EL USO EXCESIVO DE LAS REDES SOCIALES Y EL INTERNET

Siempre hemos escuchado que todo en exceso es malo, al principio nos parecía que la tecnología llegaba como una gran oportunidad para acercar familias o amigos que viven lejos, como un gran oportunidad para reencontrarnos con compañeros que hace años no veíamos, hasta este punto creo que a eso podemos considerarlo como: darle un buen uso a las redes sociales.

Sin embargo, lo que en verdad está pasando es que, al día de hoy, el uso excesivo es el que está acabando con nuestra humanidad, con nuestra fraternidad, nuestro compañerismo, porque todos quieren suplir la compañía, la buena charla, un buen café y muchísimas actividades más que antes solíamos hacer en compañía de nuestros seres queridos. Ahora, querer llevar una vida mediante las redes, nos está aislando totalmente del verdadero mundo y la realidad.

Ahora pensamos que las muestras de cariño con nuestros seres queridos son más que suficientes al ponernos en contacto por mensajes, correos, escribir en el famoso muro. Por ejemplo, ya casi nadie o muy pocos recordamos los cumpleaños de la gente que queremos, ya que tenemos el gran recordatorio mediante la red social, entonces escribimos una felicitación y, todavía peor, por flojera mejor que ponemos un meme de “feliz cumpleaños” y así prácticamente nos curamos en salud.

Quiero mencionar algunos ejemplos de lo que considero un mal uso de las redes sociales y el Internet. Espero no dañar susceptibilidades, mi intención solamente es crear conciencia, de que es una herramienta maravillosa si sabes usarla, o que puede ser un grillete que te esclaviza.

1. Nunca sabemos quién está realmente detrás de un perfil, las fotos ya son prácticamente robadas de otros, les cambian hasta el sexo, la edad, el nombre y listo, a interactuar se ha dicho. Pero que tal si detrás de ese perfil, está una suegra, si esta una expareja despechada, un delincuente, un pederasta… el problema no solo es saber quién está detrás, sino que intenciones tiene. ¡QUÉ PELIGRO!

2. Siento, honestamente, que cada uno buscamos tener un personaje en las redes sociales; algunos son filósofos, deportistas, famosos, politólogos, comentaristas, artistas, galanes, intelectuales, sufridos, dramáticos, los que mandan indirectas y ¡PUM! Les caen a todos sus contactos, porque todo también nos lo estamos tomando muy personal, existen también los ‘mil actividades’, pero recuerda: el que mucho abarca poco aprieta, incluso, muchas veces al hacer este tipo de personajes solo te das a conocer tus debilidades emocionales.

Hablamos de baja autoestima, pareciera que quieres convencer a otros y necesitas, con esto, autoreafirmarte. Hay un chiste que dice: “Por favor, si van a publicar sus problemas, también publiquen cuando solucionen”; esto es real, no te pongas en riesgo, siendo la burla de los demás. Si bien dicen que no importa lo que piensen otros de ti, pues esa gente no te da de comer, no te expongas, pues parecerá que das de tragar a las mismas personas.

3. Pocos se dan a conocer como verdaderamente son, nos dejamos llevar por apariencias y, desgraciadamente, la gente que más ocupa las redes, es porque tiene una gran falta de actividad o se siente muy sola, cree que entre más amigos tenga, menos solo estará, bien dicen que si tú vives de los elogios de alguien, también morirás por sus críticas. Nadie es perfecto, no te dejes llevar por esos conceptos o tendencias.

4. Existen personas que publican todo lo que van a hacer. Una: es aburrido para el interlocutor. Dos: solo habla de su egocentrismo, de la necesidad excesiva de reconocimiento y de buscar porristas, cuando en verdad, si tú sabes quién eres y lo que vales, no necesitas avisar todo mediante las redes sociales, no necesitas publicar que eres un gran ejemplo de vida. Las personas ocupadas no tienen tiempo, ni ganas de decir qué están haciendo, porque su concentración está en sus actividades, no publicándolas.

5. Ahora las familias, los amigos, todos, comen o conviven con el celular en la mano. Nadie realmente está concentrado en el aquí y el ahora, gozando de la mejor compañía, una deliciosa comida, de una grandiosa plática. Lo preocupante es que en una mesa hay gente reunida, en la que nadie está, por navegar en sus redes sociales. Te pierdes de los mejores momentos por ver la vida de los demás, cuando la tuya es muy interesante, divertida, si es que así lo quieres. Por eso existe la frase que dice: “De los mejores momentos no hubo fotografías, pues no dio tiempo de tomarlas”.

6. Considero que es mal uso publicar dónde estás o las cosas materiales que tienes o puedes pagar, te pones en riesgo, porque si publicas que estás de vacaciones, saben que tu casa está sola; dos: que podrías ser presa de un robo o de un secuestro, cada que haces el famoso “estoy aquí” prácticamente te estas exponiendo a una catástrofe. Muchos dicen: “Pero solo agrego a gente conocida”, pero nunca terminamos de conocer a las personas y no tenemos la certeza de que realmente sean ellos, ten cuidado, porque hay ojos que nos ven y que no alcanzamos a ver.

7. No muestres fotos de tu hijos, mucho menos que traigan el uniforme, sabrán a que escuela van, los niños se están volviendo el blanco perfecto para la trata de personas o para la venta de órganos.

8. Hemos querido suplir a los médicos, buscando dolencias físicas en el internet y caemos en pánico porque nos autodiagnosticamos las peores enfermedades y eso solo nos lleva a sufrir, alucinando cosas que ni tenemos, no puedes suplir a un doctor y a una consulta médica con internet, definitivo.

9. Algo alarmante es que para conseguir más “likes”, la gente, en general, busca quitarse la ropa, enseñando de más para conseguir popularidad, pero tu cuerpo e intimidad es solamente tuyo, ahí también radica tu valor y tu baluarte. No permitas que te conozcan en ninguno de tus aspectos íntimos, ya que, como en todo, hay personas de todo tipo, que podrían verte lascivamente, en lugar de hacerlo con admiración.

10. No te vuelvas una persona que mande un mensaje indirecto. Sé que quizá tu intensión es una, pero cómo lo interpretan los demás es muy diferente. Dice el dicho y dice bien, “no le cuentes tus penas a nadie, que los buitres se abalanzan sobre los animales heridos”. Se debe de tener mucha madurez para que no ser una presa fácil, ni de robo, extorsión, fraude, criticas. Por favor, cuídate, quiérete.

Ejemplos, hay muchísimos, solo quiero que hagas conciencia que las redes sociales jamás suplirán un abrazo, una palabra motivadora, comprensión real, agradable compañía, porque por muy inteligentes que sean los teléfonos o la tecnología en general, jamás lograrán suplir los verdaderos y auténticos sentimientos.

No es más interesante el que publica todo, sino del que no se sabe nada. Hay cosas que solamente son tuyas, guárdalas, para que continúen como un gran tesoro y no una noticia morbosa. Puedes usar la tecnología de manera adecuada, disfrutarla con conciencia. Recuerda, tú puedes ser la mejor versión de ti, ya que es una decisión.

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