La mayor satisfacción para Gilberto Magaña Hernández es que Jardines Castillo Santa Rosa, ubicado en la carretera a San Roque, provoque la generación de oportunidades de trabajo a otros irapuatenses, como sucede con los habitantes de la comunidad de San Roque y en un tiempo, de La Caja.
Desde hace 25 años, Magaña Hernández inició con un negocio que ahora puede presumir, es manejado no sólo por él sino por sus hijos, quienes aprenden cada día la importancia de cuidar y aprender del negocio de la familia, primero con la finca El Búho y ahora con el Castillo.
El lugar donde se ubica Jardines Castillo de Santa Rosa, y donde ahora se busca realizar tanto eventos sociales como deportivos y culturales, se encuentra en la zona donde anteriormente estaba la presa de Guadalupe, un terreno de 8 hectáreas al cual, admite, aún falta mucho por aprovechar.
“La historia nació con la construcción de la finca El Búho en el fraccionamiento La Florida, es un lugar para eventos sociales también, luego nos empezaron a rodear los vecinos que aunque el lugar le ayudó al desarrollo de la zona, porque muchos vendían cuando había eventos, pues tuvimos que disminuir los eventos, porque luego es molesto, ahora, tenemos 9 años con el Castillo, que está alejado de esa mancha urbana”, comentó.
Reconoce que ahora la finca El Búho tendrá que cambiar de giro, no de ubicación pero sí del destino que tuvo por más de dos décadas, buscando ahora mejorar las instalaciones de Castillo Santa Rosa, para poder brindar un servicio de calidad.
El propietario de Jardines Castillo Santa Rosa, surgió cuando fue a una boda en León, a la Casa de Piedra, que está alejado de la mancha urbana, además, la idea de sus hijos de realizar la barda de este salón de eventos, como un verdadero castillo europeo.
El primer evento que se realizó en el Castillo Santa Rosa, fue el cumpleaños de uno de sus mejores amigos, J. Concepción ‘Choplin’ Enríquez, que arrancó con los eventos a los que ahora se presta servicio de salón, sillas Tiffany, mesa cuadrada, cristalería y vajilla, mantelería, carpas, alfombras, mesa de honor, sillas especiales para la mesa de honor, guardias de seguridad, salas lounge y un juego de sillas periqueras y mesas a juego.
Aprovecha la naturaleza y las oportunidades
Magaña Hernández emprendió el proyecto, primero luchando contra los obstáculos que le brindaban las condiciones del lugar que eligió para realizar el salón de eventos, para después, ponerlas a su favor.
En el terreno en donde se encuentra el Castillo Santa Rosa, las rocas comenzaron a surgir luego de que se comenzaron a hacer los primeros trabajos de obra, rocas gigantescas que terminaron por ser el material prioritario y vital para la arquitectura del lugar.
“Fue en el tiempo de Mario Turrent (ex alcalde) cuando vio que estábamos sacando las rocas, él fue quien me dijo que la gente de La Caja era conocida por su excelente trabajo con este material, entonces a parte de tener esta idea de realizar el castillo con el material del terreno, también le dimos empleo a la gente, fueron más de 100 personas”, recordó.
Aún ahora, que se está por terminar el diseño del Castillo Santa Rosa, con los últimos acabados que simulan un castillo europeo que es visitado por propios y extraños para tomar fotografías e incluso solicitado para sesiones de fotografías para eventos especiales, como bodas, se sigue retirando el material de los alrededores.
Reconoce que cuando inició su proyecto, no tenía en la mente ofrecer los servicios, contando hasta ahora con atención para mínimo 300 personas.
Ofrece un espacio natural
Pasear por el Castillo Santa Rosa no sólo es apreciar la construcción elaborada a base de piedras de la anterior presa de Guadalupe que son colocadas con dedicación y trabajo artesanal de los irapuatenses, también darse un momento para tomar aire limpio, para mirar la naturaleza y convivir con el silencio.
Así se puede ver a Magaña Hernández paseando por las 8 hectáreas de terreno con las que cuenta el Castillo, donde se puede disfrutar no sólo en las fiestas, sino de la cancha de tenis, de futbol y, próximamente, de un espacio para practicar golf que está en construcción.
A parte del sector de los eventos, opinó Magaña Hernández, debe buscar no sólo los lugares adecuados en Irapuato, sino también buscar dar lugares a los empresarios que se desarrollan en el Municipio, para ampliar la capacidad y calidad de atención a quienes requieren de este tipo de servicios, además de otorgarles accesibilidad a los irapuatenses a los salones de eventos.
“Tenemos un Centro de Convenciones, que casi no usamos, no porque no sea de buena calidad, sino que no muchos lo pueden pagar, hace falta acercar más estos servicios a los irapuatenses, para que puedan tener espacios que utilicen para estos eventos tan especiales”, finalizó.