León, Guanajuato.- Una tarde insólita se vivió el domingo en la Plaza de Toros La Luz, durante la Feria Taurina León 2026, cuando el novillero Ángel Gabriel, originario del Estado de México, se negó a matar a su segundo novillo, provocando la indignación del público.

El incidente ocurrió el domingo por la tarde, cuando el joven espada decidió no entrar a matar tras escuchar dos avisos del juez. La tensión creció hasta que se tocó el tercer aviso, momento en que el toro fue devuelto al corral y sacrificado, conforme al artículo 61 del reglamento taurino vigente.

“Se le envió un tercer aviso, y de acuerdo al reglamento, el astado regresó al corral donde fue sacrificado. El respetable se metió con el novillero, y se le protegió con un elemento de seguridad para preservar su integridad física. No se le detuvo, ni se le encarceló con 72 horas, ni pagó ninguna sanción, porque no se le puso a disposición de un Juez Civil por desacato, como se informó erróneamente. Simplemente se aplicó el reglamento”, explicó Luis Frías, juez de plaza.

El propio reglamento establece que, si el espada no da muerte al toro dentro de los 12 minutos posteriores al cambio al último tercio, se toca el primer aviso; dos minutos después, el segundo, y tras otros dos minutos, el tercero, momento en que los cabestros retiran al animal.

“No entendí al público”, dice el novillero

Tras el escándalo, Ángel Gabriel ofreció su versión de los hechos, según lo publicado por el portal “Carmín Taurino TV”.

“No entendí a los aficionados. Desde que mi segundo novillo fue por segunda ocasión al encuentro con los picadores, el público se metió muy fuerte conmigo. Había estado toreando muy bien, pero la gente era muy dura conmigo. Tras oficiar con el acero, las broncas arreciaron y opté por no matarlo”, relató el novillero.

El torero reconoció que escuchó los tres avisos y que, ante la presión del público, decidió no salir al ruedo. “Me querían arrestar por 72 horas, pero al final ya todo se arregló. No es algo grato, pero dentro de las cosas, creo que pasó como en el pasado, cuando la pasión se desbordaba fuerte”, añadió.

Autoridades niegan sanción para Ángel Gabriel

El asesor del juez, Ángel Obregón Cabrera, aclaró que no hubo arresto ni sanción económica.

“Se busca proteger el espectáculo. En el festejo hubo dos novilleros que se jugaron la vida, César Ruíz y Axel López, que fueron los triunfadores, y uno que fracasó, Ángel Gabriel, que quiso cobrar protagonismo diciendo que lo detuvieron, pero nunca fue remitido a un juzgado civil”, señaló.

Obregón enfatizó que el objetivo de la autoridad taurina es apoyar a los nuevos valores, no perjudicarlos, recordando que muchos jóvenes toreros apenas cubren sus gastos o incluso pagan por torear.

El episodio, que rápidamente se viralizó en redes sociales, se convirtió en uno de los momentos más polémicos de la Feria Taurina en León.