León, Guanajuato.- Powerchair es más que un deporte: es un sueño, cargado de una inmensa ilusión, que se presenta como una puerta luminosa para todos aquellos niños, jóvenes y adultos que padecen discapacidad motriz severa.
Desde el 2019, el nombre de Powerchair Football México alcanzó relevancia a nivel mundial por adentrarse como miembro de la Federación Internacional de Futbol Powerchair (FIFPA, por sus siglas en inglés), que es el máximo organismo regulador de este deporte.
Hoy, siete años después, esta oportunidad aterrizó en León, específicamente en el Macrocentro Deportivo León 1, donde se dieron clínicas para jugadores y entrenadores de Powerchair.
Faltan árbitros y jugadores, pero hemos tenido una respuesta muy padre de jugadores”, comentó Enrique Pérez, quien es parte de la Asociación Leonesa Para La Distrofia Muscular (ALDIM), en la cual personas con esta discapacidad reciben rehabilitación física y pulmonar, hidroterapia, atención psicológica y atención dental.
“Powerchair nos contactó para poder ayudar aquí en León y es una increíble experiencia de la que nos alegra mucho formar parte. La idea es que se funde un club aquí en León y pueda competir en la Liga Mexicana que ya existe”.
Saltillo e Independiente Chihuahua son parte de esta liga de seis equipos, donde destacan tres de la Liga MX: Rayados, Tigres y Tuzos, que desde el inicio han formado parte del proyecto, compuesto por seis equipos divididos en dos categorías: La Liga y Liga de Desarrollo.

Con la expansión en mente, la intención de Powerchair es poder crear un equipo oficial en León y que pueda competir en una de estas dos ligas, en las cuales la diferencia radica en que La Liga es de alta competencia y la de Desarrollo es justamente de desarrollo e inclusión.
Esta idea hizo mucho ruido en los distintos familiares que se dieron cita al evento, tal es el caso de Antonio Morán y Brenda Arredondo, padres del joven Milton Paul Ponce Arredondo, quien cuenta con 14 años y sueña con poder trascender en este nuevo deporte.

Milton tuvo esbozos de la enfermedad desde los cinco, cuando afectó su forma de caminar. A los seis, se le detectó la enfermedad y a los ocho dejó de caminar en su totalidad.
Esto es una idea magnífica. Él está muy entusiasmado porque ahora sabe que puede llegar a ser profesional. Él ya tiene un sueño en mente que es el de anotar gol, de no ser un espectador, sino ser anotador y es algo que a mí, me llena de orgullo”, dijo su padre Antonio.
Gracias a la clínica ALDIM, donde apoyan a su hijo psicológica y físicamente, se dieron cuenta de este nuevo proyecto, el cual se presenta como una enorme oportunidad para Milton, quien ama al futbol.
Lástima que le va al América”, dijo, entre risas, Antonio, que no puede ocultar su felicidad por una actividad que le dará a su hijo, la oportunidad de lograr su sueño. “Es la primera vez que practica deporte y la verdad que es un sueño maravilloso”.
Un sueño que, en el futuro próximo, está pautado para que deje de serlo en conjunto con Code Guanajuato, organismo que espera ayudar a crear el equipo y pueda competir en la Liga profesional, donde existe la oportunidad de jugar la Copa Libertadores y ser parte de la Selección Mexicana.

¿Cómo se juega Powerchair?
Se juega en silla de ruedas motorizada, con un portero y tres jugadores de cancha por equipo, existiendo cambios ilimitados. La cancha es de baloncesto, con una pelota de 33 centímetros de diámetro.
Los jugadores utilizan una silla eléctrica con josytick que maneja el jugador con los dedos, la barbilla, la boca o cualquier parte del cuerpo, dependiendo de su habilidad.
El juego se divide en dos tiempos de 20 minutos, con un medio tiempo de 10. Tal como sucede en el futbol, hay tiro de esquina, saque de meta, saque inicial, saque de banda y tiro directo e indirecto.
En cuanto a las reglas, es una mezcla entre las que existen en el futbol y basquetbol: aplica el dos contra uno y tres en el área.
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