Irapuato.- Será en las próximas horas que la familia de José Luis Arroyo, el hombre que murió tras beber una botella presuntamente adulterada en Irapuato, interponga la denuncia penal en contra del doctor Renato Alberto Domínguez y del hospital Médica Insurgentes por presunta negligencia médica en contra de su familiar.
De acuerdo con Verónica Arroyo Guevara, hermana de José Luis, la decisión de denunciar al médico que atendió a su hermano y al hospital es porque desde el martes que ingresó al lugar presentó muerte cerebral y, con base en mentiras, dijo, les cobraron más de medio millón de pesos en gastos médicos, eso sin contar una serie de exámenes con personal médico externo que se realizaron al paciente dentro del hospital privado.
“Apenas pondremos la denuncia en contra del hospital y el doctor, porque este último estuvo sacándonos dinero. Resulta que el día que cayó mi hermano al hospital Médica Insurgentes (martes) cayó en paro cardiaco dos veces y desde ese momento tuvo muerte cerebral.
“Resulta que el doctor nos tuvo entre engaños, en que él iba a estar tres días sedado y no era así, mi hermano ya estaba en coma con muerte cerebral y, aun así, el doctor nos sacó más de medio millón de pesos hasta el día en que lo trasladamos al Hospital General”, platicó la hermana de José Luis.
Verónica Arroyo comentó a AM que la decisión de sacar a su hermano y trasladarlo al Hospital General fue consensuada por toda la familia, ya que observaban que en el hospital privado solo lo mantenían con vida mediante un ventilador o respirador mecánico.
“Nosotros sacamos a mi hermano porque no veíamos mejoría y lo tenían intubado desde el momento que cayó ahí. Ya para el jueves, ya no estaba intubado, solo tenía el respirador y fue donde nos empezamos a dar cuenta de que mi hermano solo estaba con vida con ayuda del respirador y, aún así, el doctor quería dejarlo una semana más”, dijo.
El problema vino cuando el hospital no dejó que sacaran al hombre hasta liquidar la cuenta. Verónica Arroyo comentó que tan solo una hora de espera, la cuenta les subió 27 mil pesos.
“Cuando ya iban a sacar a mi hermano del hospital, el doctor nos dio la cuenta, pero como nos tardamos una hora en conseguir un poco más de dinero para los gastos del doctor de esa visita, de 18 mil pesos que se nos estaba cobrando, subió a 45 mil pesos. Eso sin contar más del medio millón de pesos que pagamos para liquidar toda la cuenta de los días que estuvo mi hermano hospitalizado y que no le hicieron nada”, platicó la hermana.
Otro duro golpe para la familia vino el viernes, cuando José Luis ingresó al área de Urgencias del Hospital General de Irapuato. Ahí les fue notificado que el paciente tenía muerte cerebral desde el martes y que no se podía hacer nada.
“El viernes que llegó mi hermano al Hospital General comenzaron a valorarlo y lo primero que nos dijeron fue que todo lo que el doctor puso en el resumen clínico, muchas cosas eran mentira.
“Nos confirmaron que tenía muerte cerebral desde el día martes que cayó en paro. ¡Él ya no tenía vida! ¡El médico nos mintió!”, comentó.
José Luis Arroyo fue desconectado la noche del sábado por el personal médico del hospital. Sigue pendiente la causa de muerte. Hasta este lunes, la Fiscalía no se ha pronunciado en torno a este tema, lo que aún deja interrogantes sobre qué fue lo que ocasionó que José Luis muriera.
Respecto a la postura del hospital Médica Insurgentes en relación con este tema, se buscó al director del hospital durante la mañana de este lunes y al médico involucrado en la atención del paciente, pero fue el personal de recepción quien informó que nadie podía atender en ese momento, por lo que se dejó número telefónico para contacto y hasta la tarde de este lunes no se comunicaron con este medio.
Respecto a la vinatería, la familia comentó que también se interpuso denuncia contra el establecimiento; sin embargo, la hermana platicó no estar muy enterada de este tema.
El cuerpo de José Luis Arroyo fue entregado a sus familiares la madrugada de este lunes. Fue velado en casa de uno de sus hermanos, en la colonia Playa Azul, a donde acudieron amigos, conocidos y familiares para acompañar a la familia y mostrar respeto.
El ataúd fue colocado en la sala familiar, mientras la mayor parte de la familia se ubicó en el patio delantero de la vivienda.
La misa de cuerpo presente se llevará a cabo el martes en el templo de San Pedro, en la colonia Miguel Hidalgo y sus restos serán depositados en el panteón de Los Olivos al terminar la misa.






