León, Guanajuato.- Protección Civil buscará demoler esta semana una vivienda deshabitada de la colonia San Juan de Dios debido a que tiene graves daños estructurales. Así hay 60 fincas ruinosas en la ciudad que podrían deteriorarse debido a las reciente lluvias.
La finca ruinosa se encuentra ubicada en la calle Río Bravo 439 y ya cuenta con cintas de precaución, después de que las recientes lluvias deterioraran más a la vivienda, por lo que PC está en alerta sobre aquellas construidas con materiales vulnerables a la humedad y ubicadas en zonas más antiguas de la ciudad.
El director de la dependencia explicó que ante la falta de respuesta del propietario, el municipio podría intervenir para eliminar el peligro. Aunque se ha intentado localizar al dueño mediante notificaciones y exhortos, hasta el momento no se ha obtenido respuesta.
“Está deshabitada, nos dimos a la tarea de buscar al propietario, no ha sido posible. Aún y cuando tenemos el registro por parte de catastro de quién es el propietario, le hemos dejado invitaciones, exhortos, una serie de documentos para avisarle y pues no, no ha hecho caso”, indicó Crescencio Sánchez Abunidz, director general de Protección Civil.

Identifican 60 fincas vulnerables
De acuerdo con el funcionario, actualmente se tienen identificadas más de 60 fincas ruinosas, las cuales representan un riesgo para la población, subrayó que la mayoría de estas viviendas se encuentran localizadas en el primer cuadro de la ciudad, así como en barrios tradicionales como San Juan de Dios y Barrio Arriba.
Sin embargo, el caso más preocupante es la vivienda de la calle Río Bravo.
De acuerdo con el funcionario, existe una alta probabilidad de que el inmueble tenga que ser demolido esta misma semana para evitar accidentes.
Asimismo, Crescencio informó que pese a las precipitaciones que se han registrado, estas no han provocado daños graves en viviendas habitadas, ni reportes de árboles o estructuras a punto de caer, ya que las lluvias no están acompañadas por fuertes ráfagas de viento.
Sin embargo, advirtió que los meses de julio y agosto suelen ser los más críticos, ya que la humedad provoca el reblandecimiento de construcciones antiguas, árboles y estructuras.
Asimismo, el director hizo un llamado a los propietarios de inmuebles en mal estado para que realicen trabajos de mantenimiento preventivo, pues explicó que algunas viviendas forman parte de catálogos de conservación patrimonial, lo que requiere la gestión de permisos especiales para su intervención.
Además del caso de San Miguel, puntualizó que el municipio mantiene bajo vigilancia otras fincas con riesgo estructural en las zonas de Apolo, López Mateos y Bellavista, la mayoría también deshabitadas.
HLL