El tramo del Río Guanajuato que pasa por detrás del rastro municipal representa un foco de infección ya que se depositan residuos de la matanza en su cauce.
En enero del 2015, Am Express públicó una nota en la que se evidenció que la sangre de los animales sacrificados se vertía en el río.
En aquella ocasión se dijo que buscarían conectar las descargas de agua del rastro al drenaje, para que fueran debidamente tratadas,situación que al parecer no sucedió ya que AM Express regresó al lugar y pudo constatar que aún había derramas de sangre en el arroyo ya que este presentaba una coloración rojiza y en tramos donde se estanca desprende un olor nauseabundo.
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