La venta de comida pareciera ser un negocio sin falla, pese a ello hay quienes reman contracorriente y sufren para mantenerse en pie, así es el caso de José Trinidad Chávez.
Presume tener 74 años, de los cuales ha dedicado de sesenta a producir y vender chicharrón, pues siguió la tradición familiar que desde sus bisabuelos acarrea.
“Mis bisabuelos iniciaron con su matadero, siguieron mis abuelos y mis padres, posteriormente yo, que desde los trece años inicie en el rastro; yo hacía chicharrón, chorizo, tacos dorados y demás”, relató.

Tradición que perdura
Recordó que siempre ha vivido de esto y aunque un tiempo trabajó para “Parma”, el resto ha salido adelante con el trabajo familiar.
“Cuando salí de esa empresa puse mi empacadora, sin embargo no me fue como esperaba y cerré. Ahora llevó dos años vendiendo chicharrón y tacos dorados en distintos lugares”, apuntó el señor José.
Su punto principal de venta está en la calle Sagitario esquina con Cruz del Sur, de la colonia Ciudad del Sol; a pesar de ello, afirmó que las ventas son malas y que cada vez le cuesta más sacar el gasto del día.
“Está muy mala la venta, yo creo que en muchos lugares están igual pero particularmente me toca sufrirle. Yo creo que la mala economía es culpa del gobierno pero, no queda más que trabajar”, concluyó.

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