Cuando una persona sube de peso aumenta la posibilidad de que sus amigos, hermanos y cónyuges también engorden crece hasta 57 por ciento.
Esto se debe a que las personas más cercanas influyen en los hábitos de vida de quienes le rodean, reporta un estudio realizado por el Framingham Heart Study.
De acuerdo con el análisis, la probabilidad que un hermano del obeso también engorde es de 40 por ciento, si se trata de la pareja es de 37 por ciento y si es un amigo cercano es de 57 por ciento.
La investigación fue citada en el libro Políticas de Salud para la
prevención de enfermedades crónicas no transmisibles en México. El
libro realizado en coautoría por David Kershenobich, director del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición (INCMN) y Salomón Chertorivski, ex Secretario de Salud, documenta que existe una interdependencia entre hábitos y ambientes.
De esa forma, la conducta del individuo recibe la influencia de su entorno mediante contagio social.
Los autores advierten que este fenómeno puede ser utilizado para promover el comportamientos de prevención benéficos para la salud. Los avances en hábitos sanos de un individuo pueden influir en otro.
Factores que te pueden afectar:
-Alimentación
-Estrés
-Inactividad física
-Hábitos de trabajo (labor en horas nocturnas)
-Tabaquismo
-Consumo de alcohol