En la actualidad, el consumo de carne de res para las familias celayenses se ha convertido en un lujo después de que el precio aumentara hasta los 93 pesos por kilo.
A decir de la señora Leticia Ríos, su familia está integrada por tres hijos y su esposo, quienes sólo consumen este alimento tres veces al mes debido a su precio, y prefieren sustituirlo con arroz, pollo, frijoles, carne de puerco y verduras.
“Ahora con lo caro que está el bistec no alcanza porque no sólo es la carne, sino hay que pensar en la sopa o ensalada y ahí se elevan los precios. Hace unos años comprábamos por kilos, ahora por medios o tres cuartos para que nos rinda”, dijo el ama de casa.
La señora Ríos cocina dos veces por semana carne blanca para ahorrar en la comida y alcanzar a cubrir otros gastos.
Y también el precio de la leche se ha elevado.
Cada tercer día en el refrigerador de los Ríos hay leche ya que, a decir de la señora Leticia, desembolsa 30 pesos cada vez que compra en la tienda de su colonia.
“Antes mis hijos estaban acostumbrados a tomar refresco en la comida, pero mejor nos ahorramos un poco preparando agua de sabor toda la semana y ya los sábados o domingos compramos uno de 3 litros y nos sale en 26 pesos”, explicó.
En agua, luz y gas gastan 900 pesos al mes; por el pago de su casa son mil 500 y en transporte de la familia gastan 900 pesos.
“Para la escuela los mando con una torta o sándwich y su agua de limón. En temporadas de calor vendo paletas de hielo, churros y dulces para poder aportar algo en la casa. Como decía mi abuela: hay que apretarnos la tripa si queremos de repente un antojito”, mencionó la señora.
Una vez al mes salen y visitan algún parque de la ciudad, y en las vacaciones de Verano los Ríos viajan a Zacatecas o al Distrito Federal.
El señor Carlos Landeros trabaja en una empresa de galletas, donde tiene un sueldo de 4 mil pesos al mes y si trabaja horas extras llega a ganar hasta mil pesos más.
Pero los salarios no son suficientes ante los múltiples gastos de las familias promedio de Celaya.