Con un rosario y ante más de 70 personas, familiares de las vÍctimas y personas afectadas, recordaron el 18 aniversario de las explosiones ocurridas el 26 de septiembre de 1999, en la ciudad de Celaya
Sin la presencia de autoridades municipales y a pesar de que se trató de un pequeño evento debido a que no se alcanzó a organizar, los asistentes aseguraron que ellos no olvidarían la tragedia.
“Aquí estamos y yo digo que mientras vivamos, aquí estaremos… a nosotros sí nos duele, nosotros sí llevamos las cicatrices de haber estado aquí, es un punto de vista muy respetable, a nosotros sí nos duele, nosotros sí recordamos, nosotros sí tenemos memoria”, aseguró Javier Hernández, conocido como “El Pantera”.
Minutos antes de las diez de la mañana, comenzó a llegar la gente a la calle Antonio Plaza, casi esquina con Felipe Ángeles, lugar donde se encontraba la “Abarrotera Celaya”, frente a la Central Camionera.
En una mesa metálica armada sobre la banqueta donde ocurrió todo, los familiares de las víctimas mortales colocaron de cinco a cuatros con fotografías y dos ramos con flores, como manera de honrar a sus fallecidos.
Una vez organizados y parados sobre la calle Antonio Plaza, rezaron un rosario en punto de las diez de la mañana y al terminar, Javier Hernández, el ex policía que resultó herido realizando su trabajo en las explosiones, dirigió unas palabras a los presentes.
Al culminar la conmemoración y luego de un aplauso, los asistentes se retiraron, pero antes se comprometieron a que el año siguiente, se organizarían y regresarían a honrar a las 72 personas que murieron y a las más de 350 que resultaron heridas en el “Domingo Negro”.
“Ahora nos reunimos bien poquitos, yo pensé que no iba a haber nada, cuando llegué, no había ninguno, estamos decididos a seguir recordando mientras podamos”, dijo Ernestina Lizardi Córdoba, quien durante el estallido, perdió a su esposo y a su hijo, y ella quedó con secuelas físicas.
Ernestina refirió que aún queda pendiente que le realicen una operación en la rodilla derecha y está a la espera de que el Gobierno municipal la ayudé, antes de que ya no puedan realizarla los médicos.
Por su parte, Mayra Elizabeth, esposa de Francisco Ramírez Sánchez, “El Guero”, quien perdió las dos piernas al intentar ayudar el día del suceso, señaló que también requieren del apoyo de las autoridades, pues las dos prótesis que tiene su esposo, ya pasaron su tiempo de uso y no le sirven.

 

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *