El presidente del Simapas, Felipe Rayas García, tendrá que plantar un nuevo árbol y donar 10 más al Municipio tras talar una casuarina afuera de su casa para construir en su fachada.
“Tengo los permisos, cuando puedes derribar un árbol puedes presentar un programa de reforestación, yo lo presenté y vamos a poner un árbol del mismo tamaño”, dijo.
Según Rayas García, solicitó el derribo ante Ecología el 31 de octubre (día de asueto) y recibió la contestación el lunes 4, es decir, en menos de un día hábil, periodo en el que Ecología debió emitir un dictamen de factibilidad para el derribo.
“Era un peligro para los vehículos, estaba inclinado”, dijo, y no sólo para poner un andamio y terminar un acabado en la fachada de su vivienda.
“Yo no haría una tontería de esas”, se excusó, pese a que tras retirar el árbol se puso el andamio, en el mismo lugar.

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