Ruy Senderos entrevista 'Bodas S.A.', serie de ViX con Consuelo Duval
Ruy Senderos y Consuelo Duval actúan en 'Bodas S.A.', nueva serie de comedia de ViX. Foto: Instagram/RuySenderos

León.- Las bodas son el escaparate perfecto de la ilusión: vestidos impecables, flores milimétricas, invitados sonrientes y promesas eternas.  Pero detrás del “sí, acepto” casi siempre hay nervios, competencia, miedo a perder el control… y alguien dispuesto a todo con tal de no quedarse fuera del juego. En ese territorio de apariencias y ambiciones se mueve Ruy Senderos, quien estrena la serie “Bodas S.A.” en ViX, una comedia que usa el mundo de las wedding planners para hablar, en realidad, de poder, herencias emocionales y guerra generacional.

“Parece que estamos contando historias de vestidos y centros de mesa, pero en el fondo estamos hablando de identidad, de quién merece quedarse con lo que se construyó y de lo difícil que es soltar”, dijo el actor a AM, sin rodeos.

Julio no es el villano… es el que tiene miedo

En la serie, Ruy Senderos interpreta a Julio, la mano derecha de Silvia Curiel (Consuelo Duval), la wedding planner más prestigiosa del país. Lleva años entregado a la empresa, convencido de que ese lugar también es suyo. Hasta que aparece Fanny (Giselle Kuri), la hija de la dueña, y todo se tambalea.

“Julio no es un villano de caricatura, no es el tipo que se levanta pensando ‘a quién voy a destruir hoy’. Es un hombre que ha apostado su vida a una sola carta. Ha trabajado, ha sacrificado cosas personales, ha puesto su energía ahí. Y de pronto siente que todo eso puede no valer nada porque la sangre pesa más que el mérito”.

Hace una pausa y agrega: “Cuando alguien siente que le van a quitar lo que cree que le pertenece, sale el miedo. Y el miedo saca cosas oscuras. Pero eso no lo convierte en malo; lo convierte en humano”.

Ruy Senderos interpreta a Julio, el personaje antagonista en la serie ‘Bodas S.A.’. Foto: Cortesía J&A

La comedia más difícil: la que no se nota

Aunque ha transitado por el drama en buena parte de su carrera, Ruy reconoce que este proyecto le exigió otro músculo.

“La comedia es mucho más delicada de lo que parece. Si te esfuerzas por ser gracioso, ya perdiste. Aquí la clave fue confiar en el texto y en la situación. No estamos haciendo chistes, estamos defendiendo nuestros intereses. Y cuando defiendes algo con verdad, aunque sea absurdo, la risa llega sola”.

Para él, el secreto está en el guion, además de la construcción de los personajes, que toman un ritmo natural en la historia.

El guion es el 80% del éxito. Cuando los personajes están bien construidos, no tienes que inventar nada. Julio tiene contradicciones, tiene ambición, tiene vulnerabilidad. Eso lo vuelve interesante y también peligroso”.

Trabajar con Consuelo Duval: disciplina antes que risa

Compartir escena con Consuelo Duval no es novedad para Senderos, pero sí una experiencia que, dice, siempre lo obliga a subir el nivel.

“Consuelo tiene una energía brutal. La gente la asocia con risa inmediata, pero en el set es extremadamente disciplinada. Es puntual, es rigurosa, es exigente. Y eso eleva a todo el equipo. No es improvisación sin control; es precisión”.

La química, añade, ya estaba construida, esto tras años de haber compartido con la actriz y que se refleja en pantalla.

“Cuando ya hay confianza, puedes jugar más. Puedes arriesgarte. Y eso se siente en pantalla”.

Más que bodas, una pelea entre generaciones

Si algo atraviesa la serie es el choque generacional. La madre que teme quedarse atrás. La hija que no sabe si quiere el negocio familiar. El empleado que cree haber ganado el derecho a heredar.

“Nos han vendido esta idea de que las generaciones están peleadas todo el tiempo. Que si los jóvenes no aguantan nada, que si los mayores no sueltan el poder. Y en medio de eso, nadie escucha al otro”.

Para Ruy, la serie pone el dedo en esa herida.

“Lo interesante es que todos tienen razón desde su lugar. Silvia tiene miedo de volverse obsoleta. Fanny tiene miedo de vivir una vida que no eligió. Julio tiene miedo de perder el futuro que ya había imaginado. Cuando todos tienen razón, el conflicto es inevitable”.

El caos perfecto en la comedia

En pantalla hay sabotajes, bodas al borde del desastre y clientes imposibles. Pero el verdadero desastre, insiste, es interno.

“El caos real no está en que se caiga un pastel o que falten flores. Está en el ego. En la necesidad de reconocimiento. En esa pregunta constante de ‘¿yo dónde quedo?’. Creo que la gente se va a ver reflejada. No porque haya organizado una boda millonaria, sino porque todos hemos sentido que nos deben algo, que nos desplazaron o que no nos reconocieron”.

‘Bodas S.A.’, para verla… y discutirla

Aunque los episodios invitan al maratón, Senderos recomienda verla acompañado.

“Está buenísima para verla en familia o con amigos, porque inevitablemente vas a tomar partido. Vas a decir ‘yo soy team mamá’ o ‘yo soy team hija’… o quizá alguien diga ‘yo entiendo perfecto a Julio’. Y ahí se arma la conversación”.

Y sonríe.

Si después del capítulo se quedan discutiendo quién tenía razón, entonces hicimos bien nuestro trabajo”, finalizó.

LCCR

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*Es periodista con más de 20 años de experiencia en temas locales, salud, seguridad y periodismo urbano; en la última década se especializó en temas de entretenimiento y mainstream, así como coberturas...