Una joven de 23 años murió durante la madrugada de ayer en el Hospital Materno Infantil, minutos después de dar a luz a su primogénita.
Uno de sus familiares acusó a los médicos de negligencia, pero autoridades de la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) informaron que Aurora Alejandra Torres Gutiérrez sufrió un paro respiratorio por preeclampsia. La joven padecía del corazón desde pequeña.
Aurora Alejandra ingresó al Materno Infantil a las nueve de la mañana del miércoles y a las 6:45 de la tarde tuvo a su bebé mediante cesárea.
“Fue a las 18 horas con 45 minutos del 20 de enero que se le practica una cesárea a falta de progresión de trabajo de parto”, informó personal de la dependencia.
Con 37 semanas de embarazo, Aurora dio a luz a una niña, acudió al Hospital por la hipertensión que sufría durante la gestación.
Sin embargo, ni la joven madre ni sus familiares mencionaron a los médicos que sufría de problemas cardíacos.
Eso complicó el estado de salud de Aurora hasta llevarla a una preeclampsia.
“Se le dio el manejo pertinente hasta iniciar el deterioro neurológico con falla respiratoria y tener un paro respiratorio que ameritó maniobras de reanimación durante una hora y 25 minutos hasta su fallecimiento a las 2:25 horas del 21 de enero”, cita el comunicado de la SSG.
La joven acudió constantemente al nosocomio para recibir atención por problemas de hipertensión, pero en sus citas jamás mencionó sus complicaciones cardiacas.
La bebé de Aurora nació en perfecto estado de salud, según informaron médicos del Hospital Materno Infantil.
Aunque uno de sus familiares quiso denunciar como negligencia el hecho, la familia podrá hacerlo ante la Comisión Estatal de Arbitraje Médico, donde procederán con una investigación como en el Ministerio Público.