Historia 054
Esta es la historia 054 de 450 que te contaremos sobre León
Antes de que se aboliera la esclavitud en 1813, en León y en Guanajuato era común que las familias adineradas tuvieran esclavos. Además podían comprar más, venderlos, heredarlos o incluso usarlos para pagar sus deudas.
En libros notariales de la Villa de León de 1700 a 1800 está documentada la compra, venta y remate de hombres, mujeres y niños como esclavos, así como el registro de ellos como bienes en los testamentos.
Adriana Elizabeth Zamaro Lira, licenciada en Historia por la Universidad de Guanajuato, documentó los casos de esclavitud durante el Siglo XVIII en León. Su artículo se encuentra en el libro Peldaños de la Historia.
Hay registro de que al menos 249 personas fueron compradas, vendidas, rematadas o heredadas entre los años de 1700 y 1800, en la Villa de León.
No importaba el género o la edad. Había desde personas de 75 años hasta recién nacidos, ya que si una esclava tenía un hijo, también nacía esclavo.
Intercambio de esclavos
Por ese motivo el mayor intercambio era el de esclavas; de los casos registrados 148 fueron de mujeres y 101 de hombres.
Además llegaban a tener un valor más alto. Las mujeres, de acuerdo a sus características y habilidades, iban de los 250 a los 430 pesos, mientras que los hombres esclavos que no tenían un oficio se vendían entre los 100 y 250 pesos.
Sin embargo, no sólo el género y la edad determinaban su valor, también las habilidades, conocimientos, estado de salud e incluso sus vicios o hábitos.
Los esclavos que sabían algún oficio o estaban alfabetizados llegaban a tener un mayor valor.
Por ese motivo los amos debían registrar las características de sus esclavos, su descripción física, su estado de salud o enfermedades y en algunos casos comportamientos. Por ejemplo, si tenía vicios, era flojo, o había posibilidades de que se fugara.
Todo esto debía establecerse en la escritura de compra-venta para que el amo anterior se deslindara de enfermedades, padecimientos o mal comportamiento que tuviera después el esclavo vendido.
En los registros la mayoría de esclavos son descritos como criollos mulatos nacidos en la Villa de León o en poblados como Guanajuato, Silao, Lagos y Alcaldía Mayor de León. Los casos más lejanos eran originarios de Jalostotitlán, San Juan, Zapotlán, Tepatitlán, Ciudad de México y Pachuca.
Las tareas de los esclavos
Los esclavos hombres ayudaban a sus amos en tareas agrícolas, comerciales, artesanales y domésticas y las mujeres eran cocineras, lavanderas, mucamas o sirvientas; algunas se ganaban la confianza se encargarse de la crianza y cuidado de los hijos de los amos o ser damas de compañía.
Mientras que los esclavos que sabían leer o escribir podían tener labores más cómodas y ayudaban en tareas más administrativas.
De acuerdo con los registros notariales de la Villa de León, quienes tenían la posibilidad de tener un esclavo eran hacendados, comerciantes, funcionarios de cabildo, clérigos, mineros, doncellas y mujeres casadas y viudas.
María Josefa Martínez de Zavala, viuda y dueña de una hacienda, llegó a tener 14 esclavos en distintos momentos. Entre 1723 y 1753 realizó seis ventas directas y otorgó un poder para que otros ocho fueran vendidos por un tercero.
Otra familia acaudalada era la familia Obregón, según los documentos notariales cuatro miembros realizaron 18 compra-ventas de esclavos que incluyeron a 21 personas (14 mujeres y 7 hombres).
Compraventa de esclavos
La compraventa de esclavos no era una práctica exclusiva entre los habitantes de la Villa de León, sino que se extendía a poblaciones que conformaron la Alcaldía Mayor de León, que incluía a Pénjamo, San Pedro Piedra Gorda, los Pueblos del Rincón y a Guanajuato, principalmente donde ocupaban esclavos para la minería.
Los registros muestran intercambios incluso con lugares más lejanos como Guadalajara, Zacatecas, Ciudad de México y San Luis Potosí.
Durante el siguiente siglo, con el movimiento independentista, el tema de la abolición de la esclavitud fue recurrente. Miguel Hidalgo y Costilla emitió un decreto el 6 de diciembre de 1810, en el que ordenó la liberación de los esclavos y condenaba a muerte a quien se opusiera.
El 5 de octubre de 1813, José María Morelos y Pavón emitió otro decreto en el que ordena a los intendentes de cada provincia liberar a los esclavos.


Y finalmente el 15 de septiembre de 1829, Vicente Guerrero como presidente de México expidió formalmente el decreto para suprimir la esclavitud de el país.
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