Durante la noche del último día de junio y la madrugada del primer día de julio se pudo observar un extraño fenómeno astronómico, pues dos de los planetas más brillantes, Venus y Júpiter, se acercaron tanto que se les podía ver como un solo cuerpo super brillante.
El fenómeno dio inicio a principios del mes de junio cuando los planetas se encontraban separados por 21 grados, hasta las 3 horas de este primero de julio cuando los planetas alcanzaron su punto más próximo a tan solo 0.33 grados, menos que el diámetro de la Luna.