El arte de saber vender no es fácil y Don Panchito lo sabe porque ya tiene experiencia en este tipo de actividad que todos los días realiza en las calles del municipio de Pénjamo, donde ha llevado a ser famosos sus deliciosos y refrescantes raspados de frutas naturales.
Hace 13 años que se dedica a la venta de raspados, no ha sido nada fácil –reveló- por que hay mucha competencia, pero ahí la lleva José Francisco que antes de ser vendedor se dedicaba a la obra “albañil, pues” –lo dijo con mucho orgullo-.
Sin embargo, nos relata que “siempre me gustó la venta, desde niño, y pues dije una vez que no tenía trabajo en la obra… bueno, pues si sé vender, hay que preparar un carrito y como era época de calor, se me ocurrió vender raspados”.
Y así, han pasado los días, los meses, los años hasta cumplir ya 13 en este ambiente de recorrer gran parte de Pénjamo, donde dice: “Las mujeres no agachan la cabeza cuando ven a un hombre, al contrario, si les gusta se lo roban –sonríe Don Panchito- dejando ver parte de su alegría que le imprime a su negocio que le da para comer todos los días.
Como todo buen comerciante hay algunos ingredientes que no nos reveló “por que luego la competencia los conoce y pues no” –dice una vez más en son de broma- “pero los sabores que le ponemos a los raspados, todos los preparó yo un día antes de la venta, siempre frescos por que son de fruta y el cliente reconoce el sabor”.
Con su pequeño carrito al que por cierto ya le acondicionó algunas pestañas para que la sombra proteja la barra de hielo y que mantenga frescos los sabores, dice que recorre gran parte del municipio y en cada esquina donde se detiene tiene buena respuesta de los clientes.
Los años le han dado además la fortuna de ir creando o bautizando a sus raspados a unos les llama los “envueltos” a otros los “diablitos” estos últimos muy requeridos, hasta por quienes amanecen con la resaca de una cruda.
“Los envueltos, son raspados en los que combinó: fruta fresca, hielo y un poco de leche dulce (de lata), estos gustan mucho a las personas”.
Y de los “diablitos”, de esos nos dice que “están preparados a base de chile en polvo, un poco de azúcar de sabor (chamoy), limón y si el cliente lo pide pulpa de fruta fresca”.

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