grafiti.

Hasta ahora, el municipio no ha transparentado públicamente el costo total del proyecto, el número exacto de macetones adquiridos de cada modelo, el recurso destinado para mantenimiento ni el tiempo de vida útil contemplado para los ejemplares colocados en distintos puntos de la ciudad.

AAK