Guanajuato.- Una larga confrontación verbal de más de una hora se desató entre el senador morenista Gerardo Fernández Noroña y un grupo de 10 o 12 estudiantes de Universidad de Guanajuato (UG) que lo repudiaban. El incidente ocurrió esta noche en el Patio Jesuita del edificio central de la Máxima Casa de Estudios.

“Fuera Noroña, fuera Noroña”, “fuera Morena, fuera Morena”, gritaban los jóvenes, quienes también lanzaron frases reclamatorias al senador y a su partido cada vez que él tomaba la palabra.

“¿Qué clase de estudiantes son esos que actúan como porros y violentadores?”, “ya se parecen a los paniaguados”, respondió una y otra vez Noroña. El político acusó a los jóvenes de asistir al acto solo “para reventar la asamblea”.

Fernández Noroña no dejaba terminar de hablar a quienes lo cuestionaban, sino que los desacreditaba. Los calificaba, entre otras cosas, de ser “de derecha”, argumentando que no iba a dejar seguir a quien dijera falsedades sobre él.

Al principio, solo era un grupito de jóvenes encarando al político. Sin embargo, después se involucró a casi todos los asistentes: aproximadamente 250 estudiantes de Derecho y de Ciencia Política de la UG, así como adultos afines a Morena.

Los estudiantes mostraban carteles que cuestionaban al morenista por viajar en aviones lujosos, por negar la tragedia de Teuchitlán, Jalisco, y viajar a Medio Oriente en lugar de ir a las zonas inundadas de Veracruz. Foto: Catalina Reyes

El resultado fue que se gritaron unos a otros, se arrebataron la palabra, sin dejar hablar al interlocutor y sin que nadie escuchara a nadie.

Lo que iba a ser una conferencia académica del senador, invitado para cerrar los festejos por el 15 aniversario de la carrera de Ciencia Política de la UG, terminó en un griterío. Los estudiantes criticaban a Fernández Noroña por sus declaraciones y actuaciones recientes, y el senador respondía con descalificaciones hacia ellos.

Las pancartas y acusaciones

Hasta Aidé Hernández, la maestra de Ciencia Política que conducía el evento, fue blanco de críticas, pues de manera reiterada los estudiantes también denunciaban a voz en cuello que ella era una “violentadora”.

Primero era un grupo de 12 estudiantes los que protestaron contra Noroña, pero luego se sumaron los 250 alumnos de Derecho y Ciencia Política. Foto: Catalina Reyes

Desde el inicio, el expresidente del Senado encontró un ambiente hostil en el Patio Jesuita de la UG. Había pegadas muchas hojas que lo acusaban de ser misógino y machista, y que en 2020 había recibido una sentencia por Violencia Política de Género.

Le recordaron que cuando se encontró la fosa clandestina de Teuchitlán, Jalisco, con 200 zapatos, él cuestionó que no significaba que fueran de personas desaparecidas. También le reprocharon su declaración: “Yo vivo con austeridad, no me gusta el lujo”, pero que luego se dio lujos viajando en aviones de primera clase. Además, le señalaron por su casa de 12 millones de pesos en Tepoztlán, Morelos.

Cuando llegó, acusó que a su paso por entre los jóvenes —porque el patio se llenó— le reclamaron: “Gracias por destruir al país”.

Al evento también acudieron adultos afines a Morena que se encontraban en las primeras filas. Foto: Catalina Reyes

Un grupito de 10 o 12 estudiantes mantuvieron en alto, desde el principio y durante las casi dos horas del evento, unas hojas con las fotos de Noroña y críticas en su contra. Por un tiempo las toleró con calma y ofreció que respondería las preguntas de los jóvenes, pero como seguían, se hartó y explotó enojado diciendo:

“¿Qué clase de estudiantes son esos que actúan como porros y violentadores?”, “ya se parecen a los paniaguados. No me dejan hablar porque vinieron a reventar la asamblea”, “Es un montaje para los medios, para que mañana digan: Noroña fue repudiado en la universidad”.

Se suben “en bola” al templete

Más adelante, como los gritos en su contra seguían, retó a un estudiante: “A ver, véngase para acá, lo voy a dejar hablar”.

Los estudiantes inconformes con Noroña subieron al templete y confrontaron al morenista. Foto: Catalina Reyes

Sin embargo, no solo se subió al templete un joven, sino casi todos los que lo interpelaban e iban a empezar a hablar.

El morenista reclamó que se haya subido “toda la bola” y a Aidé Hernández que les haya dado el micrófono, “premiándolos” para que lo cuestionaran, así que pidió que se los quitara.

Pedía que lo dejaran hablar porque para eso lo habían invitado. Pidió al público que levantaran la mano quienes fueron a escucharlo; la levantó una amplia mayoría.

Llegó un momento de calma, en que se pudieron hacer un par de preguntas que él respondió. Pero no duró más de media hora.

“Si cuando yo fui estudiante hubiéramos hecho esto, nos hubieran sacado a madrazos, hubieran presentado denuncias penales en nuestra contra. Hoy se pueden manifestar sin que haya ninguna represalia. Y si la hay, me avisan y yo vengo personalmente a ver el asunto”, les hizo ver.

Finalmente, Noroña dijo que se iba contento porque los jóvenes deben ser rebeldes y críticos. Foto: Catalina Reyes

No admite que fue condenado por violencia política de género

Pero la confrontación verbal volvió. Y Noroña se defendió atacando: “¿Qué clase de universitario eres si te la pasas interrumpiendo a quien invitaste? En lugar de escuchar se la pasaron interrumpiendo. Eso es intolerancia”, cuestionó.

Cuando varios estudiantes críticos le siguieron haciendo preguntas incómodas y otros lo seguían interrumpiendo a gritos en sus respuestas y no lo dejaban terminar, el senador respondió: “Bueno, saltan como chinincuiles en comal, están como los paniaguados”.

Una joven le señaló: “Usted ha sido acusado de expresiones misóginas, fue condenado en 202 por Violencia Política de Género. Usted apoya a los Gobiernos de Cuba y Venezuela”… pero el morenista no le dejó terminar: “no, no, no, no. No, no, no, no”, atajó.

Hasta les criticaba que estuvieran leyendo sus preguntas, diciendo que “eran el guion”.

Como lo seguían gritando cosas, respondió: ¿Qué clase de estudiantes son?

– Somos de Derecho.

– Son de Derecha, contraatacaba el senador.

“Se engancha” a gritos con una estudiante

Y así como inició, terminó. Fernández Noroña se enfrascó a gritos y descalificaciones con una estudiante jovencita que lo estaba cuestionando. No la dejó terminar, la interrumpió y le reclamó una y otra vez “que no me hagas caras”, pero como ella no se calló, sino que siguió defendiendo su derecho a hablar y a preguntarle, y reclamándole que no la dejaba hablar, ambos se enfrascaron en un griterío, al que se sumaron muchos de los asistentes, y el escándalo generalizado volvió.

“Qué falta de respeto, qué clase de estudiante eres que le faltas al respeto a una persona mayor (porque ella dijo que una señora la estaba empujando), estás para ir directo a las filas porriles”, la descalificó.

Esta actitud agresiva con las dos estudiantes la tuvo el senador a pesar de que en un momento había dicho: “Hay una lacra que tenemos que erradicar, y lo digo aquí en Guanajuato: es toca la violencia contra las mujeres”. Y de que recomendó tomar unos cursos de violencia contra las mujeres, a los hombres violentadores, “a los machines”, dijo.

No obstante el pleito verbal, después de casi dos horas de evento, Noroña afirmó ante todos: “yo me voy de esta reunión muy contento, porque a pesar de los barruntos, pudimos hablar. Porque un joven debe ser rebelde, como decía Salvador Allende, debe ser crítico, que se indigne ante la injusticia”.

HLL

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.