Demos una aproximación humana hacia la individualidad en el ocaso. Un gran número de personas brindan durante su vida lo mejor de su esfuerzo para dejar plasmada su estancia en eso que conocemos como un andar sobre el mundo. No obstante, los horizontes vivenciales de niñez, juventud, madurez y hasta ancianidad en cada persona suelen ser dimensionados de forma distinta sobre el caminar de sus pasos particulares. Bajo el tenor, del ser y hacer, lo que cabría esperar es que la mayor riqueza quizás debiera encontrarse en las cercanías de lo senil, claro, en sus correspondientes estratos sociales. Y, sin embargo, sabemos que, entre sectores de avanzada edad, por escasez de fuerzas o desganos físicos, por supuesto obvios, la naturaleza ofrece su cercanía entre los andares de parques cercanos, de huertos, de jardines domiciliarios u otras vecindades que, en forma pacífica, llegan como bondades francas de aprecio. El hombre que rebasa los ochenta años, por soltar una hipótesis, circunda lo que en este pequeño relato se menciona: sabe del vegetal botón que abre para regalar a una nueva y bella flor o percibe la madurez de la fruta en crecimiento o, también, aprecia la gracia de la yerbita próxima a reproducirse… vaya, llega a tener ese especial sentido sobre lo circundante gracias a la benevolencia y gloria de cosas que acompañan su existencia.
Lo sabemos: todo lo que late tiene la cortedad de una vida acotada y cíclica. Así, la persona que viene de tiempo atrás sabe muy bien que la lucha desgarbada y fiera de la juventud y la adultez ocuparon otros días en lo pasado, y que, en una edad avanzada, entre cierto desgano y la consabida disminución del ímpetu, sus fuerzas se mueven hacia mínimos actos de agobio productivo, pero de provecho mental y físico.
Todos hemos sido hechos por amor o atracción reproductiva que la naturaleza permitió. Pero, no lejos de ese suceso, también se forjó en nosotros una perenne necesidad de hacer. Y así, “Ser y hacer”, son dos cuestiones inseparables que acompañan a toda gente entre el nacimiento y hasta el final de la existencia.
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