En un ambiente seguro, sano y digno, fundamentado en los principios de justicia social, funciona la Casa Hogar para Niñas del Buen Pastor, donde en la actualidad, 35 pequeñas reciben alimentación, talleres artísticos y asistencia en la salud.
Las niñas, provenientes de familias de escasos recursos, asisten a clases en el jardín de niños “Aguilar y Maya”, o a la escuela primaria “Ignacio Allende”, y por la tarde, comen y participan en los talleres de pintura y grabado; luego, regresan a sus casas.
“La idea es ofrecerles una perspectiva de vida distinta a la que viven en su entorno”, dice la trabajadora social Luz Teresa Crespo Gómez.
“Tratamos de explicarles que sólo con el estudio ellas pueden ser un factor de cambio en sus familias, y la educación extraescolar que les ofrecemos está basada en el respeto a los derechos humanos, con perspectiva de equidad y género”.
Mientras Teresa Crespo habla de la equidad y género, en el acceso principal de este sitio, unas pequeñas observan el mural donde destacan las figuras de 4 pequeñas que leen obras escritas por Isabel Allende, Sor Juana, Simone de Beauvoir y Olympe de Gouges, que en su tiempo defendieron los derechos de las mujeres.
Una de las niñas, de aproximadamente 6 años, explica que Juana de Asbaje fue una mexicana muy inteligente, “una monjita que leía mucho, y que escribió cosas interesantes, que sirven mucho para hombres y mujeres”.
Las niñas provienen de barrios muy pobres, como La Venada, El Carrizo y La Cartonera; la mayoría sólo tienen a su mamá como sostén de la familia; “por eso se les ayuda, porque la mamá tiene que salir a trabajar, y no queremos que las pequeñas al estar solas estén expuestas a los riesgos psicosociales”, dice la trabajadora social.
También las mamás de estas pequeñas reciben capacitación para el autoempleo, con clases de corte y confección, belleza y manualidades. “Con las mamás queremos replicar lo que las niñas aprenden con nosotros, así lo hacemos, porque de lo contrario, el esfuerzo no sería completo, deseamos que las mamás tengan un educación liberadora, que conozcan sus derechos como mujeres”.
Apoya ug y tan tan 473
El trabajo es coordinado por las religiosas del Buen Pastor. Ellas reciben el apoyo voluntario de estudiantes de la Universidad de Guanajuato.
Además, el Colectivo Tan Tan 473, integrado por voluntarias extranjeras, aporta sus conocimientos en los talleres de pintura, dibujo y grabado; son muchachas que ya viven en Guanajuato y quieren corresponderle a la ciudad el trato recibido.