Don Alejandro Arena Torres Landa, considerado por quienes le conocieron cono un gran líder, empresario y, sobre todo, ser humano excepcional, dejó a su paso un gran legado.
El benefactor de muchas obras  es reconocido por haber sido un gran visionario, pero además, por su destacada trayectoria como impulsor de la educación en León.
Diferentes instituciones educativas, entre ellas el Instituto Tecnológico de Monterrey Campus León, La Universidad de la Salle Bajío y el Colegio Miraflores se beneficiaron con las aportaciones que hizo este gran ser humano, mismas que han mantenido la visión de ser escuelas con valores y actitud para fomentar la educación con calidad, formadoras de generaciones de personas de provecho y éxito profesional.
En el Tecnológico de Monterrey, Don Alejandro fue de los consejeros fundadores y siempre apoyó la iniciativa de que la institución se instalara en León. Él defendió que el Tec tuviera una excelente calidad académica.
“En el Tec de Monterrey siempre luchó férreamente para que tuviéramos educación de calidad, para estar vinculados con la industria, para estar haciendo agentes de cambio en León y en el país”, compartió Isaac Lucatero Castañeda, director del Instituto.
“Cada que tenía oportunidad se acercaba con los jóvenes, platicaba con ellos y escuchaba sus inquietudes”, añadió.
En conjunto con la Fundación Plaza Mayor, que creó en el 2010, el Tecnológico de Monterrey realizó diferentes proyectos para beneficiar a niños de la escuela Edujoyas.
“Él estaba convencido de que nuestros alumnos tienen todas las herramientas para poder resolver las situaciones de los menos favorecidos”, compartió Lucatero.
La existencia del Colegio Miraflores en León también se debe a don Alejandro, quien tuvo el primer contacto con la Madre Salud Conde Nieto, fundadora del Colegio.
De los terrenos que Don Alejandro le propuso a la Madre, ella eligió su actual ubicación, ya que pensó que en un futuro la institución estaría en un lugar céntrico de la ciudad.
“Facilitó todo, donó la mayor parte del terreno y ha colaborado con todo su empeño y dedicación para que fuera un centro de educación que formara a la futuras generaciones mexicanas y leonesas, y así ha sido”, expresó Sor Rocío García García, directora general del Colegio.
Sor Roció lamentó la pérdida de la persona que les abrió las puertas del conocimiento y de los contactos de las familias leonesas que lo conocían.
“Lamento la pérdida del señor Arena, pedimos a Dios por su eterno descanso y yo sé que desde el cielo va a seguir bendiciendo a la ciudad de León y protegiendo al colegio que con tanto cariño colaboró para su implantación”.
La Salle Bajío, es otra de las instituciones que se crearon en la ciudad gracias al impulso de don Alejandro Arena y su familia, no solamente donaron el terreno inicial, sino que también impulsaron y participaron en el proyecto en su fase inicial.
La familia estudió en el Colegio Cristóbal Colón, uno de los colegios lasallistas de la Ciudad de México.
“Fue un gran impulsor de la educación, convencido de que es uno delos elementos que más favorece el desarrollo de las personas tanto en la parte humana como en sus posibilidades de sostenimiento personal”, dijo Andrés Govela Gutiérrez, rector de la Universidad de la Salle Bajío.
Participó en el desarrollo del Parque de Innovación y del Museo.
Sin duda, este extraordinario legado que deja en la educación de nuestra ciudad, seguirá presente en las vidas de quienes lo conocieron y de quienes tuvieron la oportunidad de crecer, gracias a sus aportaciones.

Isaac Lucatero Castañeda
Director general del Tecnológico de Monterrey, campus León

“Don Alejandro siempre fue un líder para el Tec de Monterrey. Es uno de los consejeros fundadores, quien desde un inicio apoyó la iniciativa de que se instalara el Tecnológico en nuestra ciudad y siempre defendió que el Tec tuviera unas excelentes instalaciones y calidad académica, pero lo que más nos deja don Alejandro es su liderazgo, su visión y que, sobre todo, era un excelente ser humano. Él educó con el ejemplo. Siempre tenía una sonrisa para las personas, demostraba una gran energía, siempre tenía una palabra de aliento. Para nosotros se convirtió en un referente y, en lo personal, si pudiera llegar a ser alguien, desearía ser como él. La trascendencia que generó, no sólo en el Tec, sino en León y en todas las instituciones educativas, fue tremenda. Don Alejandro luchó férreamente para que tuviéramos una educación de calidad para ser gente de cambio en nuestra ciudad y su partida es una pérdida muy fuerte. De él, me quedo con su liderazgo, sus ganas y su sentido humano. Era muy cercano con nuestra comunidad y no desaprovechaba  la oportunidad de compartir con los alumnos”.

Sor Rocío García García
Directora general del  Colegio Miraflores León

“En el Colegio Miraflores, tanto de León como toda la congregación, lamentamos mucho la pérdida de Alejandro, porque fue un hombre impulsor de la educación. En los principios, la Madre Salud Conde Nieto, fue quien hizo el primer contacto con Alejandro y ella narraba que él la llevó a ver los terrenos que él tenía y ella eligió este sitio. Alejandro le preguntó el por qué de su elección, y la Madre, quien tenía mucha gracia, le contestó que a ella le gustaban las cosas difíciles, que elegía este terreno porque en un futuro sería un lugar céntrico de León, como ahora lo es. Él, al ver que el colegio iba creciendo, facilitó todo para colaborar con su empeño y su dedicación que el colegio fuera un centro de educación que formara a las futuras generaciones mexicanas y leonesas y así ha sido nuestro perfil educativo. No sólo de formar a las personas en el ámbito de conocimiento, sino que priorizamos la formación de la persona. Gracias a su aportación, ha facilitado mucho que la educación en León sea de calidad y gracias a su generosidad, lo seguimos haciendo. Lamentamos esta gran pérdida y desde el Cielo seguirá protegiéndonos y bendiciéndonos”.

Hermano Andrés Govela Gutiérrez
Rector de la Universidad De La Salle Bajío

“Don Alejandro Arena, junto con su papá y su familia, impulsaron la creación de instituciones educativas importantes en la ciudad. La Universidad De La Salle Bajío es una de esas instituciones; ellos no solamente donaron el terreno, sino que impulsaron y participaron en el desarrollo del proyecto en su fase inicial, además donaron el terreno en donde se encuentra ahora la secundaria y preparatoria del Colegio La Salle, en Panorama. Su legado es realmente muy amplio en el desarrollo económico social sustentable de la ciudad y del Estado. Su preocupación  por atender a las personas con limitaciones lo hizo crear escuelas en Las Joyas, en donde han hecho una serie de iniciativas. Fue un gran impulsor, convencido en que uno de los elementos que más favorece el desarrollo de las personas, tanto en la parte humana como en su formación, es la educación. También participó en la creación del financiamiento con microcréditos en la institución de Santa Fe, de Guanajuato. En fin, fue un gran líder y una persona que se preocupó por los demás y por quienes tenían menos posibilidades de desarrollo. En lo personal dejó muchos ejemplos que creo que debemos valorar: es una persona que no hacía diferencia nunca con la gente a la que trataba, y todos nos sentíamos apreciados, valorados y bienvenidos. Fue alguien muy generoso, siempre positivo y alegre. Su legado incluye su testimonio personal, la manera en que se comportaba con todos y los resultados de sus acciones, tanto en el ámbito económico como en el académico. Estuvo involucrado con nosotros en el desarrollo del Parque de Innovación De La Salle, así como su familia. Don Alejandro Arena fue una gran persona. Lo vamos a extrañar”.

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