Puede alcanzar hasta 35 kilogramos de peso y una longitud de 80 centímetros de largo por 40 de diámetro, lo que la convierte en la fruta de árbol cultivado más grande del mundo.
Originario del sudeste asiático, el Artocarpus heterophyllus, nombre científico del árbol de la yaca, se cultiva en varios países tropicales de América Latina, incluido México. Su fruto también se conoce como panapén o jackfruit.
La yaca contiene sildenafil, ingrediente activo del viagra, que dilata los vasos sanguíneos, incrementa el flujo de sangre en el miembro, lo cual faculta una mayor potencia sexual, sin elevar la presión sanguínea de manera excesiva.
Además facilita el equilibrio celular gracias a sus niveles de potasio, es colagoga (facilita el vaciamiento de la bilis retenida en la vesícula biliar), es fácil de digerir y mejora la digestión, pues contiene un volumen de fibra abundante.
Esta fruta se recomienda en personas con problemas de estreñimiento, obesidad, hipertensión, enfermedades cardiacas y diabetes.
Para los deportistas es muy recomendable por su alto contenido de carbohidratos, ácidos grasos esenciales omega 3, aminoácidos y su aporte considerable de vitaminas y minerales.
Los bulbos incluyen una semilla lisa y oval de color marrón clara y en cada fruta puede haber desde 100 hasta 500 semillas.
Éstas no son digeribles crudas debido a la presencia de un potente inhibidor de la tripsina.
Dentro de sus contraindicaciones está descrito que la yaca al consumirse muy madura y en exceso posee propiedades laxantes, en cambio, estando cruda es astringente e indigerible.
Sus aplicaciones dentro de la gastronomía se enfocan principalmente a postres, sopas y ensaladas.
De temporada
La yaca se puede consumir verde, madura, frita o hervida y la mejor temporada para hacerlo es por lo regular de mayo a noviembre.
Al cortar la fruta es preferible hacerlo por la mitad, es decir, que el corte pase por los polos o extremos de la misma, para aprovecharla al máximo.