Detrás de las inundaciones en Tula hay discriminación, falta de respeto y poca conciencia humana, de acuerdo Marco Moreno, presidente de la Sociedad Ecologista Hidalguense, quien reafirma que el tema político fue causante del desastre donde perdieron la vida 14 personas y más de 2 mil tulenses quedaron damnificados.
En entrevista con AM Hidalgo, Marco Antonio Moreno Gaytán, presidente del consejo directivo de la Sociedad Ecologista Hidalguense, consideró que la inundación del 7 de septiembre en Tula fue consecuencia de una decisión con fines políticos, tal y como se describió en una columna de Dean Chahim en el Washington Post.
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Moreno Gaytán, quien fue uno de los opositores al entubamiento del río Tula por considerarlo como un atentado contra la biodiversidad de la zona, también considera que la inundación se pudo prevenir, pero las decisiones de políticos importantes en el Valle de México causaron la tragedia.
De acuerdo con el presidente de la Sociedad Ecologista Hidalguense, no se tuvo ninguna consideración humana por los habitantes de Tula y los diferentes municipios afectados, por lo que considera el trasfondo de la inundación como un acto de discriminación y violación a los derechos humanos.
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“La Conagua conocía perfectamente las capacidades del río Tula, no hicieron un manejo adecuado en las compuertas del drenaje, no las abrieron de manera gradual, fue total apertura por lo que no les importó que se rebasaran los límites del río, eso también lo hicieron para desacreditar la opinión de los que nos opusimos al entubamiento del mismo”, comentó Moreno Gaytán.
Por otra parte, el ecologista dio a entender que la inundación de Tula fue a manera de sacrificio, ya que si no se abrían las compuertas del drenaje en su totalidad, la Ciudad de México hubiera sido la que sufriera las consecuencias de todas sus aguas residuales, tal vez no de la magnitud de tragedia como en Tula, pero sí para causar malestar entre la población.
Para nadie es desconocido que la mayor parte del agua que cubrió por completo las calles del centro de Tula eran negras, de drenaje, por el olor y la suciedad que generaron, pues dichas aguas son las residuales del Valle de México, por lo que Hidalgo se ha considerado el “patio trasero” de la zona por algunos actores políticos y ecologistas.

DESCARO DE CLAUDIA SHEINBAUM
Por otra parte, Marco Moreno recuerda que en diversos discursos de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, se refirió a la zona de Tula y el Valle del Mezquital con cierta indiferencia al asegurar que no consideraba como un problema el enviar una gran cantidad de aguas residuales a Hidalgo.
De igual manera, existen intereses a futuro para la Presidencia de la República que influyeron para no permitir que una inundación se hiciera presente en la capital del país, por lo que prefirieron mandar las aguas residuales y pluviales a una zona marginada como Tula y sus alrededores.
“Las autoridades del Valle de México ven al ciudadano de Tula y el Valle del Mezquital como alguien a quien se puede maniatar, inundar, no tienen respeto por las condiciones lamentables en las que viven muchas personas de la zona”, puntualizó el ambientalista.
AGUAS DE USO INDUSTRIAL, OTRA PROBLEMÁTICA PARA TULA Y VALLE DEL MEZQUITAL
Encima de lidiar con las aguas residuales del Valle de México, Tula y el Valle del Mezquital reciben una gran cantidad de aguas de uso industrial que representan un peligro para el ecosistema y las personas que interactúan con el agua.
Al respecto, Moreno Gaytán comentó: “La gente de Tula no ha sido respetada en su derecho humano de vivir en un ambiente digno, libre de contaminación, cuando no es así, ellos respiran aire muy contaminado que viene de la zona industrial, aguas pluviales, residuales e industriales llenan las presas de la zona con agua que llega directamente a la gente con grandes contaminantes”.
Como solución, el ambientalista propone que Tula sea declarada como una zona ambiental de carácter especial, ya que necesita reordenar la industria que rodea al municipio, para conocer los tipos de contaminantes que arrojan para garantizar un ambiente sano para los habitantes, de no ser así continuará el acto de discriminación e indiferencia para ellos.
“La Ciudad de México debe de tener sustentabilidad con sus aguas pluviales, la que tiene por ahora parece de papel, llegó el momento de decirle basta a la indiferencia con la que se trata a ciertos puntos de Hidalgo por privilegiar las relaciones con el Valle de México, esta ocasión ya costó vidas humanas”, concluyó Marco Moreno.