El número de católicos en Guanajuato aumentó en 10 años, pero no entre los adolescentes de 12 a 14 años.
El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática dio a conocer que en el año 2000 había un registro de tres millones 136 mil 991 guanajuatenses católicos, y para 2010 aumentó a tres millones 854 mil 628, es decir, 717 mil 637 más.
Sin embargo, el número de jóvenes entre 12 y 14 años que profesan esta fe bajó en el decenio: en 2000 había 336 mil 054 y para 2010 disminuyó a 326 mil 143.
Entre los 15 y los 19 años sí aumentó el número de católicos: en 2000 había 501 mil 053 y 10 años después ya eran 536 mil 148.
Analistas e investigadores consideran que los jóvenes se alejan de la Iglesia, aunque el Arzobispo José Guadalupe Martín Rábago señaló que las cifras son relativas y como prueba está su participación en eventos como la visita del Papa Benedicto XVI y las Jornadas Mundiales de la Juventud.
Para la visita papal se esperaba que más de 135 mil jóvenes hicieran valla humana en las calles de León, pero la cifra apenas rebasó los 35 mil y se tuvo que echar mano de adultos.
De acuerdo a estadísticas del INEGI, de 1950 al 2010 el número de personas que profesaban la fe católica ha disminuido en un 13.2% en el País.
Para mediados del siglo pasado los católicos representaban el 98.2% de la población, y para hace tres años el porcentaje era de 85%, es decir, bajó un 13.2%.
Las mismas estadísticas señalan que del 2000 al 2010 la pérdida de católicos fue del 3%, pero la peor cifra fue la de 1980 a 1990, cuando el porcentaje fue del 8%.
David Herrerías Guerra, investigador y sociólogo del Centro Ignaciano de Formación Humanista, consideró que el número de personas que se aleja de los templos y de las religiones es un fenómeno mundial.
“Desde mediados del siglo pasado se lleva a cabo un proceso de secularización. La gente que se aleja de las religiones en general es en el mundo occidental, cosa que no se vive en el mundo islámico”, dijo el académico de la Universidad Iberoamericana.
Hay un fenómeno de alejamiento no sólo de la Iglesia católica, sino de las religiones formales, subrayó.
“Los países lo han ido viviendo de manera diferente. En Europa hay un alejamiento radical de las iglesias. Los templos se están quedando vacíos”, agregó.
Destacó que la principal preocupación para la Iglesia es el alejamiento de los jóvenes: “A las celebraciones litúrgicas van los viejitos, la gente joven y madura está dejando de asistir a la iglesia”.
En la Encuesta de la Juventud llevada a cabo en 2005, dijo el especialista, se cuestionó a los participantes si se consideraban practicantes de la fe católica y sólo el 44% respondió de manera afirmativa, señaló David Herrerías.
“Del 85% de católicos que hay actualmente en México, según INEGI, se estima que sólo el 42.5 es practicante”, agregó, y consideró que lo que debe preocupar a la Iglesia es cuánta gente se dice católica y cuánta es practicante.
Duda de alejamiento
El Arzobispo José Guadalupe Martín Rábago consideró arriesgado afirmar que los jóvenes se alejan del catolicismo.
“Yo creo que no es así tan cierto. Que haya una disminución de algunos jóvenes puede ser, pero eso ameritaría un análisis mayor para poder hacer esa afirmación”, señaló el Pastor de la Diócesis de León.
Añadió que la presencia de miles de jóvenes se puso de manifiesto en las Jornadas Mundiales de la Juventud que este año se llevará a cabo en julio en Río de Janeiro, Brasil.
“Que no asistan los jóvenes a las iglesias, como lo hacen los mayores, hasta cierto punto es comprensible. Los jóvenes viven otra etapa de la vida, atraídos por otros intereses, y más en este momento en que hay una gran cantidad de atractivos.
“Pero no se puede hacer una afirmación que los jóvenes están alejados de la Iglesia. Hay sectores de la juventud comprometidos. Cuando vino el Papa Benedicto XVI vimos las vallas con la participación de un gran número de jóvenes y lo que más impacto le causó el Papa es ver a tantos jóvenes profundamente emocionados, llorando y haciendo una obra de colaboración”, señaló Monseñor.
Aseguró que hay misas a las que asisten grupos juveniles y participan activamente.
“Lo que he visto es que en los jóvenes al llegar a la etapa de la adolescencia hay un bajón en su vida religiosa, luego se casan y viene una etapa de apaciguamiento y vuelve a florecer su necesidad para ir a la iglesia, por eso no veo con pesimismo la ausencia de jóvenes en los templos”, subrayó Martín Rábago.
Por otro lado, el vocero de la Arquidiócesis de León, el padre José de Jesús Ibarra Andrade, manifestó que los jóvenes tienen una gran participación dentro de la Iglesia, y si bien es cierto que algunos no acuden a misa sí participan en concentraciones masivas.
La más reciente manifestación fue el 28 de enero pasado en la Marcha Nacional Juvenil a Cristo Rey, en la que participaron 33 mil jóvenes de todo el País.
“Son parte de las etapas de las personas. Muchos que ahora son adultos alguna vez fueron jóvenes y se ausentaron de los templos, hoy regresaron”, dijo el Sacerdote.
Sistema de vida
De acuerdo a estadísticas del INEGI, en la última década la Iglesia católica en México ha perdido un promedio de mil feligreses por día.
Luis Fernando Macías García, director de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guanajuato, consideró que una causa del alejamiento es que en el Bajío se vive un aparente conservadurismo religioso.
“Lo que yo veo es que la Iglesia está perdiendo gente porque está más preocupada en atender cosas como la celebración religiosa, folclóricas, pero que no dan un suplemento espiritual ni catequético”, subrayó el catedrático.
Sin embargo, afirmó que se sigue practicando la religión como un sistema de vida.
“La gente sigue practicando la religión como un sistema de vida, de tradición y prescinde cada vez de la Iglesia o bien toma de la Iglesia los elementos simbólicos más representativos como son bautizos, primeras comuniones y bodas”, señaló el sociólogo.
La gente no tiene una referencia visible de la Iglesia como la orientadora moral que influya en el cambio de la sociedad o educación de las personas, añadió.
Consideró que la Iglesia católica está en decadencia y en el descrédito, y que sus líderes están más preocupados por el oportunismo político y han perdido terreno en la educación y evangelización.
‘Es triste que no vayan a misa’
Factores como el uso desmedido del internet, el interés por diversiones poco apropiadas y hasta la falta de costumbre han originado que cada vez menos jóvenes asistan a misa, consideraron los propios feligreses católicos.
AM constató que durante las misas dominicales efectuadas por la mañana en la Catedral Metropolitana de León y en la Parroquia del Sagrario, la presencia de adolescentes y jóvenes es muy reducida en comparación con la de adultos mayores y papás que acuden con sus niños.
“Se ha reducido bastante, por diversiones insanas para los jóvenes, hábitos de buenas costumbres, todo eso se está olvidando”, lamentó Luis Vera Aguilar.
Acompañado de su esposa Fidela Infante Rodríguez, este matrimonio originario de San Miguel de Allende pero radicado en la Unidad Obrera, coincidió en que no hay ninguna justificación entre los jóvenes para no asistir a misa, ni siquiera la falta de tiempo.
“No hay argumentos, simplemente la falta de costumbre de ir a misa, ni siquiera el trabajo, nada más que tenemos que repartir el tiempo con lo espiritual. Es triste, cómo que no, es triste que ya no vengan a misa”, dijo.
Originario de Salamanca, el matrimonio conformado por Miguel Prieto Prieto y Alejandra Prieto se mostró sorprendido por la falta de afluencia de jóvenes a la Catedral Metropolitana de León.
Miguel Prieto insistió en que desde niños se debe inculcar la tradición de acudir a la misa dominical: “Están en el internet… las redes sociales, se entretienen más ahí, no quieren venir a misa. Es triste porque por eso se está perdiendo la fe, ha cambiado el mundo”.
Al respecto, María de la Luz Campos, vecina del Coecillo, aseguró que los niños y jóvenes sí asisten a misa, pero en determinados horarios.
“En el templo de San Francisco a las 6 de la tarde es la misa de los muchachos. En la mañana los niños no se quieren levantar temprano, más bien es para las viejitas. El domingo a las 8:30 en San Francisco es la misa de los niños, y el Padre les da la misa acorde a la edad, los niños tienen prioridad y les dan dulces”, dijo.