Nueva York, EE. UU.,El 17 de noviembre, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas anunció la aprobación del acuerdo de paz en Gaza, presentado por la administración Trump y calificado por el mismo presidente como un hito histórico.

El respaldo del acuerdo por parte de las Naciones Unidas responde a las solicitudes de los países musulmanes, que habían declarado la necesidad de la participación de organismos internacionales en los procesos de paz en la franja.

La resolución fue aprobada por unanimidad con 13 votos a favor y ninguno en contra; aunque Rusia y China se abstuvieron, al considerar que el plan carece de participación palestina, es vago en el desarrollo de una paz a largo plazo y perpetúa la separación entre Gaza y Cisjordania.

Según el texto de la resolución que adoptamos, parecería que se puede actuar absolutamente de manera autónoma, sin tener en cuenta la posición u opinión de Ramala. Esto podría afianzar la separación de la Franja de Gaza y Cisjordania“, denunció Vasily Nebenzya, representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas.

Sin embargo, a pesar de las críticas hacia el plan de los 20 puntos (analizado anteriormente por el periódico AM), la resolución fue aprobada sin veto alguno, estableciendo puntos relevantes y matices respecto al presentado anteriormente por la Casa Blanca.

¿Qué se acordó?

La resolución 2803 (disponible al final del artículo), aprobada el 17 de noviembre de 2025, establece la creación de una Fuerza Internacional de Seguridad plurinacional que se prevé opere al menos hasta 2027.

La fuerza será desplegada en Gaza bajo un mando unificado, enfocándose en la desmilitarización completa de la franja, así como la protección de civiles, operaciones humanitarias y el adiestramiento de la policía palestina.

Asimismo, se instó al grupo guerrillero Hamás a entregar las armas, con el fin de llevar la paz a la franja. El grupo rechazó categóricamente la cláusula de desarme, considerando que no formaba parte del acuerdo original.

No se incluyó ninguna cláusula sobre el desarme de la resistencia en las negociaciones de Sharm el-Sheikh”, declaró Osama Hamdan, alto dirigente de Hamás, al medio catarí. “Es inaceptable que se nos imponga la disyuntiva de morir o rendirnos”.

Comparativa del Palacio de Pachá: Vista previa al conflicto de 2023 (izquierda, Ramez Habboub/Wikimedia) y tras la campaña militar israelí, 13 de noviembre de 2025 (derecha, AP/Jehad Alshrafi).

Además, concibieron que la resolución respalda plenamente la postura israelí e “ignora por completo la postura palestina y los intereses del pueblo palestino en la franja”.

Por otra parte, la resolución también garantiza la reanudación total de la ayuda humanitaria a Gaza en cooperación con organismos internacionales como la ONU, la Cruz Roja y la Media Luna Roja, asegurando que no sea desviada por grupos armados. Además, se exhorta al Banco Mundial a crear un fondo fiduciario específico para financiar la reconstrucción mediante contribuciones voluntarias de donantes.

Por último, se cimentaron las bases para el establecimiento de un organismo internacional que fungirá como un gobierno de transición bajo la presidencia del propio Trump, hasta que la Autoridad Palestina complete su programa de reformas y tome el control efectivo de la franja.

Desafíos que presenta el acuerdo 

El acuerdo presenta problemáticas y ambigüedades cuya resolución resulta compleja. Entre los elementos centrales del plan figura la creación de una Junta de la Paz presidida por Trump, una etapa transitoria que podría ser percibida como una imposición extranjera o ajena a la política israelí.

Por otra parte, analistas geopolíticos como Martin Schapiro consideran que la implementación de ciertas medidas, como el desarme de Hamás, resulta complicada debido a la negativa del grupo y los posibles enfrentamientos armados que esto conlleva.

El desarme de un grupo como Hamás es bastante complejo, es un horizonte de mediano plazo que requiere alguna disposición al uso de la fuerza, lo cual difícilmente sea plausible de materializar sin incurrir en costos concretos para quienes aporten”, declaró el analista a la cadena de noticias France 24 en Español.

Por su parte, La Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH), resaltó problemáticas similares. 

La Federación concibe que la resolución 2803 “priva de facto el derecho de los palestinos a la autodeterminación” y no otorga un papel relevante a los representantes palestinos en la administración de Gaza.

Asimismo, concibe como problemática la omisión de exigencias y responsabilidades a actores que han sido partícipes de los crímenes sufridos en suelo gazatí. 

El pueblo de Gaza no puede sobrevivir únicamente gracias a la ayuda humanitaria. Juzgar los crímenes cometidos y allanar el camino hacia una gobernanza inclusiva deben ser el núcleo de cualquier resolución”, declaró el nuevo presidente de la FIDH, Alexis Deswaef. “Sin justicia, dignidad y autodeterminación, no habrá ninguna posibilidad de paz duradera en la región”.

Posturas divididas

La reciente aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU ha generado reacciones encontradas en la comunidad internacional.

Estados Unidos se mostró especialmente entusiasta ante el resultado. Donald Trump celebró la votación en sus redes sociales, reconociendo la labor del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y calificándola como “una de las mayores aprobaciones en la historia de Naciones Unidas”.

Israel, por su parte, aunque respaldó la resolución, lo hizo con importantes reservas. Benjamín Netanyahu afirmó que la medida conduciría a “la paz y la prosperidad” e insistió en la “desmilitarización total y la desradicalización de Gaza”.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu habla con los medios durante una conferencia de prensa en Tel Aviv, Israel, lunes 10 de abril de 2023. Foto: AP/Ohad ZwigenbergReintentar

Sin embargo, el gobierno israelí mantiene una postura firme: rechaza cualquier solución que implique la creación o fortalecimiento de un Estado palestino independiente que considere una amenaza para su seguridad.

A pesar del amplio apoyo internacional, varias naciones expresaron dudas sobre si la resolución logrará detener las hostilidades en Gaza. De acuerdo al Instituto de la Democracia y Derechos Humanos, han perecido más de 67,000 personas y 170,000 han resultado heridas desde el 7 de octubre de 2023.

Irán, presunto financiador de Hamás, criticó abiertamente el acuerdo. Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores iraní, afirmó que “gran parte de las disposiciones de esta resolución es contraria a los derechos legítimos del pueblo palestino”.

China también manifestó reservas y se abstuvo en la votación.

El proyecto de resolución redactado por Estados Unidos es vago en cuestiones clave relativas a los arreglos posteriores al conflicto en Gaza y no refleja plenamente principios importantes como el de ‘administración de Palestina por los palestinos’ y la solución de dos Estados. Dada la brecha entre el proyecto de resolución y la posición constante de China, China no votó a favor del proyecto de resolución”, declaró Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Un posible Estado palestino

Uno de los temas de mayor pertinencia en el conflicto de Oriente Medio es la formación de un Estado palestino propio y autónomo. Benjamín Netanyahu, ha sido claro respecto a la perspectiva estatal de su creación.

No habrá ningún Estado palestino al oeste del río Jordán”, dijo Netanyahu el domingo 21 de septiembre. “Durante años, he impedido la creación de este Estado terrorista enfrentándome a tremendas presiones en mi país y en el extranjero”.

Diversos analistas y naciones consideran que el autogobierno palestino es necesario para el fin de las hostilidades y la consolidación de una paz perpetua.

Entre ello, destaca la postura de Mohammed bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudita, quien ha sido uno de los principales en evidenciar la importancia de la consolidación y formación de Palestina. En su visita histórica a la Casa Blanca, la primera en siete años tras el asesinato de un periodista por agentes saudíes, retomó el debate sobre la posible normalización de relaciones entre Riad e Israel.

El príncipe reiteró que solo avanzará si existe un “camino claro” hacia la creación de un Estado palestino. Riad ha reiterado en numerosas ocasiones que este es uno de sus objetivos prioritarios.

Queremos formar parte de los Acuerdos de Abraham. Pero también queremos asegurarnos de garantizar una vía clara hacia la solución de dos Estados”, sostuvo el príncipe en el Despacho Oval de la Casa Blanca, junto al presidente Trump, quien por su parte recalcó que en la reunión también se abordaron propuestas para una solución de dos Estados. “Vamos a trabajar en ello, para asegurarnos de poder preparar la situación adecuada lo antes posible”, añadió.

Actualmente, 147 de los 193 países miembros de las Naciones Unidas reconocen la existencia del Estado Palestino. El Reino Unido, Canadá, Australia y Portugal fueron algunos de los últimos en anunciar su reconocimiento oficial.

La posición de Londres y París resulta particularmente relevante debido a su condición de miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Lo que les permite bloquear mediante veto cualquier decisión importante del Consejo, incluidas las referidas a la incorporación de nuevos Estados miembros.

¿Qué representa un Estado Palestino para Israel?

Para Israel, un Estado palestino con plena soberanía, territorio definido y autoridad legítima representa retos de seguridad y dilemas estratégicos difíciles de resolver.

La vulnerabilidad geográfica constituye uno de los elementos centrales de esta problemática. Israel mide apenas 15 kilómetros de ancho en su punto más estrecho, por lo que un Estado palestino conectado con Cisjordania situaría una entidad potencialmente hostil a minutos de Tel Aviv, que concentra el 70% de la población israelí.

Además, la experiencia reciente respecto a la Franja de Gaza ha derivado en mayor desconfianza hacia la autogestión palestina. Cuando Israel se retiró del territorio en 2005, Hamás (grupo armado declarado terrorista por diversos países) ocupó el territorio y ataco Israel desde ahí . Este precedente histórico alimenta los temores israelíes sobre cualquier retiro adicional.

Por otra parte, la creación de un Estado palestino soberano implicaría que este controlaría sus propias fronteras. Lo que genera preocupaciones sobre el contrabando de armas y la pérdida del control del espacio aéreo que Israel considera vital para su defensa nacional.

Asimismo, el panorama político interno también ha experimentado cambios drásticos. Los partidos de extrema derecha de Bezalel Smotrich y de Itamar Ben-Gvir han ocupado un papel protagónico en el desarrollo de las políticas israelíes.

Enrique Fonseca, analista español de política internacional, explica en su canal Solo Fonseca la radicalidad de estos partidos.

Para dimensionar su postura, estos partidos estaban en contra del alto el fuego de Trump en Gaza y, como condición para aceptarlo, pidieron crear el asentamiento E-1. Este asentamiento es particularmente problemático porque partirá Cisjordania por la mitad y en él se construirán 3,400 viviendas, lo que implica que Palestina no tendrá ningún control práctico sobre el territorio.

La división entre estos territorios constituye para naciones árabes y musulmanas una línea roja y pauta para firmar o cerrar acuerdos diplomáticos con Tel Aviv.

Emirato Árabes Unidos, primer país firmante de los acuerdo de Abraham, a través de su  enviado especial emiratí afirmó que la anexión israelí de Cisjordania amenaza la integración regional y frustraba la idea de cooperación, además de suponer una inviabilidad para la solución de dos Estados. 

¿Qué son los Acuerdos de Abraham?

Son una serie de acuerdos para normalizar las relaciones entre Israel y varios Estados de mayoría musulmana. El nombre de los acuerdos se debe a la figura bíblica de Abraham, a quien judíos y árabes consideran su ancestro común.

Pese a la hostilidad regional desde su creación como nación, el Estado de Israel logró entablar la paz y conseguir el reconocimiento de seis países árabes. Egipto fue el primero en firmar la paz con Israel en 1979 tras más de 30 años de hostilidades mediante los Acuerdos de Camp David. 25 años más tarde, el Reino de Jordania normalizó sus relaciones bilaterales con Tel Aviv.

Recién en 2020 comenzaron los Acuerdos de Abraham impulsados por Estados Unidos con compromiso de alineación comercial y militar con Washington. Inicialmente, Baréin y Emiratos Árabes Unidos inauguraron esta nueva fase diplomática en Medio Oriente.

Sudán y Marruecos se sumaron a la brevedad y recibieron una contraprestación directa de EE. UU. Los sudaneses fueron removidos de la lista de patrocinadores del terrorismo, mientras que los marroquíes obtuvieron el apoyo en sus reclamaciones sobre el Sahara Occidental.

Documento de la Resolución del Consejo de Seguridad S/RES/2803 (2025)

Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU (2025) sobre el Plan Integral para Poner Fin al Conflicto de Gaza. Aprobada el 17 de noviembre de 2025 que establece el marco para la paz y seguridad en Oriente Medio.

AAK

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *