Veinticinco jóvenes finalizaron el domingo un retiro en la parroquia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús y lograron dejar las pandillas y la drogadicción en cuatro días.
Las historias de drogadicción, alcoholismo y pleitos entre pandillas finalizaron para los participantes del retiro ‘Vatos Locos por Cristo’. En cuatro días de encierro total en el que los involucrados descubrieron a Dios, lograron hacer lo que un anexo en un mes.
“Aquí encontramos a Dios y aprendimos que reconocerse a uno mismo es lo más difícil, reconocer los problemas es lo que más cuesta, pero con ayuda de Dios, que nos puso en este camino, logramos salir de las drogas y el alcohol hasta más rápido que un mes en un anexo”, contó Ángel Daniel Hernández Ordaz, de 17 años, uno de los rehabilitados.
Las 6 de la tarde anunciaban el inicio de la misa en el citado templo, ubicado en la colonia La Moreña. Las paredes de la parroquia de color gris que aún están en obra negra servían para que se recargaran quienes no alcanzaron silla, pues más de 200 asistentes presenciaron el cambio de los pandilleros a hombres de fe y esperanza, que ahora con una nueva visión de la vida, escucharon la misa que el padre Eusebio Salazar Alonso hacía en su honor.
Los jóvenes fueron invitados desde hace tres meses al retiro espiritual, el medio fueron panfletos repartidos en la calle, cartulinas en los postes y de boca en boca.
El jueves, los interesados que llegaron al templo tenían de 10 a 27 años y llegaron de las colonias Parques del Sur, Valle de San José, 10 de Mayo, Barrio de San Miguel y Killian.
Los que pretendían cambiar su vida permanecieron encerrados cuatro días dentro del templo en construcción y durmieron bajo la estructura de techo de láminas y sin ventanales.
“Estaba marcado, consumía agua de celaste, marihuana, pastillas psicotrópicas, cocaína y alcohol, aquí soy más feliz que afuera, antes tenía depresión y necesitaba las drogas, ahora aprendí de la compañía, a compartir, recibir consejos y reconocer, soy adicto”, platicó Francisco Javier García, de 22 años.
Por su parte, Antonio de Jesús Martínez Hernández, de 25 años, aseguró que sintió el fuego del Espíritu Santo dentro de él y fue eso lo que le ayudó a cambiar su vida.
“Me la pasaba en las peleas, en la droga y Dios me abrió los ojos, ahora intentaré meter a más jóvenes a Dios, tengo un hermano en un anexo y esperaré a que salga para guiarlo. Además, lo hago por mis tres hijos, dos niños de 8 y 7 años y una bebé de dos años”, comentó Antonio, quien fue apoyado por su esposa y su suegros a aventurarse en un cambio de vida favorable para sí mismo.
Tras el éxito que resultó del retiro, los organizadores planean dos más para junio y septiembre, el primero dedicado a las mujeres y el segundo nuevamente para hombres.
“Sí se puede tener una vida diferente y mejor con ayuda de Dios”, es el lema de los ‘Vatos Locos por Cristo’, que intentarán cambiar su entorno social para hacer a los jóvenes banda personas de bien.
Construirán centro de rehabilitación
Los jóvenes que terminaron el retiro para alejarse de las drogadicción y el pandillerismo recibieron un terreno en la colonia Villas de León, propiedad de la parroquia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús, para que construyan un centro de rehabilitación.
“Los muchachos tienen ganas de superarse y no sólo eso, también quieren ayudar, así que se les brindó el espacio, ellos mismos se encargarán de recolectar el material y como entre ellos hay albañiles, lo van a edificar muy rápido”, aseguró el párroco Eusebio Salazar Alonso.
El terreno mide 6 metros de frente por 20 metros de fondo y será en las próximas semanas cuando los jóvenes comiencen a prepararlo para construir el centro.
“Es una oportunidad que se nos dio, creo que los chavos lo valoran mucho y nosotros mismos pondremos el material y la mano de obra”, comentó Gilberto Martínez, uno de los organizadores del retiro de cuatro días, que ayudó a 25 jóvenes a retirarse de la drogadicción y el pandillerismo.
Según indicó Gilberto, será a partir del próximo domingo 21 de abril cuando iniciarán las labores de limpia y comenzarán a hacer los agujeros para poner las zapatas del centro de rehabilitación.
“Estamos listos para ir a ayudar a todos a limpiar el lugar”, comentó Brandon Elías Calderón Rocha, de 14 años de edad, uno de los menores que tras el retiro espiritual que duró cuatro días, dejó de consumir drogas.
Los involucrados en el proyecto buscarán apoyo de la comunidad para lograr edificar el centro de atención a las adicciones lo más pronto posible, indicó Gilberto Martínez, organizador del retiro.
Apuestan a prevención
En el Centro de Atención Juvenil de León y en la delegación de la Cruz Roja Mexicana, los principales esfuerzos están encaminados en la prevención del consumo de alcohol en los jóvenes.
La titular del Centro de Atención Juvenil de León, Adriana Pérez Araiza, señaló que el consumo de bebidas alcohólicas en la familia influye para que los niños y adolescentes inicien este hábito.
“El primer contacto (del alcohol) del 80% de los jóvenes es en casa, con los padres, los hermanos o los tíos”, aseguró.
También, dijo que los amigos contribuyen a iniciar el consumo de alcohol, que en promedio es a los 17 años.
“Al ser un tema tan común lo de tomar, no es tan preocupante, lo malo es cuando los jóvenes comienzan a hacer mal uso de las bebidas y registran ingestas excesivas los fines de semana, que desembocan en problemas desde perder a la novia, hasta que los corren de las casas o caer en pleitos callejeros”, comentó.
Por ello, en el centro existe un programa para bebedores sociales, pero también para quien quiere alejarse de las bebidas alcohólicas definitivamente.
“Va dirigido a personas que son bebedores sociales, gente que se inicia en el consumo del alcohol, pero que en algún momento podría volverse problema, gente que consume en fiestas y reuniones, pero que puede perder el control, hasta llegar a la adicción”, informó.
En la Cruz Roja
La delegación estatal de la Cruz Roja cuenta con un plan de prevención para jóvenes.
El 50% de las atenciones que brinda la institución son por accidentes automovilísticos ligados al alcoholismo.
Pedro Idirin Bideguren, delegado de Guanajuato de la Cruz Roja, dijo que sus brigadistas y voluntarios han salido a las calles y a los antros a fomentar la cultura de la prevención, para concientizar sobre el peligro de conducir bajo los efectos del alcohol.
“La tasa de accidentes, muertos y lesionados a causa del alcohol es alta, tenemos que hacer cultura y concientizar que una copa no vale la vida de una persona”, comentó el delegado.
Datos de la Secretaría de Salud Federal revelan que los accidentes viales causan la muerte de 24 mil personas al año, igual que un millón de lesionados, 40 mil personas con discapacidad permanente.
Para los niños entre 5 y 14 años, es la primera causa de orfandad y la primera de muerte en la juventud mexicana. El 7% corresponde a Guanajuato.