Purísima del Rincón.- La muerte de Héctor “N”, ocurrida el pasado 1 de abril, encendió alarmas entre familiares, testigos y su defensa legal, quienes denuncian que fue víctima de golpes durante su detención por agentes de la Fiscalía General del Estado, y que su fallecimiento podría estar siendo encubierto bajo la apariencia de “muerte natural”.
Según los relatos de familiares, Héctor, de 49 años, fue detenido el jueves 26 de marzo a las 7:00 de la mañana por elementos de la Agencia de Investigación Criminal de la unidad FEIDAI en la colonia Infonavit del Valle, junto con su amiga Tere. Ambos fueron trasladados de inmediato a la Fiscalía de Cervera, en la ciudad de Guanajuato, donde permanecieron varias horas antes de ser liberados alrededor de las 2 o 3 de la tarde, sin que se les informara el motivo de su detención.

La detención y los golpes
El abogado Fernando Medina, defensor de la familia, relató lo que ocurrió durante la detención: “Me comentan los familiares de la señora Tere y de Héctor que fue detenido el jueves de la semana pasada. Acudo a la Fiscalía y me dicen que se los llevaron a la unidad FEIDAI. Al llevarlo allá es donde ya lo ingresan, le inician una carpeta de investigación. Yo pregunto a las 2 de la tarde, accedo a la Fiscalía y el Fiscal me comenta que ya no es necesario que yo me nombre como defensor porque ya iban a salir los dos”.
“Yo me dirijo a Purísima del Rincón, abordo a Héctor y le pregunto qué había pasado. Él me dice, de viva voz, que lo habían golpeado, que lo sometieron, inclusive le habían pegado en las piernas, en los genitales y en el abdomen. Él se sentía triste porque no se podía mover. Le comenté que se fuera a checar con un médico. Posteriormente me dicen que lo habían hospitalizado y que lamentablemente falleció”.
Asegura amiga de Héctor y testigo, fueron golpeados

Tere, amiga de Héctor, en entrevista con AM relató cómo vivió los hechos: “Fue afuera de un domicilio estábamos ahí, o sea, y como él era velador, pues trabajaba de velador y albañil, ese día le tocó trabajar allí, este, yo llego y lo visito, de ratito, o sea, en el instante, como de unos 5 o 10 minutos, es cuando llegan pues los policías, y de repente nos agreden, o sea, así como si nada, o sea, ni traíamos ni nada, ni sustancias tóxicas, ni nada.
“La verdad, fue bien raro: Aún de repente así llegan y nos agreden, nos golpean y nos llevan a Guanajuato. Nos empezaron a golpear y a Héctor sí lo golpearon así muy fuerte, o sea, lo tenían en el suelo pateándolo, de hecho, con los pies, los dos lo tenían así en el piso y lo agredían fuerte como si fuera un criminal, un delincuente”, agregó
El día que fuimos al hospital, él ya iba muy mal, con mucho dolor que ya no aguantaba. Lo atienden rápido, lo pasan en camilla y le ponen medicamento, de hecho lo sedan porque el dolor ya era insoportable. Él no tenía ninguna enfermedad ni vicios, y ni siquiera fumaba. Todo esto nos parece una injusticia”, agregó.
La agonía de Héctor en el hospital
Francisco, amigo y compañero de trabajo de Héctor, acompañó a Héctor al hospital de Purísima del Rincón y relató los momentos críticos previos a su fallecimiento:
“Lo fui a buscar porque me dijo que se sentía muy mal, y yo sí lo vi grave. Lo subí a mi carro y fuimos al hospital de Purísima. Ya no podía levantar los hombros, su cara se veía diferente, la piel amarilla. Me dijo, triste: ‘yo creo que un día no salgo de ésta, gordo’. Él me dijo eso por miedo a que supieran los ministeriales, lo golpearon muy feo”.
Durante varias horas, Francisco permaneció junto a Héctor mientras los médicos realizaban estudios y la primera atención: “Empezó a sudar frío, sus labios se pusieron negros. Le ayudé a acomodarse en la camilla y le tomaron placas de pecho; tenía golpes en todo el torso, redondos, que en el andamio no se podían haber hecho. Cuando le levantaron la playera, los doctores dudaban de su estado porque no era normal Lo cuidé durante cuatro horas hasta que llegaron sus familiares”.
Francisco describió cómo Héctor sufría “Le decía: ‘yo creo que me voy a dormir, gordo’. Yo le respondía: ‘no, aquí voy a estar contigo, no tengas miedo’. Lo acosté de lado porque decía que no soportaba sus glúteos, que se le quemaban. Yo estuve con él todo el tiempo, hasta que llegaron sus familiares. Estaba helado, sudando frío, y yo solo quería que estuviera lo más cómodo posible”.
Sospecha de encubrimiento y falta de transparencia
El acta de defunción indica “muerte natural”, lo que ha generado desconfianza en la familia y su abogado: “Si es muerte natural, lo normal sería que lo certifique un médico del hospital donde se atendió. Llama la atención que se lo llevaran a otra ciudad. Sí tenía golpes visibles y presentaba dolor creciente en glúteos, piernas y abdomen. Es por eso que se lo llevaron al hospital”, explicó el abogado Fernando Medina.
El abogado agregó que se solicitarán copias de la carpeta de investigación y la necropsia practicada, además de revisar la legalidad del cateo y la actuación de los agentes de FEIDAI:
“Esperamos que el Fiscal informe realmente cuál fue la causa de la muerte, que se investigue a fondo quiénes fueron los agentes responsables. Posteriormente, solicitaré la necropsia que se le practicó en relación con la muerte en el hospital”.
Denuncia de Tere y próximos pasos
Tere confirmó que presentará una denuncia formal: “Sí, vamos a hacer una denuncia porque se nos hace injusto. La muerte de mi amigo, golpeado así, sin motivo alguno, es una injusticia. Siento que el gobierno debería apoyarnos y no actuar en nuestra contra”.
Familiares y amigos insisten en que Héctor era una persona activa, responsable y sin enfermedades previas, y reclaman que su fallecimiento sea investigado con transparencia y justicia. “Hablé con la familia, están dolidos. Tuvieron acercamiento con la Comisión de Víctimas, pero pidieron espacio. No descartaron el apoyo del gobierno, pero les preocupa que en el acta de defunción se indique muerte natural cuando en vida Héctor presentaba signos evidentes de violencia”, concluyó Medina.
La postura oficial de la Fiscalía
Tras solicitar información a la Fiscalía de Guanajuato, la institución emitió un comunicado oficial el 3 de abril de 2026, diferenciando dos eventos distintos: “Para una debida comprensión, es indispensable diferenciar con claridad dos eventos absolutamente distintos en tiempo, modo y lugar, en los que estuvo relacionada la persona hoy fallecida”.
Sobre el evento del 26 de marzo, la FGE asegura: “Durante dicha diligencia, la persona fue presentada ante la autoridad ministerial y ese mismo día fue puesta en libertad bajo las reservas de ley. Se cuenta con evidencia objetiva y verificable, consistente en soporte documental, dictámenes médicos y registros en video, que acreditan que el hoy occiso ingresó y egresó por su propio pie, sin presentar lesiones de evolución reciente, al igual que otras personas que se encontraban en el lugar. Asimismo, está plenamente acreditado que, durante el tiempo en que estuvo bajo disposición ministerial, no fue objeto de malos tratos ni de afectación a su integridad física”.
Sobre el evento del 31 de marzo, se afirma: “En una fecha posterior y en un contexto completamente distinto, el 31 de marzo de 2026, la persona sufrió una caída de su propia altura, lo que le provocó diversas lesiones. Este hecho se encuentra debidamente sustentado en datos de prueba y evidencia médica, y constituye materia de una investigación independiente, en la que se analizan las circunstancias del accidente. Derivado de dichas lesiones, la persona recibió atención médica; sin embargo, su estado de salud se deterioró progresivamente, lo que lamentablemente derivó en su fallecimiento”.
La Fiscalía de Guanajuato agregó “De las investigaciones realizadas hasta el momento, con base en evidencia objetiva, se desprende que: se trata de dos eventos absolutamente independientes; el fallecimiento se encuentra relacionado con las lesiones derivadas del accidente ocurrido el 31 de marzo; no existen indicios que vinculen la muerte con la actuación de la Fiscalía ni con intervención de servidores públicos”.
Asimismo mencionó que ha mantenido en todo momento comunicación directa, permanente y transparente con la familia, a quienes se les ha informado oportunamente sobre los avances de la investigación y los elementos de prueba recabados y reiteró que la causa del fallecimiento de Héctor está relacionada de modo directo con las lesiones derivadas del accidente del 31 de marzo.
Finalmente, la Fiscalía de Guanajuato indicó que lamentaba “auténticamente el deceso de Héctor ‘N’, y por ello reitera su compromiso con la verdad a través de investigaciones objetivas, profesionales y sustentadas en evidencia material y científica, para garantía del respeto a las víctimas y sus familias”.
Rechazo de la familia y exigencia de justicia
Tras conocerse la versión oficial de la Fiscalía, la familia emitió un comunicado a través de su abogado Fernando Medina, rechazando categóricamente la narrativa oficial y exigiendo justicia:
“En nuestra calidad de asesor legal y en representación de la familia de quien en vida llevara el nombre de Héctor, hacemos del conocimiento público nuestro total rechazo a los términos del comunicado emitido por la Fiscalía General del Estado de Guanajuato en torno a su lamentable fallecimiento. La realidad de los hechos dista mucho de la narrativa oficial”.
A través de su abogado, la familia sostiene que la muerte de Héctor, ocurrida la madrugada del 1 de abril, fue consecuencia directa de agresiones físicas sufridas bajo resguardo o por la intervención de autoridades, y no producto de una caída.
Además, la familia denuncia que existen contradicciones graves entre el comunicado de la Fiscalía de Guanajuato y la información médica disponible.
Entre las contradicciones graves que señalaron los familiares de Héctor, mencionan que el acta de defunción indica que Héctor falleció por tromboembolia pulmonar, condición que puede desarrollarse tras traumatismos severos, lesiones por aplastamiento o inmovilización forzada.
Además, precisa que el Registro Civil clasifica el deceso como “Natural o por enfermedad”, lo que para la familia resulta incongruente con la hipótesis de accidente planteada públicamente.
Asimismo, la familia considera que la Fiscalía de Guanajuato fragmenta los hechos, separando la detención del 26 de marzo y la muerte, cuando para ellos existe una clara relación de causa y efecto entre los golpes sufridos y el desenlace fatal.
Por estas razones, la familia exige acceso total a la Carpeta de Investigación No. 36606/2026 para conocer bajo qué delitos se investiga el caso, la realización de peritajes médicos independientes para determinar el origen exacto del trombo, y que se hagan públicos los registros de video del ingreso y egreso de Héctor de las instalaciones ministeriales.
“La familia de Héctor y Teresa no busca privilegios, busca la verdad. No descansaremos hasta que se esclarezca lo que verdaderamente sucedió y se finquen responsabilidades a quienes, por acción u omisión, arrebataron una vida y lesionaron a otra persona”, finalizó el comunicado de la familia.
AAK