Queridas víctimas de esta columna que en años anteriores y apenas el 16 de mayo, leyeron aquí mis letras sobre la necesaria extensión del tren federal (tren interurbano) que hoy sabemos, llegará a León y los datos que aporté sobre el flujo vehicular de oriente a poniente y lo rentable que sería un “tren interurbano leonés” que nos conectaría con el federal desde el extremo norte-poniente. Quizá hayan visto lógico mi argumento sobre este interesante proyecto dado el “cuello de botella” que es el Boulevard Aeropuerto y la tasa tan baja de pasajeros por coche (1.5 pasajeros/unidad) que podrían dejar coches en la salida de Delta y tomar el tren, pero que sería fabuloso uno que pasara por todo el Eje.

Pero lo que anunció Ale Gutiérrez el martes en su Primer Informe (de su segundo periodo) sobre construir (iniciar) para el 450 aniversario de la ciudad, un “metro elevado”, fue una de esas noticias que emocionó y también, seguro, levantó dudas y más, para aquellos ingenieros civiles que hemos realizado modelación de sistemas de transporte. Explico: los estudios de aforos en movilidad son apasionantes, pues miden la demanda y después calculan la rentabilidad social-financiera de invertir recursos públicos o de concesionar el sistema. De allí salen números sobre el tamaño de la demanda, el precio a pagar, los costos asociados y la mejor ruta (en este caso, solo una).

Confieso que un Informe hecho en el Bicentenario no me gusta, porque, de entrada, no es popular. Por definición, tiene ya un formato de exclusividad. Seguirlo en redes sociales hace ahora más fácil, para quienes, por alguna razón, probamos esta cómoda modalidad. Escuché todo el evento y me gustó. Vi positivo que Ale siga siendo tan espontánea y natural, don que le hace ganarse a la gente. No me gustó y lo seguiré diciendo, que siempre hasta adelante estén los asientos del poder y del dinero, pues sigue reflejando prioridades. El recinto claro que es majestuoso, cómodo, de época, pero con un cupo limitado de afluencia.

En cuanto al contenido, me gustó el apoyo audiovisual y el dar la palabra a los funcionarios públicos (aunque en mi opinión, algunos requieren más “tablas”), pero fue un gesto hermoso, pues son a final de cuentas, quienes aterrizan todo. El dar gracias al Ayuntamiento plural que permite acuerdos, fue bueno, y también el reconocer los aportes de ex alcaldes que pusieron cada quien, su sello y legado. En otro espacio, analizaré el acumulado de palabras claves que se expresaron y aquellas que se omitieron. Desde luego que en las primeras están la participación, la ciudadanía y las obras. En las segundas, pobrezas, jóvenes e inseguridad. Todo esto, es una narrativa en los informes, pues nos arroja luz sobre lo que priorizan los gobernantes. Por eso, seguramente planearon el lanzamiento del “metro elevado” o “tren elevado”.

A favor del proyecto, están los aforos y el tamaño de la población, así como la insatisfacción actual (y creciente) con el SIT, con la oruga que la gente ya no quiere y la opción en la movilidad por las motos. Además, la ruta natural, hecha desde el PITUL (para los jóvenes, el programa integral de transporte de los años noventa) que permitió hacer crecer el Eje en su anchura. En contra, siempre, lo financiero, pues solo se puede hacer una obra de tal magnitud, cuando concurren a iniciativa privada o el gobierno federal. Los estudios de aforo y origen y destino en buena parte los tiene el municipio, pues tienen años realizándolos. El asunto crítico, es realmente, el técnico. Los ingenieros civiles sabemos que debe ser elevado por los costos, pero esto lleva a una complejidad: la estructura de soporte y sus pilotes de cimentación en un suelo bueno como el nuestro y por otro lado, la selección del sistema de carriles y vagones, para disminuir el peso y por tanto, el costo de las columnas.

Pero la sola idea de que los adultos mayores alcancemos a ver el nacimiento de la idea añeja (por lo menos para su servidor que por décadas escribió sobre esto), es algo muy bueno. Se levantarán muchas expectativas. Los paisanos ya nos imaginamos como en la Ciudad de México en los años setenta, inaugurando nuestro metro. Capaz que sí se hace. Será parte de la magia y la espera, para celebrar los 450 años, el próximo, de ser este asentamiento que nos congrega a dos millones de historias, con nuestras flaquezas y hazañas diarias.

 

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *