La Catedral lució llena durante la última misa del 2015.
Algunos fieles acudieron a dar gracias por el año que terminó, otros pidieron paz y prosperidad para 2016.
El Obispo auxiliar Juan Frausto Pallares ofició la ceremonia que dio inicio a las nueve de la noche.
En la homilía Monseñor hablós sobre los males que aqueja al mundo, como “la corrupción e inseguridad que tienen un fondo común, una corrupción generalizada en todos los niveles”.
Por lo que pidió a los fieles a hacer un balance interno.
“No culpemos a los demás, debemos de pensar en cada uno de nosotros”, dijo.
También invitó a comenzar un año cercanos a la Iglesia y mantenerse en la gracia de Dios.
Monseñor Juan Frausto señaló que estas fechas son importantes por la esencia espiritual y recalcó que nunca es tarde para conceder el perdón y la reconciliación.