Eduardo Sacheri y Juan Domingo Argüelles, fueron algunos de los autores que cerraron con broche de oro las presentaciones editoriales de la FeNaL 2018.
Eduardo Sacheri tuvo su presentación editorial de la mano de Juan Pablo Torres en una charla que tuvo por objetivo hablar e incluso dar adelantos de la historia de La noche de la Usina, que se ambienta en el año 2001, que fue trágico en materia económica para los argentinos.
Por otra parte, y de manera casi simultánea, Juan Domingo Argüelles dio una charla sobre lo que materializó en el libro Las malas lenguas, barbarismos, desbarres, palabros, redundancias, sinsentidos y demás barrabasadas, trabajo de 615 páginas cuyo objetivo también es fomentar el buen uso del lenguaje español y el enorgullecimiento de la lengua materna del mexicano.
Fomenta buen uso del lenguaje
¿Por qué decir las cosas en inglés si existe una perfecta traducción de ellas en español? Planteó Juan Domingo Argüelles durante la presentación editorial de su nueva obra “Las malas lenguas, barbarismos, desbarres, palabros, redundancias, sinsentidos y demás barrabasadas”.
“El libro está escrito con el propósito de que las personas que duden de la manera en que escriben y hablan puedan tener una solución a la altura”, dijo.
Con el objetivo de retomar el idioma español y promover su respeto, el maestro Argüelles redactó un amplio manual en el que se aprecian detalles de la lengua española y explicaciones de los elementos de la misma.
De igual modo, explicó que los problemas del lenguaje también vienen del internet y cómo se escribe ahí, también habló sobre los anglicismos y palabras adaptadas al español. “Todas las palabras incluido el español tienen préstamos de otros idiomas, porque se trata de cosas que no se pueden nombrar en el idioma natal por no tener un término equivalente.
Dijo que el uso constante de los anglicismos y la introducción de demasiados términos se trata de un desprecio no justificado a la lengua materna.
Finalmente, fue reconocida su contribución a la literatura con un reconocimiento otorgado por la FeNaL.
Tienen rostro y nombre sus personajes
“Tengo un gusto muy fuerte por lo pequeño y eso genera esa familiaridad con la nostalgia, vivimos en una época global en la que no es tan visible lo pequeño, creo que a mí lo que me gusta hacer con mis libros es lo contrario”.
Comentó Eduardo Sacheri durante la presentación de su libro ganador del premio Alfaguara 2016, La noche de la Usina.
Habló sobre la crisis económica de Argentina en el 2001, a la que denominó “curso de argentinidad” para introducir a los asistentes al contexto en el que se ambienta su obra, la que trata también temas como la ética, acompañada de personajes de moral fuerte que no saben robar.
La humillación, dolor y sensación de estafa fueron vitales para la obra, de igual modo, también fue necesario que los ambientes fueran pequeños para tener a un villano al cual poder señalar.
“Una cosa es si el que te hizo daño es el mercado y otra es que el que te hizo daño se pasea en un auto mejor que el que cualquier otro del pueblo. Necesitaba esa pequeñez de que tuvieran rostro y tuviera nombre, pero ¿qué ocurre si nuestra ruina tiene un nombre? Ese fue un dilema que quería que tuvieran mis personajes”, apuntó.