León, Gto.- Con una obra que transforma la ternura, la nostalgia y los objetos cotidianos en exploraciones emocionales, la artista visual leonesa Ana Rosa Tatti Rocha, conocida como Ana Tatti, se ha consolidado como una de las jóvenes creadoras emergentes del arte contemporáneo mexicano. Su trayectoria se distingue por la experimentación constante y la búsqueda de nuevas formas de expresión.
A sus 26 años, Ana Tatti ha construido un lenguaje artístico propio, caracterizado por la sensibilidad y la exploración de emociones complejas a través de objetos, colores y materiales que evocan la infancia y la ternura.
En entrevista con AM, la artista compartió que su interés por el arte nació desde la niñez:
“Siempre tuve interés por el dibujo; era un refugio para mí, una forma de expresarme”, señaló. “Cuando empecé a descubrirme como artista, pensé: tengo habilidades que puedo desarrollar y quiero dedicarme a esto”.

Su formación en ballet también contribuyó a desarrollar una sensibilidad artística que más tarde la llevaría a estudiar un diplomado en Artes Visuales en la Escuela de Artes Visuales Antonio Segoviano (ESAV), entre 2018 y 2019. Fue durante esa etapa cuando descubrió las posibilidades del arte contemporáneo y decidió dedicarse profesionalmente a la creación artística.
Desde 2019 ha desarrollado una producción en la que convergen disciplinas como la pintura, el dibujo, la escultura y la instalación. Entre los temas recurrentes en su obra destacan la ternura, el deseo, la inocencia y los objetos cotidianos.
La artista describe su proceso creativo como una práctica basada en la experimentación y el error. Muchas de las técnicas que emplea han sido aprendidas de manera autodidacta, por lo que considera el ensayo y el fracaso como herramientas fundamentales para el aprendizaje y el desarrollo artístico.

“Me gusta que el espectador primero vea algo lindo y después descubra que hay temas más profundos detrás de la obra”, apuntó.
Sobre la escena artística local, reconoció que abrirse camino en León y Guanajuato ha representado desafíos importantes debido a la limitada oferta de becas y apoyos. No obstante, destacó el respaldo recibido por parte de espacios independientes y culturales como Casa Bruja, la Galería Jesús Gallardo y la Torre Andrade, así como el acompañamiento de colegas artistas de la región.
Con influencia oriental
Entre sus principales influencias mencionó la cultura kawaii, artistas contemporáneos japoneses y el universo visual del K-pop. Asimismo, reconoció la influencia de creadoras como la pintora minimalista Agnes Martin y la pintora japonesa Aya Takano, cuyas propuestas estéticas dialogan con temas como la sensibilidad, el deseo y la contemplación.

Actualmente, trabaja en una investigación artística centrada en la relación que las personas establecen con los objetos que las rodean. A través de esta línea de exploración busca comprender los vínculos emocionales y simbólicos que se construyen con ellos.
La creadora ha realizado exposiciones individuales en León y en Ciudad de México, además de formar parte de numerosos proyectos colectivos. Uno de los momentos más significativos de su trayectoria fue su participación, en 2023, en la residencia artística Air Montreux, en Suiza, donde permaneció seis meses trabajando junto a otros artistas en un contexto internacional.
De cara al futuro, Ana Tatti aspira a seguir desarrollándose profesionalmente.
“A corto plazo quiero seguir trabajando y que lleguen grandes proyectos; a largo plazo, seguir creciendo, viajando y realizando residencias artísticas. Me veo dentro de diez años como artista, con un taller propio y viajando para participar en residencias”, expresó.
JLMP