Ayer comenzaron clases diez malabaristas leoneses que trabajan en los cruces de semáforos, quienes recibieron 60 mil pesos para estudiar un diplomado en la escuela circense ‘Sport Circus’.
“La intención es apoyar a los chavos que se dedican a los malabares para que vean que existen más formas de salir adelante que sólo estar en los semáforos, ellos pueden incluso trabajar en un circo y realizar giras nacionales e internacionales”, comentó personal de la Dirección de Presupuesto Participativo.
En la escuela dirigida por Roxana Press, acróbata canadiense, además de diplomados que incluyen disciplinas en trapecios, aros, telas, malabares y expresión corporal, también cuentan con la licenciatura circense certificada a nivel internacional.
La primera generación con 10 malabaristas becados durará seis meses, y al término los jóvenes podrían comenzar a trabajar en algún circo.
“Ya sabía que estaba la escuela circense, pero por el dinero sí se complica bastante poder estudiar, ahora con la beca se facilitan las cosas y vamos a poner una parte de dinero pero la motivación es salir adelante y sí se puede”, comentó Héctor Hernán Hernández Godínez, de 21 años.
El costo del diplomado es de mil 500 pesos mensuales y los becados sólo pagarán 500 pesos.
Los riesgos de la calle
Los aprobados por la Dirección de Presupuesto Participativo para recibir la beca de mil pesos al mes, tenían como uno de los requisitos depender sólo de lo que ganan al malabarear en los semáforos.
“Yo vivo de lo que gano en el semáforo, me la paso en el monociclo y además de verlo como trabajo, practico y es algo que me gusta, los que no me gusta es que luego llega la Policía y te roba, a mí, una mujer policía me dijo que le enseñara una clava (juguete de malabar), luego que le enseñara las otras, se las presté y me dice pues ya vete o te llevo, me robó a la mala”, comentó Samuel Alfredo Guerrero Bárcenas, de 19 años.
Entre los malabaristas que se reúnen los martes y jueves bajo los árboles del Parque Explora, las historias de abuso policial y escapes de patrulleros son anécdotas cómicas.
“Ya que más me queda que reírme de lo que pasa, cuando uno está en el semáforo y llegan los policías, te quitan el dinero que ganaste, te roban los juguetes para malabarear y te corren, lo que más me da risa es que no saben ni para qué se usan”, bromeó Hugo Rodrigo Sánchez Martínez, de 26 años, que en varias ocasiones fue perseguido por policías.
Arrancan sonrisas
Alegrar el día de los conductores, aunque sea por algunos minutos que duran los semáforos con la luz roja, es parte de lo que incentiva a los becados a malabarear aunque sea ilegal.
“Sabemos que hay riesgos, pero luego la gente que va manejando también está muy estresada y por lo menos en el tiempo que nos pueden ver se distraen y les sacamos una sonrisa”, dijo Juan Rocha Gámez, de 26 años.
Entre los semáforos donde más malabaristas hay son los del bulevar Adolfo López Mateos, Francisco Villa, La Luz, Campestre, Morelos, Juan José Torres Landa y Timoteo Lozano.
“Somos muchos los que hacemos esto de trabajar la mente, porque malabarear es despertar las ideas y con la ayuda del estudio se amplían nuestros horizontes, yo quiero trabajar en el extranjero”, comento Héctor Hernán Hernández.
“Los chavos que recibieron la beca se vieron interesados porque tienen la oportunidad de seguir creciendo y no estancarse”, indicó personal de Presupuesto Participativo.
Estilo de vida
El malabar es un estilo de vida para los jóvenes que trabajan en los semáforos, que además de entretener, viajan por toda la República de aventón.
“Esto es mi vida, mis clavas hablan por mí y con ellas he recorrido muchas partes, playas, desiertos, de todo y siempre he conseguido para salir adelante con mis juguetes”, dijo José Medina Sevilla, de 22 años.
Para compensar la beca otorgada por el Municipio, los jóvenes realizarán eventos en comunidades para niños y les enseñarán malabares.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *