Una peculiar tradición presume tener Ulises Vega dentro su bar, al colgar sobre el techo gorras de cualquier tipo que son regaladas por sus clientes, buscando de esta manera unirlos al crearles identidad con el negocio.
Ulises relató que la idea surgió para hacer sentir a sus clientes que son parte del establecimiento y así, pueda existir una mayor comunión al momento de que visitan el lugar, obteniendo hasta el momento buena respuesta, pues cada vez son más las gorras las colgadas.
“Ahora que ya hay un buen número de gorras colocadas en el techo, los mismos clientes preguntan al respecto y sin que les pida compartan alguna, ellos mismo por iniciativa traen al bar una o dos”, aseveró.
Quienes colaboran con la causa y donan una cachucha para la decoración del bar llamado “Cruderio”, dejan un breve mensaje en ella o simplemente colocan su nombra sobre la misma, aseverando el recuerdo de quien la otorgó.
“La idea es tapizar el techo con gorras, espero completarlo aunque sé es una tarea complicada porque se ocupan muchas, pero al paso que vamos es posible se consiga la meta”, concluyó