Guanajuato.- La comunidad venezolana en Guanajuato vivió una jornada de emociones encontradas tras el anuncio de la detención del presidente Nicolás Maduro y la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Residentes en León e Irapuato describieron el acontecimiento como un “hito” y una “luz”, largamente esperada tras años de crisis política y social.
Sin embargo, gente como Jenny Rey De Zambrano, residente en León, hicieron un llamado a la prudencia. Señalaron que la detención no es un motivo de celebración inmediata debido a la incertidumbre sobre posibles víctimas de la intervención. Jenny y José Miguel Casique Contreras, quien percibe el evento como un “regalo”, coinciden en que este es el inicio de un proceso complejo de reconstrucción para Venezuela.
Desde Irapuato, Gabriella Tineo, propietaria de un restaurante de comida típica, expresó un sentir de “calma y esperanza” ante el cambio. Por su parte, Cristhian Villegas, radicado en León y con dos décadas fuera de su país, calificó la detención de Maduro como “fenomenal”, afirmando que él y su gabinete deben pagar por la destrucción de la nación.
La principal preocupación de los entrevistados es la seguridad de sus familiares y el incierto desenlace de esta transición.
Piden prudencia ante la incertidumbre

Para Jenny Rey De Zambrano, una venezolana quien vive en León desde hace ocho años, la detención del presidente Nicolás Maduro y la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela no representa todavía una victoria o motivo de celebración.
No obstante, consideró que este podría ser el inicio de una transición política que genere cambios positivos en Venezuela; esa es la esperanza de muchos venezolanos, expresó Jenny en entrevista con AM.
Estamos siendo muy prudentes a la hora de emitir algún comentario de celebración o de algo que nos haga ajenos a que posiblemente haya habido personas que perdieron la vida. Al final del día todos somos venezolanos, sea de cualquier color o tilde político y en función de esa solidaridad y ese sentimiento tenemos que ser muy prudentes”, mencionó.
Jenny, quien hace 11 años se vio obligada a salir de su país junto con su esposo debido a la falta de medicamentos para tratar una enfermedad de una de sus hijas recién nacidas, dijo que Nicolás Maduro tiene cuentas pendientes con la justicia, por lo que su captura es una señal de un posible cambio.

“Estamos muy convencidos de que hoy inicia un proceso a lo mejor no rápido, sino con sus complicaciones, pero que siempre será para bien. Lo que importa ahora es que en estos cambios y situaciones de transición posiblemente Venezuela saldrá adelante”, afirmó.
Confesó que la información y videos que circularon en redes sociales sobre la intervención militar de Estados Unidos en su país generaron bastante miedo entre la comunidad venezolana en Guanajuato, sobre todo en quienes todavía tienen familiares en aquel país.
Jenny compartió que le gustaría regresar a su país y, a pesar de tener a su familia en León, no descarta la posibilidad de en algún momento volver y participar en la reconstrucción de una Venezuela próspera para todos. “Siempre estamos con la esperanza de poder recuperar a nuestro país, todos los que salimos buscando nuevas oportunidades siempre queremos que nuestro país vuelva a ser libre“, expresó.
“Es algo muy grande y lo percibo como un regalo”

Como una luz y un acontecimiento que percibe como un regalo. Así ve el venezolano José Miguel Casique Contreras la detención de Nicolás Maduro este sábado, día en que además una de sus hijas cumple años.
Es algo muy conmovedor porque de alguna manera en mi corazón el que mi hija cumpla años hoy y suceda esto (la captura del presidente Nicolás Maduro), para mí es una luz, es algo muy grande y lo percibo como un regalo”, expresó.
José Miguel compartió que no ha logrado comunicarse con todos sus familiares en Venezuela. Con los pocos que pudo hacerlo, están bien, sin embargo, le informaron que en la ciudad de Caracas no hay servicio de energía eléctrica.
“Los acontecimientos están todavía en desarrollo y probablemente se den otras situaciones fuertes en las próximas horas, días o semanas. Que Maduro y este sistema de gestión que había en Venezuela durante tantos años llegara a su fin, era algo inevitable y era deseado por el bien, la paz, la justicia, la verdad y la democracia”, lamentó.
“Es fenomenal, deben pagar por la destrucción”

Con casi dos décadas viviendo fuera de su país, Cristhian Villegas, venezolano quien en un tiempo vivió en San Francisco del Rincón pero que ahora está radicado en León, considera que el arresto de Nicolás Maduro es uno de los hechos más significativos que le han ocurrido a Venezuela en los últimos años.
En entrevista con AM, compartió su visión sobre la profunda crisis política, económica y social que atraviesa la nación sudamericana, así como el impacto que estos acontecimientos generan tanto dentro como fuera del país.
Para Villegas, la detención del mandatario representa una esperanza largamente esperada por millones de venezolanos que hoy viven fuera de su tierra.
Lo de Maduro, mira, fenomenal. Eso lo estábamos pidiendo nosotros los venezolanos, los más de 10 millones que estamos fuera del país. Eso lo pedíamos todos los días en nuestras oraciones, hermano, todos los días. Porque esa gente ha destruido el país como le ha dado la gana durante 26 años. Y Maduro no es nada más Maduro, es Maduro y todo su gabinete, toda esa gente tiene que pagar por lo que le ha hecho al país, por la destrucción que nos han hecho a nosotros y a nuestras familias”.

“Yo hablo porque lo viví”: Venezuela antes y después del chavismo
Villegas subraya que su postura no nace de lo que observa en redes sociales o noticieros, sino de haber vivido directamente el deterioro del país. “Mucha gente opina nada más por lo que ve en las noticias, pero yo te lo estoy diciendo porque yo lo viví. Yo estaba acostumbrado a otra Venezuela, a nuestra Venezuela. Esa Venezuela que ellos construyeron, sí, pero la construyeron para ellos, no para el pueblo”.
Recuerda que antes del actual régimen, incluso las familias humildes podían vivir con estabilidad y dignidad. “A lo mejor eras de una colonia humilde, pero ganabas un sueldo mínimo y dos personas trabajando en la casa con un sueldo mínimo vivían bien. Te dabas el lujo de arreglar tu casita cada año, pintarla, remodelarla, cambiar cosas, viajar. No nos hacía falta nada, gracias a Dios. Eso era normal para nosotros”.
Sin embargo, asegura que con la llegada del gobierno del fallecido Hugo Chávez, la realidad cambió por completo. Aunque reconoce inversiones visibles en infraestructura, cuestiona a quién benefician realmente.
Desde que esta gente agarró el poder, el país se fue para abajo, para abajo, y ellos para arriba, para arriba. Cada día ellos más ricos, sus familiares más ricos, los militares bien. El país está hermoso, porque sí le han invertido, eso es verdad, mi mamá ha ido y tengo familia allá. Está bonito, pero ¿quién lo disfruta? Lo disfrutan ellos, porque el país está demasiado caro”.
Villegas considera que la detención de Maduro es un punto de quiebre, aunque reconoce que no será un proceso sencillo ni sin consecuencias. “Esto de Maduro es una gloria, una bendición de Dios. Así como él, todo su gabinete tiene que pagar. Todos, todos. No hay manera de que esto no afecte al país, pero dime tú, ¿qué puede afectar ahora que no esté afectado ya? El país ya está jodido”.
Reconoce que existen intereses internacionales detrás de los acontecimientos. “Yo sé que Estados Unidos no hace nada gratis. Aquí nadie se mueve por buena gente. Hay intereses de Estados Unidos, de los rusos, de los chinos, de Irán. El problema más grande no es Maduro, el problema es el petróleo. Eso es lo que todos quieren”.
A su juicio, Maduro fue detenido por ser el eslabón más débil. “Lo agarran a él porque es el más vulnerable. Saben que al agarrarlo va a empezar a soltar la lengua, a entregar gente. Lo que ellos quieren es llegar a los militares de alto rango, a los del famoso Cartel de los Soles. Esto va a ser una cacería, uno tras otro”.
Aunque anticipa momentos difíciles, insiste en que el cambio es inevitable. “A lo mejor el país va a sentir esto, puede venir otra crisis, otra escasez como en 2007, pero ya llevamos 26 años en lo mismo, hermano. De alguna manera u otra, tiene que haber un cambio”.
Miedo e incertidumbre en Caracas
Villegas relató que mantiene contacto constante con su familia en Caracas, quienes le han descrito el ambiente de tensión que se vive en algunas zonas. “Yo estaba tranquilo anoche aquí en mi casa y me llama un familiar llorando. Me dice que escucharon bombas, detonaciones fuertes. Donde vive mi familia está cerca de una zona militar, y atacaron directamente instalaciones militares y aeropuertos, no al pueblo, no a casas de civiles”.
Da la casualidad que donde nosotros tenemos, donde vive mi familia, bueno donde tengo mi casa, está en todo el frente, está cerca, pues, de lo que llaman allá el “Fuerte Tiuna”, que es como una ciudad de militares, y donde está todo el ejército y todo eso, ahí en Caracas, pues ahí zumbaron misiles, que se escuchó horrible y las detonaciones”.
“Pero ellos atacaron directamente en las zonas militares y aeropuertos, ellos no le dispararon, no le detonaron al pueblo, ni a la casa de nadie, sino que directamente a zonas militares, pues ellos sabían lo que estaban haciendo, gente muy inteligente, y aparte eso es interno, todo eso es política, hermano, tú sabes que la política es sucia, olvídate que ese tipo también”, comentó.
Asegura que la presencia de fuerzas de seguridad y grupos armados ha sembrado miedo entre la población. “Mi familia me dice que está la Guardia Nacional y los colectivos por toda Caracas, dando vueltas en moto, encapuchados. La gente tiene miedo de salir. Muchos están encerrados en sus casas”.
“No me lo contaron, yo lo viví”
Villegas insiste en que su testimonio parte de la experiencia directa de la escasez. “Yo vi la escasez. Yo me tenía que levantar a las tres de la mañana para hacer una fila larguísima para comprar una harina, un aceite, para poder llevar un pollo a la casa. Antes íbamos al supermercado y llenábamos carritos, como aquí en Walmart. Así era Venezuela”.
Critíca que hoy existan comercios llenos, pero inaccesibles para la mayoría. “Hay supermercados grandísimos, llenos de productos, pero ahí no compra el pueblo. Ahí compran los militares, los enchufados, la gente del gobierno. El pueblo no puede, porque es muy caro. Puedes tener tres trabajos y no la libras, solo sobrevives”.
¿Volver a Venezuela? Una decisión difícil
Sobre la posibilidad de regresar, Villegas reconoce que es una decisión compleja.
Para que Venezuela se recupere, no para que sea como antes, pero algo parecido, van a pasar 20 años o más. Y yo no estoy para esperar 20 años, a mi edad no”.
Agradece la oportunidad de estar viviendo su vida fuera del país. “Yo amo a mi país, claro que lo amo, pero ahorita llevo un nivel de vida tranquilo. No sé si podría volver a acostumbrarme. Hoy lo que uno quiere es paz”.
Finalmente, reflexiona sobre el impacto generacional de la crisis. “La gente que nació en estos 26 años no conoció la otra Venezuela. Para ellos esto es normal. Nosotros no queríamos eso, por eso salimos más de 10 millones del país. Salimos buscando oportunidades, salimos porque nadie nos ayudó”.
“Hay que tomárselo con calma”
Con esperanza, cautela y expectativa. Así es como Gabriella Tineo, venezolana radicada en Irapuato desde hace cuatro años, describió el sentir que hoy comparte con familiares y amigos tras los hechos ocurridos la madrugada de este sábado.
Propietaria del restaurante de comida típica Sabores Venezuela, señaló que para muchos venezolanos, dentro y fuera del país, la noticia ha generado un ambiente de optimismo tras años de crisis. “Pues ahorita en Venezuela todos estamos contentos de todo lo que está pasando y pues en la espera de lo que se viene; hay que tomárselo con calma”, expresó.
La empresaria irapuatense realizó llamadas a sus familiares y amigos en Venezuela para saber que estaban bien, pues le preocupó ver las imágenes de misiles que caían sobre Caracas. Sin embargo, sus conocidos se encuentran bien, aunque están nerviosos por el proceso que sigue y si pueden existir brotes de violencia en el país.
Desde Irapuato, Gabriella Tineo pidió mantener la calma y la esperanza. “Y bueno, a esperar lo que pase, para que pase algo bueno para Venezuela”, dijo, subrayando que el futuro aún es incierto.
Arresto de Maduro no fue ético, pero acaba con chavismo

A Mauricio Omaja Hernández, un joven venezolano de 28 años, la intervención militar del gobierno de Estados Unidos en su país no le parece la vía más ética, pero considera que por fin la dictadura chavista termina, luego de tanto daño a su pueblo.
Me desperté viendo todas estas noticias en las que dicen que capturaron a Maduro, pero no tengo mucho que opinar porque tengo más de 10 años viviendo en México y mi familia tiene casi lo mismo, pero en Estados Unidos”, comentó Mauricio.
El joven recordó que él y su familia salieron de Venezuela por la desigualdad social y la pobreza que trajo la dictadura. “Ojalá las cosas vayan a bien en los siguientes años”, deseó Mauricio.
Sin planes de regresar a Venezuela
Desde su llegada a México, el joven venezolano ha trabajado en diversos oficios como la construcción, mesereando, entre otras tareas. Esto le permitió ahorrar para convertirse en DJ.
Trabajo honradamente y no gano mucho más que para mantenerme. Gracias a Dios viajo a diferentes lugares por el trabajo y así estoy ya establecido y acostumbrado. No creo que en un futuro pueda llegar a regresar a Venezuela”, concluyó Mauricio Omaja Hernández.
El joven de 28 años afirma que su familia también está bien en los Estados Unidos y tampoco piensa regresar a su país de origen.
AAK