Historia 059

Esta es la historia 059 de 450 que te contaremos sobre León

Tenaz, disciplinado y visionario, el doctor Manuel de Jesús Álvarez Campos es una figura central en la historia de la educación superior privada y católica en México. Fue el principal impulsor y fundador de la primera Universidad La Salle del país, establecida en la Ciudad de México en 1962, y artífice de la creación de la Universidad La Salle Bajío en León.

Su obra educativa, forjada a contracorriente de los conflictos políticos, económicos y sociales del siglo XX en nuestro país, está viva en miles de egresados.

Gracias a su tenacidad, capacidad de trabajo, autodisciplina y habilidad para tejer relaciones, el hermano Álvarez Campos, logró materializar un proyecto que durante años fue considerado imposible: llevar a los Hermanos de las Escuelas Cristianas al nivel universitario en México.

Su convicción se resumía en una frase que repetía con frecuencia: “El que porfía, mata venado”.

Zacatecas, su tierra natal

Manuel de Jesús Álvarez Campos nació en Zacatecas en 1910 y falleció en León, en el año 2000.

Quedó huérfano a los dos meses de nacido y fue criado por su madre, Rosa Campos, quien cuidó con esmero a sus dos hijos.

Su infancia transcurrió entre la Revolución Mexicana, la falta de recursos económicos y las restricciones contra la religión. Más tarde viviría la Guerra Cristera y el periodo del gobierno de Lázaro Cárdenas, caracterizado por la prohibición de la educación católica.

La presencia de los hermanos lasallistas en México había iniciado en 1905 con la llegada de tres hermanos franceses. A pesar de la persecución religiosa, la congregación logró mantenerse. Manuel ingresó en 1923, a los 13 años de edad, sin haber cursado la primaria. Fue su primo, Salvador Campos Salazar, quien lo invitó a integrarse a la comunidad.  

En 1926, la persecución religiosa obligó a los lasallistas a salir del país. Manuel y otros hermanos se refugiaron en Cuba. donde vistió el hábito religioso con el nombre de Alberto Agustín y, un año después, realizó sus primeros votos.

Formación académica y vocación docente

En Cuba obtuvo el Brevet o certificado de maestro y el certificado de Habilidad Superior en Escritura por el Método Palmer. Posteriormente amplió su preparación docente en Bélgica y dominó el idioma francés.

En 1930 regresó a México y comenzó a impartir clases en primaria. Tres años más tarde se integró como profesor en la secundaria en el Colegio La Salle de México. A finales de 1935, las políticas educativas del cardenismo provocaron el cierre de los colegios lasallistas.

En 1938 participó en la apertura del Colegio Cristóbal Colón incorporado a la Secretaría de Educación Pública, donde impartió clases en la preparatoria. Paralelamente, continuó su formación espiritual hasta realizar sus votos perpetuos.

Para cumplir con los requisitos oficiales, ingresó a la Universidad Autónoma de México. Obtuvo el grado de maestro en Geografía, posteriormente el de maestro en Ciencias de la Educación y en 1940 alcanzó el doctorado en Ciencias Geográficas.

Más adelante cursó estudios de maestría en Historia Universal y obtuvo el Doctorado en Letras, con especialidad en Historia, su tesis fue distinguida con la mención Magna Cum Laude.

De sol a sol

La disciplina del hermano Álvarez Campos se volvió legendaria. Estudiaba y trabajaba desde las 4:30 de la mañana hasta las 10 de la noche, exigente consigo mismo y con quienes lo rodeaban. 

Durante las décadas de 1930 a 1940 impartió clases en secundaria, preparatoria y nivel profesional. Entre sus alumnos se contaron personajes que años después ocuparon cargos como gobernadores y presidente de la República.

Aficionado al montañismo y a la exploración de ríos subterráneos, combinaba su rigor académico con una notable energía física. Implantó el servicio militar entre los estudiantes y, por su carácter firme, se ganó el apodo “el perro” entre los alumnos, que él aceptaba con ironía. 

El proyecto universitario

A mediados del siglo XX, la educación superior en México vivía un proceso de transformación.

Surgían universidades privadas impulsadas por distintas congregaciones religiosas y crecía la demanda de estudios profesionales. Don Manuel estaba convencido de que los lasallistas debían dar ese paso.

Su primera experiencia como constructor fue la Casa de Ejercicios de Santa Lucía, financiada mediante colectas y actividades realizadas por alumnos y ex alumnos.

A inicios de la década de los 60s, con el respaldo del visitador de la congregación Víctor Bertrand Rangel impulsó la creación de una universidad. Con el apoyo de exalumnos influyentes y vínculos con la UNAM, fundó en 1962 la Universidad La Salle en la Ciudad de México, que inició con las carreras de Contaduría y Administración, seguidas por Arquitectura, Ingeniería Civil y Derecho, incorporadas a la UNAM.

Dirigió la universidad prácticamente en solitario hasta 1967, cuando por instrucciones de sus superiores, dejó el rectorado y fue enviado a León.

La Salle en León

El hermano Manuel de Jesús llegó a León en 1967, a los 57 años de edad. 

Un año después, abrió la universidad en salones prestados del Colegio La Salle Panorama.

Con paciencia y audacia, logró convencer a la comunidad lasallista local, a padres de familia y a autoridades. Su principal aliado fue el hermano Gilberto Martínez, director de la preparatoria La Salle Panorama, quien reunió a empresarios de la ciudad para impulsar el proyecto universitario.

En 1968 nació el Instituto de Estudios Superiores de León, antecedente de la Universidad del Bajío. Inició con las carreras de Contaduría y Administración, y creció rápidamente.

Ante la falta de espacio, don Manuel gestionó la donación de un terreno de 112 mil metros cuadrados en las faldas del Cerro Gordo, otorgado por el empresario Alejandro Arena García.

En noviembre de 1972 se colocó la primera piedra del campus. La institución, que adoptó posteriormente el nombre de Universidad La Salle Bajío, se consolidó con la construcción de edificios de aulas, laboratorios, bibliotecas y residencias estudiantiles.

Actualmente, la universidad cuenta con 13,500 alumnos, distribuidos en los campus Campestre con licenciaturas y posgrados; preparatorias Américas y Juan Alonso de Torres; campus de preparatoria y licenciaturas en Salamanca; y el campus San Francisco del Rincón, con secundaria y preparatoria.

En 1986, la institución obtuvo la facultad de expedir títulos profesionales. Fue la primera institución lasallista del país con ese reconocimiento.

Su legado

Don Manuel no sólo fundó carreras; construyó edificios, gestionó donativos y convenció a empresarios, ex alumnos y gobiernos de apoyar su obra. Impulsó carreras innovadoras y fortaleció la formación integral de los estudiantes.

En 1986, la institución obtuvo la facultad de expedir títulos profesionales, siendo la primera universidad lasallista del país en lograrlo. Años más tarde, ya como rector emérito, fue testigo de la consolidación de la universidad que había iniciado con dos salones.

Falleció en el año 2000. Sus cenizas reposan en la Casa de Formación de Tlalpan, en la Universidad de México. La Universidad La Salle Noroeste le otorgó el Doctorado Honoris Causa como reconocimiento a su trayectoria.

Días antes de morir, en mayo del año 2000, el hermano Álvarez asistió al desayuno anual de exalumnos a quienes invitó a contribuir económicamente para la construcción de la Iglesia de San Juan Bautista La Salle en León.

Bienestar universitario

El hermano Roberto Medina Luna Anaya, vicerrector de Bienestar Universitario de la Universidad La Salle de León, ocupa esta responsabilidad a partir de agosto de 2023, pero convivió con el hermano Manuel de Jesús Álvarez Campos de 1993 a 1996.

Roberto Medina Luna Anaya, vicerrector de Bienestar Universitario de la Universidad La Salle de León. Foto: José Antonio Castro

En esa época, eran 16 hermanos en la comunidad lasallista en León. “Yo estaba en los veintitantos y él rebasaba los 80”.

“El hermano Álvarez sabía convivir con todos los hermanos, era muy participativo. Era el hombre sabio, era el gurú de la comunidad”.

“Su personalidad era muy enérgica”, recuerda el hermano Roberto, pero en el trato coloquial era muy afable, “era como el abuelito”.

El fundador de la Universidad La Salle nunca le dijo a Roberto su futuro, pero le repetía una de sus frases favoritas: “Usted va a llegar lejos porque no es tarugo”.

Para el vicerrector universitario, el doctor Álvarez Campos fue un hombre excepcional, de una trayectoria impresionante. 

La tenacidad lo llevó a abrir una universidad primero en la Ciudad de México, pese a la falta de permisos o de autorización. Él no era un hombre que pedía permiso, era un hombre que pedía perdón”.

Manuel de Jesús contó con el apoyo de los hermanos César Rangel y Gilberto Martínez, quienes lo acompañaron en el proyecto, hizo notar el hermano Roberto.

“El doctor Álvarez sembró la semilla de lo que vendría, abrió el camino… La Universidad La Salle fue la primera opción para muchos jóvenes universitarios”.

La Salle imparte este año 40 carreras, maestrías y doctorados. Pronto celebrará 60 años; “eso es un acto de festejo, pero también motiva a reinventarnos y a seguir posicionándonos como un referente. Estamos enfrentando el reto de la inteligencia artificial y de la educación virtual”.

“Lo conocí cortando una rosa”

El director de Administración y Finanzas de la Universidad La Salle León, el contador José Julio Carpio Mendoza, comparte con AM que convivió de cerca con el hermano Álvarez Campos.

José Julio Carpio Mendoza, director de Administración y Finanzas de la Universidad La Salle León. Foto: José Antonio Castro

El día que llegó a inscribirse a la Universidad, vio a un hombre de overol de mezclilla cortando una rosa. “Pensé que era el jardinero”.

El “jardinero” se acercó a preguntarle qué quería y, después de preguntarle quién podía darle informes, le respondió: “Venga y búsqueme el lunes, muchachito”.

No parecía que fuera el rector.

Cuando José Julio fue el lunes a preguntar, lo sorprendió el “jardinero” vestido de traje. En ese momento entendió su sencillez.

En otra ocasión, “dijo a todos los de mi clase: ‘Ya no vengan, muchachos, no tengo para pagar las colegiaturas. Entonces, como nadie paga, ya no vengan mañana’”, narró el contador Carpio Mendoza al describir una etapa difícil de la Universidad.

Al día siguiente había una fila muy larga en la caja; todos estábamos pagando”.

El doctor Manuel de Jesús posteriormente invitó a José Julio a impartir clases y, más tarde, asumió la dirección administrativa.

“He visto crecer la universidad; la primera parte fue por la tenacidad del hermano Álvarez, porque verdaderamente había mucha escasez, no había dinero para nada. Y él, de todos modos, construía y seguía adelante”.

DAR

En el marco de los 450 años de la fundación de nuestra ciudad, en Grupo AM desarrollamos el proyecto 450 Historias de León, una iniciativa para recuperar, preservar y compartir la memoria de nuestra ciudad.

Queremos que tú también formes parte de este archivo vivo. Si conoces una historia que merece ser contada, si fuiste protagonista o testigo de algún hecho que marcó a León, compártela con nosotros a través de este formulario:

Cuéntanos tu historia

Clic aquí para leer más historias.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.