“Enseñarlos desde chiquitos”, “evitar alimentos chatarra”, “predicar con el ejemplo”… si los nutriólogos preguntan parece que todos los padres tienen claro qué deben hacer para acercar a sus hijos a los vegetales.
“El problema es que no saben cómo, se quedan pasmados cuando los niños dicen ‘no me gusta’. Deben buscarse herramientas pedagógicas para lograrlo”, aconseja Georgina Gómez, nutrióloga de TDM-Nutrición.
El estudio “Eating for Pleasure or Profit. The Effect of Incentives on Children’s Enjoyment of Vegetables”, realizado por la University College London, revela que hay dos caminos.
Primero, fomentar el conocimiento, que los niños sepan qué están comiendo y puedan presumir las propiedades de sus alimentos. Segundo, vender los vegetales como un placer nunca como una obligación.
A continuación aprenda a fomentar el consumo de vegetales según las edades de sus hijos.
De 2 a 4 años
-Incluya vegetales en todas las comidas. A esta edad es cuando se generan los hábitos alimenticios.
-Empiece por las verduras. Está comprobado que los primeros bocados son los más placenteros para el ser humano.
-Inicie con sabores sutiles. Espinacas, brócoli o chayote tienen texturas, aromas o sabores poco amigables para un primer acercamiento; opte por calabazas, jícamas, pepinos, zanahorias y jitomates que son más neutros.
-Predique con el ejemplo. A esta edad los niños son muy visuales y suelen comer por imitación. Mientras pasa tiempo con sus hijos consuma vegetales y no olvide mencionar los beneficios de estos alimentos.
-Déselos a desear. Es indispensable que los niños tengan idea de qué comerán, déjelos observar y explique, resaltando colores y formas.
De 5 a 7 años
-Aprenda con ellos. Durante las compras tómese el tiempo de mostrarles a sus hijos todas las alternativas, deje que ellos elijan alguna. Al llegar a casa, repase con ellos las propiedades de cada producto; el conocimiento incentivará el cariño.
-Ponga las verduras a su alcance. Si es lo único que ven será lo que comerán, poner un tazón de jitomates cherry o zanahorias bebé en el refrigerador (en la parte superior y al frente) es una forma de lograrlo.
-Déjelos escoger. A esta edad debe experimentarse el poder de elección; permítales hacer su propia comida. Ponga bowls con verduras (50 por ciento), proteínas (20), oleaginosas (10) y cereales (10), así no estará imponiendo el consumo de vegetales sino dando alternativas.
-No compre comida chatarra. Aunque parece una obviedad, muchos la pasan por alto. Entre menos acceso tengan los niños a ella será más fácil que elijan un plato de pepinos o zanahorias.
-Póngale cariño. Sirva y decore los vegetales de alguna manera atractiva, eso motivará a los pequeños a comerlos.
De 8 a 10 años
-Planten un huerto. Esta etapa es ideal para comprender cómo crece cada verdura y cuidar de ellas. Consumir los vegetales cosechados ayudará a que los niños les tomen cariño.
-No condicione ni obligue. Con frases como “si no te los comes, no sales a jugar”, “tienes que acabártelos todos” o “si no los pruebas, no sabrás si te gustan” no lo logrará porque a esta edad los niños retan a la autoridad.
-Cocinen. Permita que la cocina sea su laboratorio; una forma de hacerlo es jugar “esto tengo, esto cocino”: deles cinco ingredientes (en su mayoría vegetales) y déjelos inventar alguna preparación. Elija productos que den como resultado una combinación apetecible.
-Hagan un viaje culinario. Muéstrele a los niños distintas recetas que se hacen alrededor del planeta con vegetales y permita que elijan alguna para comer en la semana. Pueden establecer los viernes de cocinas del mundo.
-Rectifique el camino. A esta edad el niño debe elegir los vegetales por convicción, educación y costumbre, si no es el caso la única forma de llevarlo por el buen camino es eliminando por completo las alternativas de comida chatarra. Un mes bastará para crear el hábito.

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