Celaya.- Un grupo de 35 personas del Frente Cívico Celayense se manifestó para exigir que se detenga la tala de árboles por la construcción del tren de pasajeros Querétaro-Irapuato y que se modifique la ruta para evitar afectaciones a la movilidad dentro de la mancha urbana de Celaya.
Con el grito de “¡No al ecocidio, sí al progreso!”, los manifestantes se reunieron sobre la calle Héroe de Nacozari, cerca de la zona donde se construye la nueva estación del tren de pasajeros. En el lugar, clausuraron simbólicamente la obra con una manta.
Después, los inconformes caminaron hasta el Jardín Principal, frente a la Presidencia Municipal, donde señalaron que existen alternativas para la construcción del tren y advirtieron que interpondrán un amparo para intentar detener las obras.
Todo este tema se estará ventilando en los tribunales. Vamos a ir por una demanda de amparo; a media semana tenemos que tener el acuerdo para ver en qué sentido admite o si hay algún requerimiento”, señaló Ernesto Ledesma.
El activista explicó que no hay claridad sobre las modificaciones realizadas al proyecto, por lo que el objetivo es que el tren no cruce por la mancha urbana.
“Tenemos cuatro alternativas para que este tren se vaya y no nos cruce la ciudad. No es posible que la insensibilidad del Gobierno federal, después de saber que por casi 30 años luchamos por sacar al tren de carga de la ciudad, ahora nos imponga este tren sin hacer una consulta pública. Necesitamos que todo el mundo opine; no es cuestión de unos cuantos o de que la autoridad aplauda y no intervenga. Necesitamos ser escuchados todos los sectores para que sea una Celaya unida y no dividida”, afirmó Ledesma.
La presidenta de colonos de la Alameda, Vianey Martínez García, señaló que en la manifestación participaron habitantes de diferentes colonias que podrían verse afectadas por el proyecto.
“Es una megaconstrucción que es de lo más catastrófico que estará viviendo Celaya. Los jóvenes son los que van a vivir la destrucción que se está viviendo en este momento, y pedimos que todas las colonias hagan conciencia de su trenecito de pasajeros, que va a ser la muralla de Celaya, que nos va a dividir y no vamos a poder pasar entre colonia y colonia. No es una situación ligera, es extremadamente peligrosa”, afirmó.
Vianey Martínez acusó falta de socialización del proyecto y puso como ejemplo que a los vecinos de la Alameda no se les han informado los detalles de las obras.
Los participantes de la marcha pegaron pancartas en la fachada de Presidencia Municipal y posteriormente se dirigieron a la zona donde comenzó la tala de árboles, para clausurar simbólicamente los trabajos.
Finalmente, los manifestantes se deslindaron de cualquier partido político y exigieron al alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez mostrar pruebas de que tienen intereses políticos.
“Aquí no hay nadie maiceado o acarreado. Vamos juntos por un Celaya libre del tren de la mancha urbana”, indicó Ernesto Ledesma.
Pedirán investigación por tala de árboles
La fracción del PAN en el Ayuntamiento solicitará a la Contraloría Municipal investigar si la tala de árboles que ya comenzó por la construcción del tren de pasajeros cuenta con las autorizaciones ambientales correspondientes y si se cumplen las medidas de compensación establecidas por la normativa municipal.
El coordinador de la fracción panista, Carlos Ruiz León, informó que presentará la solicitud formal para que la Contraloría revise el procedimiento seguido por las autoridades municipales.
El tema central es el ecocidio que se está dando, ya que nos habían argumentado que estos árboles los iban a trasplantar y no que los iban a talar. Es una preocupación y voy a solicitar una investigación por parte de Contraloría para que tome conocimiento de este hecho y se revise perfectamente esta situación”, declaró.
El regidor explicó que la investigación deberá determinar si cada árbol intervenido cuenta con el permiso emitido por la Dirección de Medio Ambiente, además de verificar el programa de compensación ambiental y los sitios donde serán plantados los nuevos ejemplares.
“Cada tala debe tener una autorización por parte de la Dirección de Medio Ambiente y, por consiguiente, debe existir la posibilidad de plantar árboles, definir los lugares donde serán reubicados y pagar los permisos correspondientes, pero ante esta falta de información se requiere una investigación profunda”, señaló.
Ruiz León, quien además preside la Comisión de Contraloría, recordó que el Gobierno municipal está obligado a cumplir con el Reglamento de Protección y Gestión Ambiental para el Desarrollo Sostenible del Municipio de Celaya, el cual establece los procedimientos para este tipo de interventions y las obligaciones de compensación ambiental que deberá cumplir la empresa constructora.
El edil panista advirtió que existen antecedentes de proyectos ferroviarios que han generado impactos ambientales, por lo que consideró indispensable vigilar el cumplimiento de las medidas de mitigación.
“Me preocupa que se están talando árboles de varias décadas y obviamente no se ha mencionado dónde se van a plantar o si los iban a trasplantar, porque son pulmones importantes para la ciudadanía y tenemos que revisarlo”, afirmó.
Respecto a las declaraciones del alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez sobre una presunta denuncia presentada por Ferromex por la existencia de alrededor de cien árboles plantados dentro del derecho de vía ferroviario, Ruiz León pidió que se hagan públicas las pruebas.
“Sería importante que presentara las pruebas correspondientes. Hasta donde tengo entendido, yo vivía en esa zona y muchos de ellos fueron plantados por la ciudadanía y no por una autoridad. Creo que primero hay que allegarse de la información antes de emitir ese tipo de comunicados”, expresó.
Finalmente, el regidor consideró necesario instalar una mesa de diálogo con los vecinos de las colonias cercanas al proyecto, para explicar los alcances de la obra, las afectaciones ambientales y las acciones de mitigación contempladas.
Medio Ambiente niega ecocidio
La directora de Medio Ambiente, Libia Patiño Ojeda, rechazó que la tala de 424 árboles para la construcción de la zona por donde cruzará el tren de pasajeros sea un ecocidio y señaló que en dos años podría lograrse una recuperación ambiental.
“No minimizo para nada el impacto, sé que será un impacto importante, pero estamos hablando de que en un proceso de dos años podríamos tener una recuperación del proceso de la obra”, afirmó.
Patiño Ojeda puntualizó que en la trayectoria por donde pasará el tren de pasajeros hay 689 árboles. De ellos, 424 serán talados, 59 serán trasplantados al Parque Bicentenario y a áreas naturales protegidas, y 173 no tendrán ninguna intervención.
La funcionaria aseguró que la empresa Mota-Engil ya completó el proceso de trámites municipales para la intervención ambiental.
La titular de Medio Ambiente explicó que este viernes iniciará el trasplante de los primeros seis árboles al Parque Bicentenario, en su mayoría jacarandas jóvenes, cuya supervivencia es factible.
“Estamos en la etapa de preparación porque se van al Parque Bicentenario, donde ya tenemos marcados los primeros trasplantes”, dijo.
Libia Patiño expuso que no era posible trasplantar todos los árboles, debido a que la mayoría de las especies no son nativas de la región.
Los árboles no nativos no son candidatos a un trasplante porque no toleran o no resisten, ya que no existen las condiciones más adecuadas. Hay algunos no nativos que sí se van a trasplantar, que son especímenes jóvenes”, indicó.
Finalmente, la funcionaria señaló que entiende la preocupación y las dudas de la ciudadanía, pero aseguró que la Dirección de Medio Ambiente está al pendiente de la mitigación ambiental que corresponde a la empresa y reiteró que se cumple con lo establecido.
“No se van a ir todos los árboles; muchos de los árboles se quedan porque no están en el derecho de vía. A algunos nada más se les harán podas”, reiteró.















