León.- La Iglesia Basílica Catedral se vistió de gala para celebrar el aniversario 294 de la llegada de la imagen de la Virgen Santísima de la Luz a León, Santa Patrona de los leoneses.
La ceremonia litúrgica fue presidida por el Arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, quien recordó que, a lo largo de casi tres siglos de la llegada de la imagen, las cosas han cambiado y hoy se enfrentan muchos desafíos.
Muchas familias viven situaciones de fragilidad; muchos jóvenes buscan sentidos para sus vidas; hay personas heridas por la violencia, por la soledad, o por la pérdida de esperanza. No pocos bautizados se han alejado de la vida de la fe. Frente a esta realidad María continúa enseñándonos el camino. Cuando Cristo llega, el mundo cambia y renace la esperanza”, apuntó el Pastor de la Diócesis de León.
Llegó a un pueblo donde la fe es el epicentro de su desarrollo, destacó el Arzobispo. “La imagen llegó a León, y León la acogió con una fe extraordinaria. Desde aquel día, la madre Santísima de la Luz comenzó a acompañar la vida de este pueblo. Ha estado presente en los momentos de prosperidad, pero también en las noches oscuras; ha visto pasar epidemias, sequías, conflictos armados, persecuciones religiosas y profundas transformaciones culturales”.
Monseñor señaló que este 2 de julio fue un día maravilloso al recordar un aniversario más de la llegada de la imagen de la Virgen de la Luz.
La historia del triple sorteo

Expresó que con gran gratitud se reúnen para conmemorar un aniversario más de la llegada de la imagen de la Virgen de la Luz a la ciudad. Han transcurrido 294 años desde aquel 2 de junio de 1732, cuando la imagen fue recibida por la Villa de León.
Una historia que comenzó lejos de esta tierra, en Palermo, Sicilia, vocación mariana promovida por los jesuitas. Tres veces se sorteó la imagen y tres veces resultó ser León la que tendría la imagen para siempre, cuando la ciudad apenas iba iniciando su desarrollo económico e histórico”.
Agregó que este es un aniversario que acerca cada vez más al tercer centenario y cuya proximidad invita no solo a recordar el pasado, sino a reconocer la acción de Dios en la historia a través de la figura maternal de María.
Monseñor presidió la misa concelebrada ayer al mediodía en la Catedral, acompañado de algunos sacerdotes de la diócesis.
Finalmente, en su mensaje, exhortó a los feligreses que asistieron a la Catedral a emprender un verdadero camino espiritual en la iglesia arquidiocesana:
No basta un acontecimiento histórico, sino prepararse para un acontecimiento de gracia, renovando nuestra vida sacramental, fortalecer nuestras familias, suscitar nuevas vocaciones, profundizar en la comunión eclesiástica, acrecentar nuestro compromiso con los pobres y renovar el impulso evangelizador y misionero de nuestras comunidades, para que nuestra iglesia crezca en santidad”.
MGM