A Guillermo Allison se le abrió la enorme opción de jugar la gran final, la de vuelta de la Liga de Campeones de la Concacaf.
Ante la desgracia que ha caído sobre Jesús Corona, el chiapaneco de 23 años ha entrado a escena, y con apenas un juego en Primera División, será el titular en el partido de vuelta ante los Diablos Rojos de Toluca.
Y es que no lo hizo mal en la ida. “Creo que ese juego me ayudó a madurar muchísimo. La realidad es que he jugado muy poco en mi carrera, pero lo que viví en este partido me hizo crecer mucho… creo”, asegura el cancerbero de más de 1.90 centímetros de estatura.
Para Allison lo más difícil… “Fue controlar los nervios al inicio. Después todo es complicado, todo tiene su grado de dificultad, pero para eso trabajo en la semana junto a Chuy y a Beto Pérez [entrenador de porteros de Cruz Azul], para estar preparado para cuando el club lo requiera”.
Y ahora lo requieren contra los Diablos en la vuelta.
“Sí, este juego, en el que siento me fue bien, quedará en el recuerdo, pero ya pasó. Ahora tengo un partido muy importante que es próximo ante Toluca”.
Mas la gracia de unos es la desgracia de otros. Allison es feliz mientras Corona sufre.
No está al margen de eso. “Es triste lo que sucede, nunca es agradable que se suspenda a un compañero y menos cuando éste no hizo nada. En fin… el árbitro es humano y se equivoca”.
Aunque ante Toluca, Allison no se quiere equivocar.