Así amaneció la fachada del histórico inmueble, sin vallas y cadenas que impidieran su lucimiento.
Desde enero, las autoridades del Instituto de la Cultura decidieron colocar obstáculos para ‘controlar un poco’ el vandalismo del que, aseguran, es objeto esta joya arquitectónica; señalan que la gente tira basura, pega chicles.
Ahora, a manera de ‘prueba’ dejarán libre la fachada, emprenderán una campaña de concientización para que guanajuatenses y turistas respeten el lugar; si hay buenos resultados, las vallas y cadenas serán retiradas de forma permanente, de lo contrario volverán a colocarlas.