José Antonio Novelo Pérez, director general de Harinera Los Pirineos, explicó que la harinera es filial del grupo La Moderna.
Con esta alianza guanajuatense, La Moderna amplió sus productos ofreciendo harinas y mezclas preparadas bajo la marca Tres Estrellas.
La planta ubicada en Salamanca, conforma el molino más grande de su división perteneciente a la marca de pastas.
En 1988, hace 28 años, Tablex (ahora La Moderna) adquirió el molino a la sociedad Molinos y Campesinos del Bajío, fundando así harinera Los Pirineos.
Los Pirineos cuenta con cuatro centros de trabajo, divididos en dos molinos de trigo instalados en Irapuato y Salamanca; además de un centro recolector en Abasolo y otro más en Villagrán. Como grupo tienen capacidad de almacenamiento de 124 mil toneladas.
En 2015 produjeron 200 mil toneladas, lo que representa 25 mil hectáreas de siembra, equivalentes a la cuarta parte de la producción agrícola de Guanajuato.
El impacto directo de la empresa al campo es de 60 millones de dólares de forma anual destacó el directivo.
“Somos uno de los compradores más importantes de la cosecha nacional”, aseguró José Antonio Novelo.
En tecnología, el molino puede considerarse uno de los mejores, la planta tiene maquinaria alemana y en los últimos cinco años han invertido 35 millones de dólares en modernizarlo.
Crepas de Guanajuato cruzan la frontera
“De lo que producimos en Guanajuato, las crepas son de los productos que se exportan hacia Estados Unidos a través de La Moderna”, comentó el directivo.
Esta exportación representa el 10% de la producción y el resto se consume a nivel nacional.
Harinas de todo tipo
La planta tiene un espacio de 5 hectáreas (50 mil metros cuadrados), en ella se incluyen todos los aspectos que conforman la empresa; desde molinos, planta de harinas preparadas, envasado y laboratorios. Los colaboradores suman 450 personas.
Los Pirineos dividen su producción en dos aspectos, harinas blancas para la industria panificadora y harinas preparadas utilizadas para un producto definido, ya sean hotcakes, buñuelos, crepas y pasteles.
Con estas harinas, la producción se puede dividir en cuatro segmentos de mercado: premezclas industriales, harinas de trigo, harinas preparadas para el hogar y otros productos.
“No hay otro molino que además de moler harina haga harinas preparadas”, afirma Novelo Pérez.
El 50% de la producción de los Pirineos se enfoca en panadería tradicional, en su segmento industrial surten a dos fábricas de galletas y frituras de La Moderna; lo que representa para la marca de pastas 10% del consumo de harina.
Los Pirineos tienen su posicionamiento en un mercado diferente a La Moderna, de forma que su producción no depende de la marca, siendo una empresa fuerte e independiente.
Dentro de sus distribuidoras están La Rancherita, Tres Estrellas y Rendidora, de uso panadero e industrial.
“Yo le vendo a La Moderna y ellos a su vez distribuyen bajo la marca Tres Estrellas”, explicó el directivo.
Cuatro de sus productos se exportan actualmente a Estados Unidos: atole, buñuelos, churros y hotcakes. A Centroamérica sus productos llegan a través de La Moderna.
La harina de arroz, es el único producto de Tres Estrellas, que ellos no fabrican.
Con la elaboración de más de 130 productos
Mensualmente su planta produce 20 mil toneladas de molienda de trigo, 85% de su capacidad instalada. La molienda es totalmente automatizada y la controla un software computacional.
A nivel estatal atienden 30% del mercado, siendo su fuerte. Sus productos se mueven en un radio de 300 kilómetros al centro del país, en San Luis Potosí, Aguascalientes, Querétaro, Jalisco y Michoacán.
Trabajan 24 horas en tres turnos, siete días de la semana; sólo con paros programados de ocho horas para mantenimiento.
Su almacén tiene 2 mil metros cuadrados, con capacidad de 6 mil tarimas para 600 partidas de inventario, entre insumos, empaque y desarrollo de fórmulas.
Tienen nueve baterías de silos -contenedores- para 2 mil 200 toneladas de harina.
“Molemos cada variedad de trigo de manera individual. En cada silo va una harina totalmente virgen de cada tipo de trigo”, añadió José Antonio Novelo.
Para la producción usan seis tipos diferentes de trigo, con 130 productos en su catálogo. Solo de hotcakes tienen cinco variedades diferentes en 20 presentaciones, además del mejorante de harina, salvado y trigo laminado.
Su distribución de harina es en dos vías: para sacarla del estado contratan transportistas, y son propietarios de 15 pipas para 25 toneladas para la industria.
Las presentaciones de sus productos van de 50 gramos, en el atole, a una tonelada de harina.
Además, elaboran productos para otras marcas, sin embargo, cuestiones de confidencialidad les impiden revelar nombres.
Sus proveedores son nacionales e internacionales. El 40% de su trigo procede de Guanajuato y Sonora; el resto, de EU y Canadá, lo que les permite generar diferentes proteínas para tener una gama amplia.
Tienen el primer molino certificado en México
Fueron el primer molino certificado del País en 2013 y lo siguen siendo, en BRC Food (programa de certificación en alimentos utilizado en 123 países).
En los laboratorios de Pirineos, se desarrolló la fórmula para crepas de la marca Tres Estrellas.
Al estudiar tendencias del mercado, su departamento de desarrollo dio con tal producto, su personal conoce la funcionalidad de los ingredientes partiendo de la harina.
La planta tiene dos laboratorios, uno de ellos para analizar aspectos químicos y biológicos de las harinas que elaboran.
Los lotes deben ser validados y aprobados para entregarse. Conservan muestras históricas de la producción de hasta un año, que llaman “el ADN de la harina”.
En el laboratorio de evaluaciones funcionales se incluye el de panadería, donde diario se toman muestras de producción de harinas preparadas.
Con las muestras de la producción se elaboran los productos en el turno de trabajo, a fin de verificar la calidad final de los hotcakes, churros o buñuelos.
Así funciona
La elaboración de la harina la resume de forma sencilla el director general. José Antonio Novelo explica los cinco pasos que la conforman.
Al llegar, la materia prima, el trigo, se clasifica por la proteína, en suaves y duros; luego sigue la limpieza, la molienda, preparación de harina y distribución.
Sus 28 años al frente de la empresa hacen que, con su explicación del proceso, éste parezca más sencillo y fácil.
La producción de harinas preparadas lleva un paso extra en que se agrega color, sabor y clasificaciones específicas de uso.
Los procesos en la planta se dividen en siete departamentos, del almacenaje a la distribución.
“Con la tecnología del molino podemos hacer mezclas precisas y exactas, donde incorporamos parte de vitaminas. Éste es el primer proceso importante”.
La planta de harina les sirve para proveer materia prima para desarrollar las mezclas preparadas. Su valor agregado es que hacen su propia harina.
Cuentan con tecnología específica para la molienda y envasado, para competir en grandes ligas.
“Al tener una planta para harinas preparadas, debemos ocuparla. Competir con lo que el mercado necesita, hay cosas que manejamos de manera regional que nosotros decidimos; por ejemplo harinas preparadas, trigo planchado, todo lo demás debe pasar por la aduana de La Moderna”.
La Moderna, un aliado de peso
Respecto a su alianza con La Moderna, el directivo de Los Pirineos concreto su experiencia en una sola frase: “Todos quisieran tener un aliado poderoso y a nivel nacional”.
La Moderna tiene 19 plantas, cinco de ellas enfocadas en elaborar pasta; dos molinos de trigo, una fábrica de empaque flexible y otra de cartones; además de 15 centros de distribución.
El 65% de las pastas comercializadas en México es de esta marca. La exportación representa 13.2% a Estados Unidos, Centro y Sudamérica.
En 2013 La Moderna exportó 591 millones de dólares, ubicándose entre las 10 con mayor consumo en el país.
“El reto es muy importante, el grupo La Moderna es el tercero en importancia en molino de trigo en México”, dice Novelo.
Los valores son eje central de la administración del corporativo y se cultivan en el trabajo diario.
Pare este 2016, la empresa planea seguir su ritmo de crecimiento, enfocándose en el mercado internacional.
Hace poco actualizaron sus empaques de hotcakes, para refrescar su imagen, mientras que el querubín, símbolo de sus atoles, es emblemático para ellos.