AMLO vs. Zamarripa
Esta semana, en dos mañaneras, el Presidente habló de la violencia en Guanajuato y por enésima vez insistió en que “grupos de intereses” sostienen al fiscal Carlos Zamarripa, a pesar de los pesares.
También por enésima vez, Diego defendió la permanencia del Fiscal con el argumento de que ahora matan a menos personas que hace un año.
La verdad es que en casi todo el país disminuyó el número de homicidios y en Guanajuato también, sin embargo, va por el quinto año consecutivo con más crímenes en el país, en una carrera parejera con su vecino Michoacán.
Ni la Federación, ni el estado, ni los municipios, han puesto un alto a la violencia. AMLO manda una semana y otra también, a elementos de la Guardia Nacional; el Góber y la Fiscalía anuncian capturas de bandas criminales cada semana y los alcaldes festejan la instalación de cámaras de vigilancia, pero todo sigue igual.
Lo que el viento a Juárez
López Obrador dejó “descansar” unos meses a Zamarripa, pero esta semana dejó en claro que lo quiere fuera.
Zamarripa lleva 13 años en el puesto, primero con el nombre de procurador y ahora como fiscal y le faltan seis años más para cumplir su periodo.
AMLO repite que no entiende cómo es que puede durar tanto tiempo en el cargo cuando en Guanajuato la violencia se arraigó. Lanza dardos en contra del Fiscal al acusar que hay intereses creados que lo protegen y de paso, contra la clase política que gobierna Guanajuato.
El viernes, en Culiacán, presentó los datos de homicidios desde el inicio de su sexenio (diciembre 2018) hasta abril. En Guanajuato 10 mil asesinatos.
Zamarripa tiene un nombramiento del Congreso y no puede irse sin una causa grave. Para más de alguno, la crisis de violencia en Guanajuato, es suficiente como una causa grave, pero de acuerdo a la Constitución y a las leyes, no es tan sencillo.
Desde luego que hay salidas políticas como las que gobernadores en otras entidades han acordado o presionado a los fiscales para hacerse a un lado. Pero eso aquí no está sobre la mesa. El respaldo es total.
Impunidad, el gran tema
Diego dijo el jueves que al Fiscal no hay que evaluarlo por los delitos que se cometen y en eso tiene razón, sino por los que se resuelven.
Ahí es donde habrá que poner lupa y no lo han hecho nuestros legisladores que se conforman con llamarlo a una reunión cuando presenta su Informe anual, y es todo.
La Comisión de Justicia que preside la diputada panista Cristina Márquez es más suave que el Dove y le tiembla la voz ante Zamarripa. No pide cuentas de desapariciones, homicidios y la respuesta a delitos que a todos nos preocupan, como los robos.
No basta presumir que estamos entre los menos peores en eso de procurar justicia, el hecho es que la impunidad es muy alta.
En el Índice Estatal de Desempeño de Procuradurías y Fiscalías 2021 que publicó Impunidad Cero en noviembre del año pasado, Guanajuato ocupó el cuarto mejor lugar con 63.6 puntos, por detrás de Nuevo León, Yucatán y Chihuahua. Esto se calculó con una base de 100 puntos de los ocho indicadores que se evaluaron.
Aunque un dato contundente, por ejemplo, es el de “Impunidad en homicidio doloso 2019”, en el que Guanajuato se ubicó en el lugar 14 en orden de peor a mejor evaluado de las 32 entidades, con un 90.2%. Ahí está el detalle, 9 de cada 10 homicidios sin resolver. Nada de qué presumir.
La menor impunidad la reportaron Yucatán (24.2%), Nuevo León (35.9%), Aguascalientes (42.2%), Querétaro (48.8%) y Durango (52.4%). El promedio nacional es de un 89.6%, muy similar al de Guanajuato. Nada qué presumir.
Otro dato: “Efectividad en el cumplimiento de órdenes de aprehensión”, ordenado de mayor a menor con datos del 2019, Guanajuato también es lugar 14 con 54.7%, ligeramente arriba del promedio nacional que está en 47.5%.
En cuanto al “Porcentaje de mucha confianza en el Ministerio Público”. En Guanajuato el dato del 2021 es del 15.6%, el sexto mejor evaluado.
Y un dato más digno de analizar es la carga de trabajo anual por fiscal o agente del ministerio público y Guanajuato es el cuarto en donde más se les apila chamba con 241.3 casos anuales por fiscal.
El problema está, según el mismo reporte, en que en Guanajuato apenas hay 7.9 fiscales por 100 mil habitantes, el lugar 11 con la cifra más baja, incluso menos que el promedio nacional que es de 10.4.
Mal contagioso
Eso de culpar al vecino, a las bandas criminales, a los conservadores, a los neoliberales, a los políticos, o a quien esté enfrente, está de moda. López Obrador es el principal promotor.
Por ejemplo, en Guanajuato, la alcaldesa de Irapuato, Lorena Alfaro ve “grupos políticos” detrás de la violencia. La acusación es grave porque diariamente hay muertes, de niños, mujeres y hombres y si sabe quiénes propician la violencia, que los señale ante la justicia.
Si solo acusa con insinuaciones, no vale.
Se impone Mendoza
Bravo por Javier Mendoza, alcalde de Celaya… les puso un alto a sus regidores que tenían listas las maletas para vacacionar en España a costillas de los ciudadanos.
Dos regidores de Morena, uno más del PAN y otro del PRI se inscribieron en un diplomado de Políticas Sociales y pidieron 300 mil pesos del presupuesto municipal para viáticos.
Pésima idea ir a estudiar políticas sociales cuando los comerciantes sobreviven a merced de los extorsionadores y otros tantos, cierran sus negocios y abandonan la ciudad para huir de las amenazas y la inseguridad.
Diego a Islandia
Del 13 al 17 de junio, Diego visitará Islandia. Va a conocer más de la estrategia de prevención de adicciones Planet Youth, adoptada por Guanajuato.
Lo acompañará el secretario de Salud, el doctor Daniel Díaz Martínez, quien ya estuvo en ese país.
Diego se juega la marca de su sexenio en los resultados de ese programa. Lo repitió esta semana ante la nueva masacre esta vez en Celaya: hay una feroz disputa criminal por el mercado de las drogas, si sigue el consumo no habrá salida.
La agenda incluye además conocer programas a favor del medio ambiente, la visita a una planta de conversión de CO2 y una reunión con la Cámara del Comercio.
Un crimen anunciado
Las autoridades del DIF de Irapuato ya sabían de las agresiones que por años vivió Juan David, niño de 11 años que habría sido asesinado en Irapuato.
Juan David vivió una historia de terror, su padrastro, que desde 2008 era policía municipal de Irapuato, lo maltrató ante los ojos de su mamá, Reyna María Bonilla. El elemento está ya detenido acusado de la desaparición (hasta confirmar la muerte).
Fue la propia madre quien reveló que su hijo está muerto, ella lo sabía pero lo ocultó y lo reportó como desaparecido. Después regresó a entregar a otro de sus hijos.
Hay muchas cosas graves en este caso, una de ellas fue que en abril de 2020 se hizo una denuncia de maltrato a Juan David en el DIF Municipal, que se limitó a dar aviso a la Fiscalía del estado para que atendiera el tema, cosa que no pasó.
Esto ocurrió en la administración del alcalde Ricardo Ortiz y durante los primeros meses de la pandemia de COVID-19 y fue así que el caso no tuvo un seguimiento correcto, las acciones del personal del organismo público se limitaron a invitar a la mamá y el padrastro a talleres, que no se realizaban por el encierro social.
Es difícil entender por qué no se hizo nada, cuando el padrastro agresor era elemento de Policía Municipal, cuando el DIF y la Fiscalía recibieron la denuncia.
Discuten Informe o pasarela de aplausos
Como cada año, se llevaron a cabo las comparecencias de todos los secretarios del Gobierno del estado para hablar del cuarto informe de Diego Sinhue.
El ejercicio fue tan aburrido como siempre, los panistas jugaron a preguntar obviedades para el lucimiento de funcionarios.
Pero donde más se notó la comparsa fue en la comparecencia de Chuy Oviedo, secretario de Desarrollo Social y candidato de Diego para sucederlo como Gobernador.
Clarito se notó qué diputados quieren seguir en la nómina estatal en caso de que Chuy Oviedo sea el “bueno” para la gubernatura.
Por cierto, la encuesta telefónica para medir qué tanto conocen los guanajuatenses a Chuy Oviedo, decepcionó al Góber, porque casi nadie ha escuchado de él.
También hubo preguntas para Daniel Díaz, secretario de Salud, que le permitieron lucir, con razón, los logros. Daniel sí tiene qué presumir.
Defensores de oficio azules
Pero no solo eso, sino que los legisladores azules también sirvieron de defensores de oficio de los secretarios estatales, frente a las críticas y cuestionamientos que lanzaron, sobre todo, sus homólogos morenos, verdes, anaranjados y una tricolor.
Después de que David Martínez Mendizábal, de Morena, hizo una larga crítica a la política social del actual gobierno estatal panista, Angélica Casillas expresó: “Es lamentable que se denueste el trabajo, cuando hay corresponsabilidad”.
El panista Armando Rangel acusó que “otro compañero” señaló un problema que él no vio. Se burló diciendo que en la tienda no se puede comprar “tejido social” y acompañó sus preguntas diciendo: “Un poco para tener sustento en las glosas”.
Al final queda la sensación de cada año. La glosa sigue siendo un ejercicio poco útil.
Adiós al MUMO
“Crónica de una muerte anunciada” es el título que cae como anillo al dedo al MUMO (nuevo Museo de Momias), el cual prácticamente no tiene futuro.
Y es que a las autoridades municipales encabezadas por el alcalde Alejandro Navarro simplemente se le olvidó pedir a su director de Obra Pública Marco Antonio Ortiz Rendón que sacara los permisos para la construcción del nuevo museo.
Dicen que ni siquiera tenían los permisos en la propia Dirección de Desarrollo Urbano del Municipio, que coordina el panista Juan Carlos Delgado Zárate.
Desde un principio la delegada del INAH en Guanajuato, Olga Adriana Hernández Flores, pidió una y otra vez que tramitaran sus permisos en esta instancia federal, porque sino, cuando colocaran la primera piedra, la obra sería clausurada.
El Alcalde se puso bravo en un inicio anunciando que quería iniciar el Día de la Santa Cruz.
Parece que entró en razón en la bronca que se estaba metiendo y puso el freno para intentar obtener los permisos del INAH, lo cual no ha sucedido.
Hay que recordar que el problema no es solo el obtener el permiso para construir el museo con todo y su centro comercial, sino que ya le dijeron desde hace rato que no es posible trasladar las momias a otro sitio. Y sin momias, pues no hay museo.
En fin, el Municipio con su tesorera Irma Mandujano García fue a Bancomer a pedir 70 millones de pesos para el nuevo museo, y se los dieron. Esto luego de que la anterior Legislatura, días antes de terminar, le diera luz verde al endeudamiento.
Lo que sigue es esperar a que definitivamente den sepultura al plan. Después el Municipio tendrá que cancelar el contrato del crédito bancario pues no es posible invertirlo en otros proyectos, ya que el Congreso lo avaló con un fin específico. Será una derrota dolorosa para Navarro, que lo soñó como su gran legado.
MCMH