Vecinos de la colonia Rivera de la Presa se manifestaron ayer en contra de la pavimentación que desde hace dos meses realizan la Dirección de Obra Pública y el Fideicomiso de Obras por Cooperación (Fidoc) en la calle Presa de Guadalupe.
Los inconformes denunciaron que les han pedido cortar puertas y portones por los niveles de pavimentación establecidos en el proyecto.
Ayer por la mañana, cuando la cuadrilla de trabajadores iniciaba con sus labores en dicha calle, cerca de 30 vecinos se reunieron para expresar su inconformidad por la manera en que se está ejecutando el proyecto de pavimentación.
“La calle va a quedar enterrada de un lado y es por eso que personal de Obra Pública y Fidoc nos han solicitado cortar los portones de las casas o la puerta. La afectación que vamos a tener es que tenemos que modificar nuestras fachadas por como va a quedar el pavimento”, dijo una de las perjudicadas.
Los afectados argumentaron que sus viviendas se construyeron y fincaron a nivel de piso, por lo que exigen a los responsables del proyecto que se adapten a estas condiciones y que no los perjudiquen “hundiendo” y modificando las fachadas de sus casas.
Además de que los gastos por las modificaciones en las fachadas tienen que ser solventados por los vecinos de la calle Presa de Guadalupe, éstos consideran que al quedar bajas las marquesinas, otra de las afectaciones que sufrirían es el riesgo de que los delincuentes entren fácilmente a sus domicilios.
Según los colonos, el 80% de las viviendas de la calle Presa de Guadalupe están siendo afectadas con la obra de pavimentación, a pesar de que pagaron al Fidoc cerca de 17 mil pesos, es decir, poco más de 800 pesos por vivienda.
“El pasado viernes tuvimos una reunión con personal de Obra Pública, quienes nos dijeron que ya se hicieron los trazos para el nivel de la pavimentación, por lo tanto, nosotros tenemos que adaptarnos, pero como la calle está de bajada el nivel de cada casa varía”, manifestó otro de los afectados.
En las fachadas de las casas, los trabajadores pintaron una línea blanca para marcar el nivel del pavimento, el cual quedaría un metro abajo de este trazo y muchas casas quedarían “enterradas” hasta 40 centímetros.
Hoy a las 10 de la mañana los perjudicados se reunirán con personal de Obra Pública y, en caso necesario, señalaron que harán un escrito donde manifiesten su inconformidad para entregárselo al alcalde Héctor López Satillana y a Carlos Cortés Galván, titular de Obra Pública.