Manuel Doblado.- Unas 3 mil personas que habitan en comunidades ubicadas en la zona de influencia del arroyo Isabelota, afectadas históricamente por el desbordamiento del río Turbio, continúan expuestas al riesgo de inundaciones durante la temporada de lluvias en Manuel Doblado.
Sin embargo, los trabajos de rehabilitación ejecutados por el Municipio desde 2019 y reforzados entre 2025 y 2026 han permitido reducir en más del 90 % las áreas afectadas por este fenómeno.
Durante una conferencia de prensa virtual, el director de Obras Públicas, Carlos Márquez Vega, explicó las causas por las que Manuel Doblado registra inundaciones durante la temporada de lluvias, así como el grado de riesgo que enfrenta el municipio.
¿Por qué hay riesgo?
De acuerdo con el Atlas de Riesgos 2023, Manuel Doblado presenta un grado de riesgo por inundación clasificado como muy alto. En la parte central del municipio se localiza un amplio valle propenso a inundaciones fluviales ocasionadas por el desbordamiento del río Turbio y de sus afluentes, principalmente el arroyo Isabelota.

El municipio se ubica casi en su totalidad dentro de la cuenca del río Turbio, de la cual ocupa el 16 % de su superficie total, lo que lo convierte en el municipio del estado con mayor extensión territorial dentro de esta cuenca. El cauce ingresa por el norte y sale por el oriente del territorio municipal.
De acuerdo con el funcionario, existen dos causas principales por las que se presentan inundaciones en zonas habitadas.
La primera es que la estructura San Bernardo, donde nace el arroyo Isabelota, fue parcialmente destruida en 2003. Esta infraestructura regulaba la cantidad de agua que podía derivarse del río Turbio hacia el arroyo Isabelota, con la finalidad de evitar su desbordamiento.
“Ahora el río Turbio se desvía en ese punto porque está semidestruida esa estructura y, al mismo tiempo, el río Turbio presenta un azolve muy importante de casi dos metros de altura. Eso implica que se desvía el agua del río a un arroyo que no tiene la capacidad suficiente para soportar ese caudal”, explicó.
Más de dos décadas con inundaciones
Márquez Vega señaló que esta situación ha provocado durante más de dos décadas inundaciones en zonas habitadas, afectaciones a áreas agrícolas y daños a la infraestructura, principalmente en puentes ubicados sobre el arroyo Isabelota.
Explicó que la capacidad hidráulica del arroyo Isabelota es de 86 metros cúbicos por segundo para un periodo de retorno de 100 años, mientras que el caudal del río Turbio alcanza los 227 metros cúbicos por segundo para ese mismo periodo. Esto representa un volumen 163.95 % superior a la capacidad del arroyo.

Tres comunidades concentran el mayor riesgo
AM preguntó cuáles eran las comunidades con mayor riesgo y cuántas personas permanecen expuestas a esta problemática.
En respuesta, Márquez Vega informó que El Sitio de Maravillas, Santa Cruz de Maravillas y Calzada del Tepozán concentran aproximadamente 3 mil habitantes que históricamente han enfrentado problemas por las crecientes.
Estas son las comunidades que históricamente se han visto afectadas. Desde que iniciamos los trabajos de reforzamiento de bordos y de quitar infraestructura que reduce el cauce del arroyo, estas afectaciones han disminuido notablemente. Ya no se han presentado inundaciones en estas comunidades, pero siempre está latente el riesgo”, afirmó.
Añadió que San José del Paso también permanece bajo vigilancia debido al riesgo que representa el río Frías. El año pasado fue necesario realizar trabajos emergentes en esa zona, tras el desfogue de la presa de Jalpa, para evitar afectaciones a la población.
Las acciones en el río Turbio
Como parte de la estrategia para disminuir el impacto de las lluvias, el Municipio ha rehabilitado más de 13 kilómetros del río Turbio, más de ocho kilómetros del arroyo Isabelota y 23 kilómetros de arroyos secundarios. Además, se han retirado estructuras que reducían la capacidad hidráulica de los cauces.
De acuerdo con el director de Obras Públicas, estas acciones han permitido disminuir considerablemente las zonas susceptibles de inundación. Sin embargo, insistió en que el problema no podrá resolverse por completo mientras no se realice el desazolve del río Turbio en la parte norte del municipio.
“Desde el año 2019 se ha solicitado tanto a la Conagua como al Gobierno del Estado el desazolve del río Turbio al norte del municipio, con la finalidad de que ya no sea desviada la totalidad del agua del río hacia el arroyo Isabelota y se mitiguen los problemas que tenemos en la infraestructura”, indicó.
Aunque aseguró que durante las primeras semanas de la actual temporada de lluvias ya se observan resultados favorables, el funcionario señaló que la efectividad de las obras solo podrá determinarse una vez que concluya el periodo de precipitaciones.
Como ejemplo, explicó que en San José del Paso, uno de los puntos considerados de mayor riesgo, el año pasado el nivel del agua en el río Frías superaba los cuatro metros a estas alturas de la temporada, mientras que actualmente no ha rebasado un metro.
“Ahorita ya estamos terminando el primer mes de la temporada de lluvias y los niveles han bajado considerablemente en las zonas donde tenemos mayor riesgo. La evaluación final será hasta el mes de octubre, que ya pase la temporada de lluvias, para informarles a la población cuáles son los resultados que hemos tenido con esta metodología que hacemos aquí en Manuel Doblado”, concluyó.
AVG